Se muestran los artículos pertenecientes al tema Narraciones.

Las nieblas de avalón

20071029090851-limonches.jpg

Francisco Limonche Valverde
flimonche@coitt.es

Madrid a viernes, 04 de mayo de 2007


Uno de los lenguajes con los que se expresa la naturaleza es el simbolismo; otro la sincronicidad. De unos años a esta parte ambos se manifiestan de manera muy acelerada.

Las experiencias se agolpan y se nos presentan situaciones que no hace mucho llevaba años, decenios e incluso toda una vida en desarrollarse, pero que ahora eclosionan a velocidad de vértigo.

Las nieblas de Avalón son, entre otras, un símbolo. El símbolo de lo que está más allá de los sueños. Porque hay algo más allá de los sueños, que todos intuimos es lo más auténtico que hay en nosotros.

Hubo un tiempo en el que el hombre dejó de soñar. Para soñar más allá de los sueños era preciso ser valiente. Sin embargo, sucedió que las nieblas, una de las pruebas del alma, nos llenaron de temor y dejamos de hacerlo.

Tras las nieblas se halla el Rey Arturo y Merlín, Morgana, Ginebra y la Dama del Lago ¿Qué ocurrió para que Arturo tuviese miedo? Ginebra era católica; seguía las normas de la iglesia, pero delegó en otros la responsabilidad de sus sueños; temía a Dios y olvidó la Tierra. Cielo sí; tierra no. Arturo conectaba con la diosa, pero no con Dios. La dualidad envolvió con su niebla cerrada el corazón de los esposos. El alma conjunta que aspiraba a la unidad, se acuclilló temerosa en la dualidad. Arturo y Ginebra lucharon entre sí y perdieron. La magia de Avalón, con sus luces y sombras, se diluyó en el olvido.

Pero Avalón rebosa de nuevo luz; brota y pugna por hacerse visible una vez más. Se encuentra justo donde la dejamos la vez anterior; con sus caballeros y damas dormidos; con sus elfos, hadas y duendes sorprendidos de nuestro prolongado sueño.

Hay un jardín en Glastonbury, donde las hadas aletean y acarician con su brisa a los visitantes. Este jardín contiene un agua preciosa de sabor a hierro. El agua que vertió José de Arimatea, tío de Jesús, agua con la que lavó el cuerpo de Cristo. Beberla, es beber luz y despertar un poco más rápidamente.

Arturo existe y es al tiempo el Cristo que todos llevamos dentro. Es el cristal limpio, claro y de luz que brilla más que el sol, porque el sol es simplemente el espejo en el que Arturo se contempla cada mañana.

El amor de Cristo es un amor incondicional que da todo sin esperar nada a cambio. Apenas el postrer suspiro hubo sellado sus labios, comenzó de nuevo a iluminar con su luz el camino, que él mismo había recorrido, para ayudarnos a no caer en la enredadera de las malezas o para no golpearnos las rodillas al caminar de espaldas.

Arturo, rey, hombre, enamorado, cobarde y valiente a un tiempo, siguió durante un tiempo la luz; luego, acobardado por la niebla, prefirió la muerte a seguir soñando más allá de los sueños. Fueron él y sus doce apóstoles caballeros. Trece lunas y ningún sol.

Pero ya no es preciso experimentar dolor para dar con el sendero de Avalón. Es tan suave y ligera la carga, que basta con amar y ser amado, para que se ilumine todo el firmamento.

Glastonbury está llenos de leyendas; pero ¿qué son las leyendas?, ¿imaginación, meramente verbalizada?, ¿hechos que realmente sucedieron, magnificados por la fantasía adormecida? Sea como fuere, hay un lugar en el suroeste de Inglaterra, pleno de sincronicidades y de sucesos mágicos.

Los lugares nos llaman; no llegamos a ellos por casualidad. Para saber de las causas, basta con observar los efectos. El efecto en el jardín del cáliz es la paz en un alma inquieta, que se deja llevar del tierno abrazo del espino blanco o de cualquiera de los otros centenarios y bellos que le acompañan.

Cuando José de Arimatea llegó a Inglaterra, lo hizo apoyado en un cayado de espino. En una de las colinas que bordean Avalón, golpeó la tierra. De allí brotó un espino. De aquél espino los tres que ahora embellecen la ciudad.

Sin embargo, para este abrazo, ni siquiera es preciso llegar a Glastonbury, basta con dejarse llevar del propósito de despertar para ser consciente del maravilloso sueño que ha comenzado a emerger. Avalón ha regresado.

VIAJES SAGRADOS

http://www.viajessagrados.com/pageone.htm

JARDÍN DEL CÁLIZ

http://www.chalicewell.org.uk/home.html


Lunes, 29 de Octubre de 2007 09:08 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. Tema: Narraciones No hay comentarios. Comentar.

