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Una luz en el corazón

Una luz en el corazón

UNA LUZ EN EL CORAZÓN

"Los dos personajes más interesantes del siglo XIX son Napoleón y Helen Keller" – Mark Twain.

De los dos personajes mencionados, esta breve introducción describe aspectos de la vida de Helen Keller, sordociega y mujer ejemplar.

Helen vino al mundo en Tuscumbia, Alabama, el 27 de Junio de 1880. Su auténtica vida comenzó, sin embargo, un día de marzo de 1887. Ella citó siempre ese día como el más importante que pueda recordar, "el cumpleaños de mi alma". Fue cuando, Anne Sullivan, una joven de veinte años, graduada en la Escuela Perkins para ciegos, aceptó ser su profesora. Desde ese instante, Helen y Anne fueron inseparables hasta el fallecimiento de esta última en 1936.

Alexander Graham Bell, inventor del teléfono y maestro de sordos, supo del caso de la pequeña Helen y se interesó de inmediato por ella. La niña había quedado sorda, ciega y sin habla a los dieciocho meses de edad, tras padecer unas terribles fiebres, probablemente escarlatina. Graham Bell era un hombre curtido en la discapacidad, pero le impresionó vivamente saber de los deseos de aquella criatura, que se aferraba de continuo a la falda de su madre y gritaba a todos por medio del tacto, del olor y de las rabietas de un genio terrible, el anhelo de comunicar al que aspiraba.

Enseñar a comunicar era el afán de Bell. Empero, el caso de Helen le resultó de una gran complejidad. Las personas sordas de nacimiento estructuran el lenguaje en razón de la vista. Una persona ciega y sorda de nacimiento, lo tiene aún más difícil. Sólo el tacto puede contribuir a superar tan grande barrera.

Bell enseñaba a los niños sordos a expresarse oralmente. Aplicaba en estos el método ideado por su padre, Melville Bell, conocido como Discurso Visible. Por medio de este, es posible reproducir los sonidos de cualquier idioma, disponiendo los labios, lengua y cavidad bucal de una determinada manera. El razonamiento de Bell, que nunca se opuso al lenguaje de los signos, es que la cultura de la humanidad es fundamentalmente cultura escrita. El lenguaje que utilizamos los seres humanos, desde el principio de los tiempos, se forma de palabras, que nombran los desvelos más profundos de los sentimientos. Hay pues que enseñar a las personas a comunicarse oralmente y a entender el lenguaje verbal. No obstante, el método del discurso visible, carecía de sentido en el caso de Helen. Aquí es donde intervino el inventor del teléfono, recomendado un sistema y recomendando, sobre todo, a Anne Sullivan, al percibir en ella a la chica inteligente, despierta y sensible que era, capaz de estimular y despertar los sentidos dormidos de la pequeña Helen.

Anne descubrió de inmediato que si Helen se manifestaba como una niña traviesa, no era por capricho, sino por el anhelo de expresarse y de saber del mundo en el que vivía. Helen sufría la cárcel del cuerpo. La incapacidad de comunicar le llevaba a golpearse contra las paredes y a esconderse en los rincones, por no entender que significaban las vibraciones y movimientos de los labios de sus padres, y, sobre todo, por saberse diferente.

Lo primero que se le ocurrió a Anne fue poner en una de las manos de Helen una pequeña muñeca, al tiempo que con la otra deletreaba "d-o-l-l", dibujando en la palma de su mano cada una de las letras. Buscaba que Helen relacionara palabras y objetos. Así sucedió. Pronto la niña aprendió a imitar las letras que denominan las cosas, pero sin ser capaz de comprender que estas designan conceptos y reflejan las sensaciones del mundo, en el que a veces se agosta nuestro malhumor. No obstante, en una ocasión se le ocurrió a Anne situar una de las manos de Helen bajo un chorro de agua, a la vez que le deletreaba como caricia la palabra "w-a-t-e-r".

El descubrimiento de la relación entre palabras y objetos, abrió de par en par una ventana en el corazón de la niña. Asoció de inmediato letras e imágenes. Hasta entonces había sido un ser de carne y sentimientos dormidos. El espíritu despertó en ella bajo el frescor del agua al deslizarse entre sus manos.

No se cansaba de preguntar. Pasó de las palabras a las frases; de estas al diálogo; tras ello, a la negociación y al disfrute que los juegos y la diversión ofrecen a los niños.

Aprendió como se hace en la infancia, desde el descubrimiento, desde los sueños, hasta percibir en su cerebro el impacto de las otras mentes. Despertó al lenguaje, al saber, al amor, a las habituales nociones acerca de la naturaleza, del bien y del mal. Fui prácticamente alzada de la nada a la vida humana, dos planos tan irreconciliables como la experiencia terrena de Swendenborg (1) y sus contactos con la región que trasciende nuestros sentidos físicos.

Aprendió a escuchar en los labios de otras personas, por el movimiento y la vibración que estos reflejan cuando hablamos, habilidad que muy pocas personas son capaces de dominar. Aprendió braille, a escribir y a hablar. En 1894, acompañada de su inseparable Anne, ingresaba en la Escuela Wright – Humason para ciegos de Nueva York.

En 1904 se graduó cum laude en el Radcliffe College, siendo la primera mujer sordociega de la historia en obtener una licenciatura, de la que se tengan noticias.

Nada de esto hubiera sido posible sin la visión de Bell y sin la ayuda de Anne. Todas las lecciones; todas las lecturas y referencias le llegaron a Helen desde las yemas de los dedos de Anne. En una ocasión, en el transcurso de una conferencia, declaró a este respecto: "Todos ustedes han escuchado cómo una pequeña palabra pronunciada con las señales de los dedos de las manos de otra persona; cómo un rayo de luz, nacido de otra alma llegó hasta la oscuridad de mi mente y pude hallarme a mí misma, hallar el mundo, hallar a Dios. Ahora puedo trabajar por mí y por los demás, porque mi maestra pudo entenderme y pudo irrumpir a través de la oscuridad, de la prisión del silencio en que me encontraba".

Helen tenía profundas convicciones religiosas. Descubrir el mundo de injusticias y dolor en el que vivía le produjo un sobresalto. Su fe, sin embargo, la animó a tratar de evitar el dolor de sus semejantes, las guerras, la desigualdad. De su voz desgarrada y espíritu combativo dan testimonio las múltiples conferencias y escritos que dejó a quienes le continuamos.

Mientras estudiaba escribió el que sería su primer libro "La historia de mi vida". El libro tuvo una gran acogida, permitiéndole ganar suficiente dinero como para comprarse una casa. A este libro, que dedicó a Graham Bell (2), siguieron otros. La literatura fue su utopía, donde reinó en igualdad de condiciones con quienes se descubren en la luz de dentro.

En 1936, Helen Keller se estableció en Westport (CT), donde vivió hasta su muerte el 1 de Junio de 1968, a la edad de 87 años. De su voz quedan testimonios tan profundos como este: "En mi camino, erizado de obstáculos desalentadores, oigo voces animadoras que me susurran desde el reino espiritual. Ardo con el santo fervor que brota de las fuentes del Infinito. Me emociono con una música que vibra al unísono con el latir de Dios. Unida a soles y planetas por cordones invisibles, siento en mi alma la llama de la eternidad, percibo el caer de lluvias etéreas en el aire cotidiano, soy consciente del esplendor que vincula todas las cosas de la tierra a las del cielo. Emparedada entre el silencio y la oscuridad, poseo la luz que centuplicará mi visión cuando la muerte me libere

1 – Swendenborg, 1688, escritor de libros espirituales.

2 – En su autobiografía dice de Alexander Graham Bell que ha enseñado a hablar a los sordos y ha permitido escuchar a los oyentes.

Luz en mi oscuridad
http://www.novaigreja.org.br/Topicos/outros/helenkeller.htm

From darkness and silence: the remarkable journey of Helen Keller
http://www.britannica.com/bcom/magazine/article/0,5744,338397,00.html?query=helen%20keller

Taller de sueños

Taller de sueños

TALLER DE SUEÑOS

Por

Francisco Limonche Valverde


Finales de junio y fin de curso. Unas treinta personas en el aula. Cuarta edición del taller de literatura de Rivas. Los coordinadores literarios han convenido en clausurar el seminario, invitando a un destacado juglar castellano. Un fabulador de relatos, portador de una ancestral tradición, transmitida de padres a hijos, cuya especial característica es la de que, leyendas y sucesos, acaecidos o inventados, ya en el entorno cercano, ya en los pueblos más próximos a donde se habite, se van desgranado, sin otro soporte, papel o pizarra, que los que aporta la memoria de quien, atentamente, en la memoria los va resguardando.

El narrador comienza hablando de su vida. Las palabras le brotan con la naturalidad del juglar avezado, que cautiva al escuchante, desde el sempiterno cuento improvisado de las mil y una noches. La vida del narrador es de cuento. Apenas esbozadas unas breves líneas y la música de sus fábulas nos induce al hechizo. No hay manera de sustraerse al imán de un relato compartido.

Me siento bien. El taller de literatura cumple en mí sus objetivos: pasión por lo escrito, belleza en lo creado, forma y fondo; sueños.

El narrador se desliza por historias de fantasía, de aparecidos, de fantasmas y de sombras en la madrugada. Habla de requiebros, de amores prohibidos, de extrañas luces, de siluetas recortadas bajo la luz de la luna. La voz se le quiebra un instante y la fuerza de su mente dibuja en las otras mentes, el color de unas palabras y la fragilidad de las historias hilvanadas, sin otro sustento que el capricho de quien poco a poco las va tejiendo.

Hace calor, pero a mí me llega la calidez de la lumbre de un hogar. Es un tiempo y un lugar que me resultan cómodos, donde todo transcurre en la venturosa placidez de los anhelos que tiene uno al enamorarse siendo niño.

Un joven tiene frente a sí a una dulce muchacha de trenzas de oro. Febrero de mil novecientos sesenta y ocho. La hermosa ciudad de Córdoba, en Andalucía, acoge el quebrar de mi despertar adolescente a la pasión primera. Una niña me sonríe. Quince años, como yo. Es tímida, pero su mirada es manantial y sosiego. Labios de granada, cuello de cisne, manos blancas. La descubro entre otras que también me gustan. Sin embargo, es la noche de su mirada la que invade aquellos párpados de mis otros tiempos. Tan dulce es el despertar al amor, que paralizado por no sentir ni siquiera me siento.

Una iglesia. No puedo precisar el lugar en la memoria. Quizás se encuentre al norte de la ciudad. La escena que recreo es la de un coro. Probablemente nos encontramos en la capilla del colegio donde la niña estudia. Yo lo hago en la Universidad Laboral de Córdoba y participo en los oficios religiosos universitarios, los domingos y festivos. En ocasiones, como esta, somos invitados a participar en lugares selectos y distinguidos. Es un coro de voces juveniles, de gran calidad y extremada perfección.

Esta vez da la impresión de ser un encuentro entre hijos de obreros y niñas ricas. En realidad no me importa lo que sea. Por no saber, tampoco sé que me estoy enamorando. Siento algo que hasta entonces no he sentido: el embrujo que dibuja el narrador, acontecimientos en los que uno se convierte en protagonista y pone color a la escena. Me parece flotar. Percibo la ingravidez y me contemplo desde lo alto. También río por todo y las canciones se me traban en la lengua, que me pesa y se me va paralizando. Que bonita la niña, mirándome desde el azabache de sus hermosos ojos negros. Me salen los besos de dentro. Dios mío ¡que no acabe la misa o que acabe pronto¡

La belleza es el primer amor. No hay nada que me haya hecho sentir nunca tan profundamente lo hermoso. Es romperse a lo sublime, a lo místico, a la vez que al vendaval al que te induce el amor que surge desde lo más adentro.

La voz del narrador prosigue. Estoy en dos lugares a un tiempo. Noches de León, de casas encantadas y sucesos inexplicables. No pierdo detalle. No obstante, la voz del narrador es sólo el marco en el que recreo el inicio de esta, mi efervescencia adolescente.

Acaba la misa. Nos permiten saludar a las niñas. Cada cual ha hecho su elección. Ella me ha elegido a mí. Yo a ella. Su sonrisa es el imán que nos atrapa:
- Hola – le digo.
- Hola – me responde, y su voz aún me resuena.

No sé qué más decirle. Río nervioso. Mi estómago se llena de mariposas. Tengo frío y calor. Ella me toma de una mano.

- ¿Cómo te llamas? – pregunta
- No sé...- respondo
- ¿No sabes como te llamas? – ríe
- Sí, sí... Quiero decir... Me llamo Paco – contesto sonrojado.
- Yo me llamo Elisa. Cantas muy bien – me dice, y ahora soy yo el que ríe. No sé cómo ha podido distinguir mi voz entre tantas otras del coro.
- ¿Cómo sabes que mi voz es bonita? – inquiero curioso, a la vez que un repentino flojear de piernas me hace trastabillar, dejándome casi sin aliento.
- Te estaba mirando – responde, aún sonriendo.