MINERVA, LABIOS DE FRESA, Lectura continuada de El Quijote, 12, 13 y 14 abril año 2000

20060713204935-anochecer.jpg

Minerva, labios de fresa


Que los caminos
se abran a tu encuentro;
que el sol brille templado
sobre tu rostro;
que la lluvia caiga suave
sobre tus campos;
que el viento sople
siempre a tu espalda

que hasta el día que
volvamos a encontrarnos;
Dios nos tenga en
la palma de su mano


Bendición irlandesa
(Regalo de PROMI, Asociación de Ayuda al Minusválido Psíquico)



1


Círculo de Bellas Artes de Madrid. Punto de partida.


“ En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos consumían las tres cuartas partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas con sus pantuflos de lo mismo, y los días de entre semana se honraba con su vellorí de lo más fino...”


El cálido acento chileno de Jorge Edwards (1) acaricia los compases iniciales del capítulo primero de “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”. Jorge Edwards es feliz en la lectura y transmite esa felicidad a quienes atentamente le escuchamos.

Por distintas razones, todos cuantos participamos, de una u otra manera, en la organización de la lectura pública continuada de El Quijote del año dos mil, nos mantenemos expectantes, en la esperanza de que todo transcurra en la gozosa normalidad de años anteriores.

La lectura tiene lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en su bellísimo Salón de Columnas. Es un doce de abril; doce en punto de la mañana. La hora es la cierta. La fecha, sin embargo, no se corresponde con la natural, habitualmente asociada a la del Día del Libro, veintitrés de abril. No es así, en esta ocasión, para que no coincidan la semana de la lectura de El Quijote con la semana de la Semana Santa.

Hay un atril de lectura, situado a la izquierda del Salón, tomando por referencia los amplios ventanales que van a dar a Casa Marqués de Riera. Sobre el atril, abierto por la página en la que se hallan los párrafos antedichos, un ejemplar de un Quijote de Espasa.

Dos pantallas de retroproyección, de dos cuarenta por uno ochenta, situadas a izquierda y derecha, muestran imágenes de todo cuanto acontece, desde tres cámaras de televisión estratégicamente situadas.

Se han dispuesto tres cabinas de seguimiento de la lectura. En cada una de ellas un teléfono y un dispositivo, que permite la conexión de las líneas telefónicas regulares con el sonido general del Salón.

También hay una mesa de mezclas, y junto a ella cuatro monitores de control, varios distribuidores, un magnetoscopio, conversores, tituladora y un ordenador para fotos y diapositivas.

Hay tres equipamientos completos de videoconferencia, para un total de quince líneas telefónicas digitales y cuatro regulares. Estos constan de codificador – descodificador de señal digital, sistema, monitor y teclado de control.

El Salón se encuentra a rebosar de público. Próximo al estrado en el que se sitúa el atril, literatos, políticos y patrocinadores se arremolinan en torno a la figura del insigne escritor. Frente a estos, decenas de cámaras de televisión, micrófonos, fotógrafos, cronistas..., pugnan por captar al detalle los instantes iniciales.

Por un momento da la impresión de que algo pueda ir mal. Un encontronazo entre un fotógrafo y un cámara, deviene en un chispazo de tensión, malamente resuelto por los organizadores, que alejan entre gritos al fotógrafo.

La inquietud hace que una brisa de sudor llegue hasta mí, sacudiéndome los intestinos. En el movimiento incontrolado de cámaras y fotógrafos, se ha desprendido uno de los cables del sonido. El desbordamiento impetuoso y los nervios alcanzan la zona donde nos hallamos, y se ha de contener, de mala manera, a la marea descontrolada, para evitar que las cabinas de control caigan al suelo.

Mi cometido es coordinar la gestión de las telecomunicaciones. Las telecomunicaciones se han constituido para la lectura, año tras año, en una suerte de vínculo espiritual, que une a lectores de El Quijote del mundo entero. Esta gestión implica, entre otros, el adecuado uso de los recursos necesarios y la supervisión de los mismos.

Los organizadores se muestran cada vez más atrevidos en sus peticiones. Conforme transcurren los años y se suceden los actos, se les percibe con mayor soltura por este medio que les fascina. Es el año del final de milenio y se aventuran a solicitar más y más de las telecomunicaciones. Probablemente en el fondo lo que desean es el acercamiento, prácticamente físico, con todos cuantos desde la distancia, anhelan la emoción de la lectura compartida.

A mí me da un tanto de apuro el entusiasmo que me provoca este trabajo. Debiera mantenerme en una posición de mayor distanciamiento. Soy un profesional y es mi empresa quien patrocina los costes que se derivan del uso de las mismas. Sin embargo, a las atrevidas solicitudes "técnicas" que proponen los organizadores, acompaño yo otras de igual o parecido calibre.