¿Cómo describir lo que experimento? El taller aún no ha dado con el capítulo que describa los sentimientos, del amor que trastoque lo poco de sereno que tenemos. La ingenuidad de unos niños, el frenesí volcánico de la adolescencia; la parálisis ante una mirada, el olor de la música que te nace en lo profundo y se desparrama por los cielos.

Elisa sigue mirándome. Yo no aparto un instante los ojos de ella. Me habla; le hablo. El tiempo se nos hace terriblemente corto. Apenas para intuir que nos amamos desde el principio de la vida. Ella no ceja en sus sonrisas. Yo no ceso en la frescura que procura el beber por vez primera de la miel de su caricia de terciopelo.

Me habla de sus padres; de sus caballos jerezanos, de su tata y de lo bien que se lo pasa durante el verano. Yo le hablo de las viñas de la Mancha; de cómo me gusta ir en bicicleta al Santuario de la Virgen de mi pueblo; de mis amigos y de lo mucho que me acuerdo de ellos; de las fiestas del verano. De la vendimia y de la uva en la mañana, cuando se va recogiendo. Luego le digo lo bien que me encuentro a su lado.

- Yo también me encuentro muy bien a tu lado – me dice ella, temblando.

Quiebra la magia la presencia del Padre Rebollo, que algo extraño intuye en aquellos dos niños que se acaban de conocer, y ya cogidos de la mano:

- Vamos. Ya habrá tiempo para todo – nos dice.

No resulta así. Todo el crédito del banco del tiempo lo consumimos una mañana de un domingo, lejano y certero. El amor primero sólo nos permaneció el espacio justo para saber que existíamos. Nunca más supe de ella. Elisa se marchó para siempre dejándome el corazón en cueros vivos y lleno de confusión. Todos los amores del camino desde entonces, han ido en busca de las huellas de aquel primer perfume, suave, bello y dolorido. ¿Elisa, dónde estás que tan lejos estás?

¿Cómo pude dejar que se me fuera, sin hacer nada por retenerla?. ¿No es la timidez la más terrible de las cobardías? Puedo decir que entonces era joven e inexperto, pero ella era mi amapola y trigo de aquellos mis primigenios campos abiertos. La llave liberadora de la cárcel de los recién descubiertos desvelos. Qué difíciles son de olvidar los amores primeros.

Una sombra irrumpe y se perfila junto al juglar. Él parece no percibirla. La sombra se alarga y se transforma en un rayo de luz. Ahora la distingo. Es ella, que no ha crecido y sigue como en aquellos lejanos días del recuerdo.

- Elisa, ¿eres tú? – le digo, sin apenas mover los labios

No responde. Sonríe y se eleva. La sigo. Me lleva a una casa. Lumbre junto al hogar. La voz del narrador se convierte en ese instante en lago cristalino. Tengo los ojos abiertos, pero por dentro me encuentro como en letargo. Sus palabras me transportan. Floto. Elisa me toma de nuevo de la mano:

- Yo también te he querido – me dice.

La casa es la que imagino de nuestro primer y único encuentro. Calidez, libros y ventanales que dan a un jardín donde retozan caballos jerezanos. Hay un estanque, pececillos de colores y árboles frutales.

El amor se me escapa por la boca. Así es el lugar que imagino con ella, al calor del contacto de su cuerpo:

- Perdona, debí buscarte. – le digo - Toda la vida has estado en mí. En las noches, en los desvelos, en los malos momentos. En esos instantes te imaginaba de niña; el perfume que exhalabas a tus quince años. A veces te me ibas haciendo mayor; otras permanecías como siempre, inalterable al paso del tiempo. Me he rebelado y me rebelo contra ello y contra el recuerdo. La vida te pone el amor y te lo quita sin darte respiro o fuerzas para iniciar otro vuelo.

Es extraño. Se han hecho las estrellas. Luce Venus en el firmamento. El aula se puebla de soles lejanos. Los rostros más próximos, se me van transfigurando: transparentes, envueltos en luz, se confunden en un extraño velo. Un meteorito lejano siembra un rastro de oro en el cielo. Apenas tengo tiempo de elevar el profundo deseo que me arde por dentro.

- Yo también te he tenido en mí. Imaginaba tu camino, las dificultades del niño al que se le hacía difícil la falta de cariño o una mano amiga en aquellos momentos – susurra y de nuevo me alarga la mano. Ese es el deseo que he pedido, que sus dedos me acaricien de nuevo.
- Tú fuiste quien me ofreció el cariño de la vez primera. Romper al amor sin manual de instrucciones fue muy duro para mí. Lo descubrí, tomándote por referencia – afirmo, y siento de ella al fin todo el calor que he estado esperando.
- No fui yo quien te dio ese amor, que ya lo llevabas tú dentro. Pero somos niños y a veces no crecemos. Tú me ves como en realidad soy, no como sea mi cuerpo – me comenta en murmullo. He de afinar el oído para entenderla y al tiempo percibo la calidez de su aliento.
- ¿Es que no eres real? – pregunto, y de repente comprendo que cuando me está sucediendo no tiene lógica y es muy extraño.
- Tanto como tú puedas serlo – responde seria, y su voz me lleva al estremecimiento.

Me reconcome lo sucedido; pero ahora es cuando realmente creo que merece la pena lo no vivido. Sin embargo, ¡quisiera preguntarle tantas cosas¡:
- ¿Cómo te ha ido la vida? – inquiero, presa de una ternura indescriptible, deleitándome en la contemplación de sus bellísimo rostro, temiendo se me vaya una vez más.
- Me ha ido como a ti. A veces en gozo; otras en angustia; las más en rutina – me dice.
- Tal vez todo nos hubiese sido distinto de haber recorrido un mismo camino – le digo.
- Pero no nos pertenecía el instante. Fue un regalo. Todo cuanto experimentamos, apenas nada, formaba parte del bagaje necesario. Nada nos es real, sino lo que vivimos. Añorar, suspirar por lo que pudo haber sido, nos evita a la belleza del destino. He sido feliz contigo; si tú reías, yo lo hacía contigo. En las noches, en el clarear de los sueños; donde se iba tejiendo la maraña de tus pensamientos, iba también, sin que tú lo supieras, yo creciendo. Has estado triste por ser feliz. Hubo ocasiones en las que hubiese deseado que te dieras la paz; otras en las que lo que me hubiera gustado es que materializaras tus pensamientos – me dice, a la vez que su carita se me va diluyendo.
- Elisa ¿no serás un sueño? – inquiero, casi voz en grito.
- Tan reales son los sueños, que un poeta escribió que la vida es sueño y los sueños, sueños son – comenta dejándome el rastro incierto de unas palabras que logro aferrar antes de que se las lleve el viento.
- No te me vayas de nuevo – suplico.
- Sigo en tus sueños – dice, y ya me desaparece por completo. Todo vuelve a la “normalidad”. El juglar prosigue en sus cuentos, A derecha e izquierda los rostros de quienes aún escuchan, permanecen atentos.

Taller de literatura; taller de sueños. A veces me haces más daño que si estuviera despierto.

Rivas a viernes 24 de agosto de 2001

El poder de la palabra

El poder de la palabra

EL PODER DE LA PALABRA

Por Francisco Limonche Valverde
RIVAS PUEBLO

"No engendra odio el corazón, engendra odio la lengua"
Tablilla Sumeria, Mesopotamia


La palabra transforma el mundo en el que vivimos. Hay palabras de dicha, de sosiego, de arrullo o de encanto. Las hay también que dan miedo y pueden llevarte a la muerte. La parte más elemental del cromosoma es una palabra. La palabra de la madre, en la infancia, se graba en cada una de los trillones de células que nos componen; y es instrucción que se fija y nos marca el resto de la vida. Las palabras dichas en desamor, cuando somos niños, son casi siempre las que más duelen. Hay palabras que se quedan en nosotros a lo largo del camino y no nos abandonan jamás, a menos que hagamos el esfuerzo supremo de combatir la pereza de ser cobardes. Las hay también que pesan como el plomo. Las hay livianas, que te elevan, acarician, mecen, confortan y besan. En el origen de los tiempos se halla el verbo hecho hombre. Del sosiego a lo plácido media un abrazo de cálidos sustantivos. A la palabra amiga se llega desde la amistad a la palabra. Hay palabras tiernas, de amor, de encuentro o de desencuentro; las hay de tristeza que traspasan el alma. De éxtasis, que conectan con los cielos. Palabras de luz, de amanecer, de noches tumbados en la hierba contemplando las estrellas. De lagos y cisnes, de embrujo, calor y fresquito en el hogar. De tanto en tanto, las hay que rasgan y quiebran el cráter de lo oscuro. También las hay de extremada belleza, que brotan de lo más generoso de los sueños. Por decir algunas, diré: amigo, amiga, amado, amada, hijo, hija, padre, madre, hermano, hermana. Nombres, adjetivos, verbos, adverbios..., que nos hacen vibrar desde el embrujo del mundo paralelo de los desvelos.
Sueño la palabra por venir, que ha de transformar cuanto acoja. Es tiempo de cambio en la forma de denominar lo nombrado; de derribar barreras mentales y abrir oídos ausentes. No es de justicia mantenerse lejos del gozo y de la escucha de potenciales clamores, prestos a romper apenas luzca el sol del nuevo nombre de las cosas. La palabra liberadora se encuentra, pues, cercana a florecer, a la espera del primer ser humano que acierte con la dicha de su música. Este engaño de verbos mamados, generación tras generación, de frases sin alma, de objetos sin rumbo, no se sostiene un minuto más. La palabra solidaridad, ¿es solidaria? Un !te quiero¡, ¿sale de lo más profundo del alma o de la garganta? Es preciso dejar escapar el suspiro retenido, apartarse de los nombres sin rostro, de las letras desvaídas; y gritar, gritar a los cuatro vientos, la necesidad de adaptar el ritmo de lo dicho a los latidos del corazón. La descompensación, el desajuste, nos viene matando desde el principio de lo eterno. Es imperativo que lo de dentro y lo de fuera conformen una misma substancia. Probablemente el escollo de mayor dificultad con el que nos encontremos en el tránsito sea el de aprender a querer y ser queridos, a través de las palabras del corazón y de la boca !Es tan difícil¡ Sin embargo, !hay palabras tan bonitas para expresar los sentimientos¡: azucenas, lirios, amapolas, golondrinas, niños, niñas, cariño, chiquitina... las hay también de fuego, de pasión, de vino y rosas. Están luego esas palabras que me dices, cuando arrobados nos miramos, ¡mira que te quiero¡. Es entonces cuando se hacen miel en tus labios, cosquillas en mi vientre y explosión cuando nos amamos. ¿Y aún quieres que te explique, el porqué de mi amor por la palabra?

Francisco Limonche Valverde, ingeniero técnico de telecomunicación. Gestor de proyectos multimedia BA de Telefónica de España. Autor de varios libros técnicos. El taller de literatura de Rivas ha supuesto para él un encuentro con el método y con el placer de la escritura compartida.

Quien puede imaginar

Quien puede imaginar

QUIEN PUEDE IMAGINAR LA SOLEDAD DE UN NIÑO SORDO


Javier de Villanueva


“Quién puede imaginar el aislamiento de sus vidas. Cuando caminamos por el campo, lejos de la ciudad, creemos sentir la soledad. Pero no puede uno imaginar qué supone para un niño, en su plenitud intelectual, caminar en medio de una feliz muchedumbre, con la que no puede comunicarse y a la que tampoco puede entender” A.G.B.

Noviembre de 1885, Alexander Graham Bell, maestro de sordos e inventor del teléfono, toma la decisión de cerrar la escuela mixta de niños sordos, abierta años antes en la ciudad de Washington, en los Estados Unidos de América.

Tal vez sea la decisión más dura que haya debido de tomar nunca. Alexander Graham Bell sabe por experiencia lo difícil que resulta la existencia de la persona sorda. La persona sorda de nacimiento participa de la comunicación, fundamentalmente a través de la vista. El verbo perenne les resulta terriblemente complicado. La construcción del pensamiento se dibuja en torno al presente continuo. No hay pasado ni futuro para el sordo en la abstracción de lo relativo. Comunicarse, incluso con los seres más queridos, es tarea sometida a las limitaciones del resto de los sentidos.

Pero Alexander se ve impelido a tomar la decisión. Los continuos pleitos y litigios en torno a la patente del teléfono no le permiten otra opción.

En esos momentos, la soledad del niño sordo se le hace llaga. Se atormenta pensando que tal vez sea mejor renunciar y centrarse en su verdadera vocación: la enseñanza del sordo. Pero por encima de toda voluntad, hay personas a las que se debe y por las que no puede renunciar a la propiedad del invento: su suegro, Gardiner Hubbard, que confía en él y le apoya y le ha apoyado en los momentos más críticos; su buen amigo y ayudante, Thomas Watson, sin cuya pericia el teléfono jamás habría podido llegar a ser lo que es..., y Mabel, su bella esposa sorda.

Todo los recuerdos le sacuden como el viento a la hoja aterida. La niña en el regazo de la madre, el día en que se le quebró el corazón definitivamente: el pelo suelto, la mirada cautiva. Contaba ella quince años, él veinticinco. Tan bonita Mabel, sonriendo desde el lenguaje universal del sentimiento. Él, serio inventor, lejos de la verde Escocia y del hogar paterno, no atreviéndose a devolverle la sonrisa que le empujaba desde dentro. Ella sintiendo mariposas revoleteando y cosquillas en el vientre.