Así para el año dos mil, a las habituales propuestas de los dos años anteriores, se han incluido entre otras: conexiones por videoconferencia con las sedes de Mensajeros de la Paz en Roma y Bruselas, con la sede de la Real Federación Sueca de Personas Sordas, con la cumbre del Teide, por satélite Inmarsat, con un colegio...

La participación de Telefónica, mi empresa, se circunscribe fundamentalmente a las actividades de telecomunicación que le son propias, y que tienen que ver, como en años anteriores, con las aplicaciones de las telecomunicaciones referidas al ámbito de la cultura y de su difusión, así como al patrocinio de todos los sistemas de audiovisuales y de sonido que son precisos para el acto.

En este compromiso de integración, se facilitan, además, comunicaciones por voz con todas cuantas personas intervienen en la lectura remota, ya sea desde lugares accesibles, como desde otros de acceso dificultoso: Embajada de España en Kinshasa, Buques, Cooperantes, Aeronaves, etc.

Al tiempo, la lectura se retransmite por Internet, en las modalidades conocidas como Real Audio y Real Vídeo, que permiten a quienes disponen de los medios adecuados, seguir, prácticamente en directo, todo cuanto acontece en el Salón de Columnas, desde el cual, como se ha comentado, se realiza la lectura pública en presencia.

La lectura continuada de El Quijote, que desde mil novecientos noventa y siete tiene lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, ha venido a institucionalizar una suerte de liturgia de la literatura, en la que participan gustosos los propios literatos, políticos, actores, toreros, periodistas, ancianos, niños, extranjeros, el pueblo en suma e incluso el clero.

Es esta ocasión para mí la tercera en la que participo como coordinador de telecomunicaciones. Pero ni en esta ni en las anteriores lecturas en las que he tenido el privilegio de hacerlo, he sido capaz de desligarme del sentimiento común, que induce el compartir por dos días el propósito de hacer de la palabra un instrumento de gozo.

Los lectores se suceden uno tras otro a intervalos de dos o tres minutos. Los hay de voz armoniosa y palabra redonda; los hay de voz familiar, neutra, melindre, chillona, atropellada o nerviosa. Pero ni uno solo de los que lee, se aleja un punto del respeto que la lectura pública a todos nos merece.

Sin embargo, ha sido en esta tercera lectura cuando he podido disfrutar a plenitud de la gracia y la profundidad de una historia tan ingeniosamente puesta por Dios en el corazón de un hombre. En contrapartida, este tardío descubrimiento, ha tenido el efecto de un cierto desgarro en mis cada vez más menguadas ganas de emprender nuevas cosas en la vida.

Don Quijote es un gracioso muy serio, que te pone los pelos de punta, y te lleva a la reflexión del sentido de la existencia misma. Induce pensamientos que te transportan del principio de los sueños al quebrantamiento tras un terrible esfuerzo. He descubierto que la lectura de El Quijote es un arma cargada de desasosiego.

Empero, he de confesar que hasta este año de dos mil, no me ha sido propicio leer de cabo a rabo el gran libro. Me han empujado a ello la curiosidad que provoca la audición y el atisbo de referencias vitales que se apuntan en la lectura.

No sé si la primera parte de El Quijote es mejor que la segunda, o al revés. Tal vez la segunda resulte más elaborada, por ser Cervantes más sabio cuando la escribió. Lo cierto es que tras el tópico de libro eterno, he venido a descubrir que no sólo es así, sino que es incluso un libro necesario.

Es cierto que es un tomo de muchas páginas, y que versos y poemas resultan un tanto dificultosos; pero El Quijote hay que releerlo tantas cuantas veces sea preciso recargar de sabiduría el alma.

He escuchado por ahí que la locura de don Quijote permite que brote en él lo más real y verídico de su ser, y es así como crea un mundo falso. Al tiempo que convengo en esto, pienso en el inmenso valor que es preciso tener para crear un mundo nuevo, incluso en la fantasía. Todo cambia, las referencias necesarias se trocan en otras ilusorias y no queda lugar del pensamiento al que aferrarse.

También he atisbado al inquieto don Miguel de Cervantes Saavedra, llegando a la sabiduría tras un indecible sufrimiento. No sé con quién sienta mayor afinidad, sí con Cervantes, en el cautiverio de Argel, con don Quijote, en el deambular por la quimera, o con Sancho, en su necesidad de pan y de queso.

Manchego, como ambos, creo tene

... (... continúa)

Etiquetas: , ,

Jueves, 13 de Julio de 2006 20:40 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. Tema: Narraciones No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]