Mabel era su alumna privada. Alexander precisaba costearse el alquiler de una habitación y continuar experimentando en la telegrafía musical. Por ello aceptaba alumnos privados, además de impartir clases del discurso visible en la escuela de sordos de Boston.

Mabel estuvo allí, en el oportuno momento en que él más la necesitaba. La ilusión, los objetivos vitales por los que proseguir en el camino de la vida, se le mostraron en toda su nitidez. Merecía la pena el esfuerzo. Toda la pasión del inventor, del hombre culto hecho a sí mismo, se centró en el dulce objeto del amor: la bella y cariñosa Mabel.

Le parecía que hubiese transcurrido una eternidad desde aquellos primeros experimentos del habla. Por entonces aún vivían sus hermanos y toda la familia Bell residía en Edimburgo. Su padre, Melville, impartía clases a niños con defectos en el habla. Se le ocurrió pensar si la boca de un animal, como la de un terrier, sería capaz de producir sonidos articulados...

No resultó difícil enseñar a gruñir al perro en respuesta al estímulo de la comida. Le daba una pizca y si le apetecía más, era preciso que me lo dijera con gruñidos. Se incorporaba sobre sus patas traseras y gruñía, hasta que yo le ordenaba que parase. Entonces le recompensaba con una ración mayor. Al tiempo que hacía esto, le tomaba del bozal y le abría y cerraba la boca un cierto número de veces. De esta manera llegué a conseguir que pronunciase “ma, ma, ma”. Pronto aprendió a no gruñir, apenas le liberaba la boca. Esto anticipaba la recompensa de comida, que por cierto nunca le fue negada. Tras un poco de práctica, conseguí que dijese “mamá”, con acento en la segunda sílaba.
Colocando mi pulgar bajo la quijada de abajo, entre los huesos, y empujando hacía arriba un número determinado de veces, conseguí también que pronunciase “ga, ma, ma”. Llevando el pulgar hacia arriba y tras cerrar el bozal dos veces, el perro llegó a decir la palabra “grandmama”. A este éxito correspondí con una doble ración de comida. El perro se mostraba encantado por las lecciones.
La culminación de la educación lingüística del perro, llegó cuando este fue capaz de decir de manera inteligible “¿cómo estás, abuela?”
La fama del perro se extendió por doquier y muchas personas venían a casa con el fin de verle sobre sus patas traseras y, con una pequeña ayuda de mi parte, repetir las mencionada expresión.
Hice nuevos experimentos, pero he de confesar que nunca fui capaz de hacer que el perro pronunciase por sí solo o sin ayuda o estímulos las mencionadas palabras.

Todas las notas y escritos le resbalan por la frente sudorosa. Sólo quien intuye la soledad del sordo, puede experimentar la agonía de una decisión tan drástica.

El niño sordo, ausente, marginado u oculto de las miradas sufre la prisión del alma encerrada en doble cierre. Ese dolor lo lleva Alexander muy dentro. El dolor de la amada y el de la madre, también sorda. El dolor de los que no se quejan y se quiebran sin embargo con latidos de angustia. El adulto sordo recluido en sí, lejos de la cordialidad del contacto del habla articulada; el del anciano sordo, que vive en el mundo paralelo de los ensueños fingidos.

Sabía muy bien de la importancia de esta resolución. Sólo el cielo podrá decir si fracasó en ello.

Porque no hay nada que transforme hoy tanto la realidad como pueda hacerlo el teléfono, al menos en los países desarrollados. El teléfono se hace omnipresente en todas cuantas actividades sociales, privadas, de trabajo o de cualquier otra índole, realizamos la mayor parte de las personas, prácticamente durante todos los días de nuestra vida.

Alexander Graham Bell patentó el teléfono el tres de marzo de mil ochocientos setenta y seis. Eso es posible que se sepa; pero lo que de seguro no todos sabemos, es que Bell desarrolló el teléfono, pensando en las personas sordas. La idea no era otra sino transmitir, a través del hilo metálico del telégrafo, carácter a carácter, textos escritos o vibraciones. De esta manera, se reproducirían, en el extremo distante, palabras y frases completas que el sordo fuese capaz de entender.

Pero es cierto también que la pasión de Alexander Graham Bell por contribuir a evitar el aislamiento de las personas sordas, devino de alguna manera en lo contrario. Su pasión por el sordo, el conocimiento de la terrible soledad de la incomunicación, le hicieron apostar por el lenguaje oral en detrimento del lenguaje de la seña, y por el teléfono de voz en vez de algún sistema que permitiera la transmisión del texto. En mayo de 1976, el Real Instituto Nacional de Personas Sordas del Reino Unido señalaba a este respecto lo siguiente: “Lo irónico de la vida de Bell, es que su invento ha venido a suponer el mayor obstáculo en el progreso de la persona sorda. El teléfono es una importante herramienta de trabajo en la vida diaria de las personas. La habilidad en su manejo, resulta de tan gran importancia como puedan serlo la lectura o la escritura. Sin embargo, al no poder hacer uso del teléfono de manera normalizada, muchas personas sordas se ven impedidas para el trabajo o abocadas al subempleo”

La hermosa Mabel, la mejor de las esposas.

Comienza un enésimo escrito: Te amo miles de veces más que nunca. Quisiera escribirte y reescribirte por toda la eternidad. Ahora debo sin embargo tomar una decisión.

Pero, no le resulta posible proseguir. Los pleitos de los cientos de personas que se arrogan como creadores del teléfono, le rompen la paz de dentro, tan necesaria al inventor. Quien puede imaginar la soledad de sus vidas... Él la imagina. Aventura a otear, no obstante, un mundo futuro en el que los sordos se integran en la práctica de la comunicación a distancia y en el que el trabajo depende fundamentalmente de la habilidad del pensamiento y no de las capacidades físicas de las personas. Debe pues dedicarse a situar al teléfono en la órbita de lo cotidiano.

En su calenturienta imaginación cree vislumbrar una realidad en la que en cada hogar hay una línea de teléfono, como las del gas o de la electricidad, y donde la voz se transmite por haces de luz. Eso le complace. El conocimiento no depende de la posición social, sino del impulso vital de cada cual. ¿Podrá realmente existir un mundo así? ¿Podrán las personas sordas integrarse en el verbo en movimiento?

Querida Mabel, me veo obligado a clausurar el colegio de niños sordos, en el que tanta ilusión hemos puesto... Tal vez hoy no te resulte comprensible mi decisión. Renuncio en favor tuyo a cualquier ganancia o acción sobre la propiedad futura de mi patente. Me veo forzado sin embargo a enfrentarme a algo que ni quiero ni deseo. Espero que sea en bien de todos.

Alexander, Noviembre de 1895



Leslie Lemke

Leslie Lemke

LESLIE LEMKE


Francisco Limonche Valverde


May dudó unos instantes; no por falta de resolución, sino porque era consciente de la responsabilidad que asumía al hacerse cargo de un niño en aquel estado. La adopción de un niño, en fase terminal, suponía para ella hacerse responsable de algo tan extremadamente serio, como es ayudar al tránsito de un ser humano doliente, de una etapa de vida, precaria, a otra en la que sólo Dios sabe que nos aguarda.

Leslie hizo su irrupción en este mundo en Milwaukee, allá por mil novecientos cincuenta y dos. Su madre lo dio en adopción nada más nacer. Tras un parto prematuro, llegaba a la vida con una gravísima afección ocular, y desarrollaba un glaucoma, por el que fue preciso extirparle ambos ojos. Sufrió también de daños en el cerebro y su frágil salud inducía a pensar que el hálito de la existencia iba a escapársele en breve.

El precario estado del niño movilizaba al servicio social del condado, empeñado en hallar una persona que se hiciera cargo de una criatura en tan delicada situación, evitando que muriese en un hospital, lejos del cariño de una madre.

Dieron con la persona, May Lemke, su madre desde entonces. Ésta, enfermera de profesión, contaba cincuenta y dos años al hacerse cargo del niño y tenía además cinco hijos propios.

Los hijos de May habían comenzado a independizársele. De hecho, vivía prácticamente sola con su marido Joe, en una modesta cabaña cerca del Lago Pewaukee. May guardaba, sin embargo, mucho amor dentro de sí, en disposición de ofrecérselo con generosidad a quien lo necesitara.

May cuidó toda la vida de Leslie con cariño infinito. Enseñó a éste todo cuanto de ella precisaba: a comer, para no morir atragantado, a comunicarse, por medio de sonidos y del tacto de las manos; a caminar... May residía prácticamente de manera permanente en el corazón del niño.

Leslie no sólo no murió, sino que se fue transformando en un muchacho grande y fuerte, cuidado en todo momento por las bondadosas manos de la menuda y bella mujer que era May.

Pasaba el día cantando y hablando a Leslie. De hecho, Leslie permanecía amarrado a ella por una cinta desde el amanecer hasta el ocaso. Se le ocurrió en una ocasión poner las manos del niño sobre un piano. El niño se dejó hacer.

Leslie se sintió intrigado por el ritmo y por la música desde el primer momento. Poseía una prodigiosa memoria y era capaz de reproducir las canciones escuchadas, o de repetir cualquiera de las conversaciones que hubiese escuchado, días e incluso meses antes.

Leslie contaba catorce años de edad cuando vino a acaecer que una noche quedó embelesado, en unión de sus padres, por el fondo musical de una película emitida en televisión. May, Joe y Leslie se fueron a la cama con el regusto del buen cine y la emoción del agradable sonido. Al amanecer, May volvió a escuchar la dulce melodía. Resultaba extraño, pero pensó que Joe tal vez se habría dejado puesta la televisión.

Bajó presurosa las escaleras del cuarto y al llegar al recibidor, la sorpresa y la emoción la dejaron sin aliento. Allí, frente a ella, estaba el milagro tantas veces rogado a Dios. El ser desahuciado, condenado a una muerte prácticamente segura, se le manifestaba en la gozosa plenitud de la melodía que le fluía del alma a las manos.

Un niño ciego, autista, con parálisis cerebral y salud quebrada, deslizaba sus dedos por las teclas del piano, e interpretaba a la perfección el Concierto Nº 1 en Piano de Tchaikossky.

Sólo una vez en toda su vida había tenido Leslie la ocasión de escuchar esta pieza. Resultó más que suficiente. Nunca hasta entonces había interpretado nada o recibido clases de música, salvo el acompañamiento rítmico apoyado por los dedos de su madre.

May rebosaba de contento En la convicción de que debía de hacer partícipe del regalo de la música de Leslie a la comunidad, se decidió por dar a conocer sus habilidades en iglesias, escuelas...

Leslie provocaba el asombro en quienes le escuchaban. Su repertorio resultaba ilimitado. Era capaz de reproducir cualquier canción con solo escucharla una vez. Su fama comenzó a extenderse por doquier.

En una ocasión, Walter Cronkite, de la CBS, daba inicio a uno de sus programas informativos vespertinos, con la siguiente noticia: “esta es la estación del año en la que se celebra un milagro. La historia que les voy a narrar pertenece al período del año en que nos encontramos. Es la historia de un joven, un piano y un milagro”.

Desde entonces, Leslie ha dado conciertos a lo largo de EE.UU. Ha estado incluso de gira por Japón. Hoy es el día que sigue ofreciendo conciertos gratuitos en guarderías, cárceles o iglesias.

Lo realmente sorprendente de esta historia de personas que padecen de discapacidad en grado extremo, es el círculo que se cierra sobre sí, del amor al amor.

En mil novecientos ochenta, May comenzó a padecer la enfermedad de Alzheimer, enfermedad de la que más información se dispone y sobre la que más se ha investigado hasta el momento; pero de la que aún no existe tratamiento eficaz que la combata.

En realidad el Alzheimer es la enfermedad del olvido. Las referencias más elementales se trastocan. La desorientación es una constante, que daña a quien la padece y duele a quien acompaña. May iba olvidándose de todos, de sí misma y hasta de su querido Leslie.

Sólo de tanto en tanto una sonrisa se le dibujaba en los labios. Era cuando Leslie ejecutaba en el piano las dulces melodías, que todavía perduraban en algún lugar del dañado cerebro. Entonces sonreía y decía “éste es mi chico”.

Si la música cesaba, May caía en el mutismo y se encerraba en el olvido. Falleció el seis de noviembre de mil novecientos noventa y tres.

Leslie vive ahora con una de las hijas de May. La música es su idioma y le hace hablar, disfrutar e incluso le hace aflorar un cierto sentido del humor.

Leslie padece el síndrome del sabio. Es un síndrome extremadamente raro – personas que padecen de discapacidad, pero que gozan de habilidades, que serían notables incluso en personas “normales” -. Sin embargo, lo realmente sorprendente es el prodigio de la música que le llega desde el ángel que lo habita.

Es probable que no se hayan dado en el último siglo más allá de las cien personas que padezcan este síndrome. Leslie es un caso único entre mil millones.

Hoy es el día también que su música sigue acariciando las copas de los árboles y rezuma el cielo en el que May sonríe diciendo “éste es mi chico”.

REFERENCIA: An inspirational perfomance
http://wismed.org/foundation/lemke.htm


Domótica y discapacidad

Domótica y discapacidad

DOMÓTICA Y DISCAPACIDAD

Por Francisco Limonche Valverde
Ingeniero Técnico de Telecomunicación
VICEDECANO COITT
flimonche@coitt.es

INDICE

1 – Domótica y discapacidad

2 – Terminales telefónicos para la discapacidad

3 – Telecomunicaciones para sordos

4 – Telecomunicaciones para ciegos

5 – Telecomunicaciones para personas con movilidad reducida

6 – Teleasistencia, Telemedicina y Teleformación para personas con dependencia o de movilidad reducida

7 – Domótica y hogar digital

8 – Conclusiones


DECLARACIÓN DE LAS TELECOMUNICACIONES

1. Las facilidades y los servicios de telecomunicación deben ser accesibles a todos.
2. Las necesidades de los ancianos y las personas con discapacidad deben ser tenidas en cuenta en el diseño de cualquier nuevo dispositivo o servicio de telecomunicaciones. Los terminales deben ser diseñados para un mercado lo más amplio posible. Los servicios de red deben dar soporte adecuado a funciones especiales del terminal, de manera que todos los usuarios puedan disfrutar de un servicio punto a punto equivalente.
3. Cuando el diseño integrador no sea posible, se debe facilitar el acceso al servicio a las personas con discapacidad mediante equipamiento y servicios adicionales.
4. Las personas con discapacidad deben, en la medida de lo posible, poder usar los servicios de telecomunicación a precios equivalentes a aquellos que disfrutan los que no tienen discapacidad. La mayoría de los costes adicionales procedentes del acceso para todos deberían ser pagados por fondos específicos o absorbidos dentro de los costos generales de la operación.
5. Los proveedores de equipos y servicios de telecomunicación y las autoridades reguladoras deben consultar regularmente a los usuarios con discapacidad y ancianos sobre sus requisitos de acceso y realizar las acciones apropiadas. Igualmente, las organizaciones que representan a las personas con discapacidad y ancianas deben estar dispuestas a aportar su conocimiento y experiencia.
6. Los productos y servicios de telecomunicación que faciliten y promuevan el acceso para personas con discapacidad y ancianas deben ser anunciados y promocionados activamente, con información disponible también en formatos accesibles.

Declaración aprobada por el Comité de Gestión del COST 219 bis "Telecommunications: Access for Disabled People and Enderly" (http://www.stakes.fi/cost219/) en la reunión celebrada del 6 al 8 de Octubre de 1999 en Chexbres, Suiza.

1 – Domótica y discapacidad


La discapacidad es una muestra más de la diversidad humana. Hay seres humanos altos, bajos, flacos, gordos y/o con discapacidad. Uno viene con un determinado traje a la vida, traje que incluso puede deteriorarse de manera más o menos rápida, y que puede estar a su vez más o menos en armonía con las capacidades de interacción con el entorno en el que se desarrolle nuestra existencia. Sin embargo, cada vida y cada traje son necesarios para la humanidad toda.

El desarrollo técnico y el ingenio del hombre permiten, a quienes se esfuerzan y disponen al tiempo de los recursos necesarios, de unas capacidades prácticamente limitadas al uso que se dé a la mente.

Domótica viene de domos, casa, y de telemática, conjunción a su vez de las palabras telecomunicaciones e informática. Así pues domótica viene a ser la ciencia o la técnica que posibilita el uso y el control de los elementos de uso cotidiano que conforman una casa o un hogar, a través de la informática y/o las telecomunicaciones.
Entre los elementos más comunes de una casa o de un hogar se encuentran los referidos a las infraestructuras y equipamientos de las telecomunicaciones: telefonía, televisión, Internet, Banda Ancha, electrodomésticos, etc.
Hacerlos accesibles y usables es responsabilidad tanto del proyectista como del constructor.
Las personas con discapacidad sensorial y/o física suelen tener, en razón de las mismas, un conjunto de dificultades en su acceso al uso de las telecomunicaciones. De manera genérica se pueden resumir como sigue:

- Acceso a la información, a la formación y al soporte técnico informático y/o de telecomunicaciones especializado
- Acceso a Internet
- Acceso a la TV Digital: subtitulado, acceso a la programación, al control remoto, audio descripción y al lenguaje de signos.
- En cuanto a personas sordas: compatibilidad de sistemas, centros de intermediación y videotelefonía de calidad.
- En cuanto al uso de teléfonos móviles: interferencias con audífonos, teclados dificultosos, pantallas y navegación.
- En cuanto al uso de los servicios telefónicos de uso público, incluidos los servicios de emergencia: dificultad de acceso.
- En cuanto a teléfonos y cabinas de uso público: dificultad de acceso (Fuente: UE)
No es lo mismo accesibilidad que usabilidad. El propio término lo indica. Una cosa puede ser accesible pero no usable, o al revés. Para una mejora tanto de la accesibilidad como de la usabilidad, es necesaria tanto la opinión del usuario como el análisis del experto. En la casa de un sordo es preciso tener en consideración cuanto pueda mejorar su resto auditivo, si lo tuviese (acondicionamiento acústico); en la casa del ciego es preciso considerar la mejor interacción de aquellos dispositivos que faciliten el manejo de los mismos a través de la voz. En la casa de la persona con movilidad reducida es preciso evitar las paredes y cables innecesarios.
Sin embargo, se da la paradoja de que a pesar de ser conscientes de la importancia de los factores humanos en el diseño o en el proyecto, pocas veces se toman realmente en serio. Existen servicios de tercera generación en telefonía móvil con dificultades de usabilidad. Así por ejemplo el servicio que ofrece el servicio UMTS de videoconferencia a 64 Kbit/s, se ha definido sin tener en cuenta la opinión de las personas sordas. Para las personas sordas una videoconferencia que les permita reconocerse, debe tener cuando menos 128 Kbit/s, siendo la óptima 256 kbit/s. Otro ejemplo claro, citado por Francisco Moreno de Ericsson en el 1er Seminario de Telecomunicaciones y Discapacidad, celebrado el 11 de Junio de 2004 y organizado por el COITT, es el del propio sistema utilizado por los nuevos terminales UMTS, con cámara y pantalla situadas en oposición. De esta manera como es obvio resulta imposible verse y filmarse a un tiempo. Pero esto naturalmente es una dificultad para todos y no sólo para las personas sordas. Es por ello que el diseño pensado en la discapacidad, siempre favorece a todos e incrementa el negocio.


Discapacidades y Telecomunicaciones, (1) J. Gill


No es lo mismo la discapacidad desde un punto de vista médico que desde el punto de vista de un usuario de las telecomunicaciones. De entre las clasificaciones existentes, estimamos conveniente exponer la del doctor John Gill, por ser este uno de los expertos más reconocidos en Europa sobre el tema y por ser la clasificación que establece una de las más coherentes, a nuestro juicio.

Las clasifica como sigue:

Tomada de la web del Doctor J. Gill, http://www.tiresias.org/
Instituto Nacional de Ciegos del Reino Unido

1 - Pérdida auditiva (moderada)
2 - Pérdida auditiva (severa/total)
3 - Sordera
4 - Pérdida de la vista (moderada)
5 - Pérdida de la vista (severa/total)
6 - Ceguera
7 -Sordo - ceguera
8 - Pérdida del lenguaje (moderada)
9 - Pérdida del lenguaje (severa/total)
10 - Destreza limitada
11 - Uso limitado de manos y brazos
12 - Sujeción débil
13 - Temblor de manos
14 - Movilidad restringida
15 - Pérdida cognitiva


Porcentaje de personas con discapacidad en Europa, con dificultades en el uso de las TICs

El propio Doctor Gill hace una enumeración aproximada del número de usuarios en Europa con discapacidad y dificultad en el uso de las telecomunicaciones.

1 – Usuarios en sillas de ruedas, 0,4%
2 – No pueden andar sin ayuda 5%
3 – No pueden usar sus dedos 0,1%
4 – No pueden usar un brazo 0,1%
5 – De escasa fuerza 2,8%
6 – De coordinación limitada 1,4%
7 – Problemas en el habla 0,25%
8 – Problemas de lenguaje 0,4%
9 – Dislésicos 1%
10 – Mental, intelectual 3%
11 – Sordera (total) 0,1%
12 – Sordera (duros de oído) 6%
13 – Ciegos 0,1%
14 – Escasa visión 1,5%

Hay pues un importante sector de población europea que demanda soluciones específicas y que no siempre se encuentra debidamente atendido.

2 - Terminales Telefónicos para la discapacidad


La clasificación más lógica y coherente, también a nuestro juicio, es la establecida por el Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas, CEAPAT, que enumera los terminales telefónicos como sigue:

CEAPAT, Clasificación ISO

http://www.ceapat.org/


1 - Teléfonos estándar
2 - Teléfonos móviles, de coche
3 - Teléfonos con entrada y salida de texto
4 - Videoteléfonos
5 - Contestadores automáticos
6 - Teléfonos con amplificación
7 – Maquinas de Télex y Fax
8 - Ayudas para marcar
9 - Amplificadores de sonido
10 – Placas de bobinas de inducción
11- Sujeta receptores
12 - Centralitas telefónicas
13 – Servicios telemáticos



3 - Telecomunicaciones para sordos


Las personas sordas suelen ser en general quienes presentan una mayor dificultad en el uso de las telecomunicaciones. Resulta curioso por cuanto quien desarrolló la idea del teléfono, Alexander Graham Bell, era profesor de sordos, hijo de madre sorda y estaba casado con Mabel, preciosa mujer sorda. El desarrollo del teléfono tenía para Bell el propósito de contribuir a evitar la incomunicación entre las personas sordas y las oyentes. Bell pensaba que cuando una persona se aleja de otra, ambas se comportan en realidad como sordas y mudas entre sí. Por ello pensó que un sistema que permitiera la comunicación o el envío de señales a distancia, haría iguales en la comunicación a distancia a sordos y oyentes. No fue así y el sordo quedaría durante mucho tiempo marginado en el uso del teléfono.


CLASIFICACIÓN ISO DE LA TELEFONÍA CON ENTRADA Y SALIDA DE TEXTO

El CEAPAT clasifica la telefonía para personas sordas como sigue:

- NOKIA 9000/9110
- SERVICIO DE MENSAJES DE TEXTO
- TELÉFONOS DE TEXTO CON SÍNTESIS DE VOZ
- TELÉFONO DE TEXTO GPRS
- ULTRATEC


El teléx, el fax y el teléfono de textos vinieron a suplir ya bien entrada la década de los 60 el injusto olvido hacia las persona sordas.

El télex es de los terminales de telecomunicación más antiguos. Sin embargo, su utilidad para sordos apenas si se hizo patente en los inicios de la telefonía. El teléfono de textos y el fax sí que supusieron una aportación en la comunicación para las personas sordas. El fax o telefax, dado que permite a la persona sorda comunicarse por escrito, dibujar o expresarse con la grafía que utiliza habitualmente en presencia. El teléfono de textos, por cuanto capacita la expresión escrita y la comunicación, no sólo con otras personas sordas sino con las personas oyentes.

El teléfono de textos es en esencia similar al télex. La comunicación se establece primero de una parte, escribiendo el texto que se desea comunicar y luego (GA) es el otro lado quien responde.

La dificultad mayor que existe en España en teléfonos de textos es que existen dos diferentes protocolos de comunicación, incompatibles entre sí. El DTS y el Videotex de Amper. En Europa son hasta siete los protocolos diferentes e incompatibles entre sí.

De otra parte, desde hace dos o tres años no se comercializan teléfonos de textos, por lo que resulta muy difícil su adquisición y aquellos que ya disponen de terminales tienen grandes dificultades para su reparación.


Figura TELÉFONO DE TEXTOS


Tomada de

http://www.educastur.princast.es/eoep/eeaovied/padres/tecnicas.htm


Es conveniente aclarar no obstante, que una persona con pérdida auditiva moderada puede hacer un uso más o menos normalizado del teléfono, situando su prótesis o audífono en la posición T. La incorporación en la práctica totalidad de los teléfonos modernos de bobinas de inducción, facilita el uso de los audífonos. Sin embargo, algunos no son válidos para esta función y se ven incluso perturbados por la presencia de teléfonos móviles, por lo que es preciso tener en cuenta esto a la hora de elegir un teléfono móvil para una persona sorda.

Pues sin duda es el teléfono móvil el terminal más utilizado por las personas sordas, que por medio de mensajes cortos SMS y de la telefonía de textos adaptada a los terminales NOKIA 9000/9110 disponen, de una capacidad de comunicación difícilmente pensable hace sólo unos años.


CENTRO DE INTERMEDIACIÓN PARA PERSONAS SORDAS, IMSERSO/TELEFÓNICA

Centro para la comunicación sordo – oyente, oyente sordo. Síntesis de funcionamiento. En este centro, único para toda España, se reciben un promedio de 20.000 llamadas mensuales.


En España existen dos asociaciones a las que es conveniente consultar antes de ofrecer servicios a la comunidad sorda.

CNSE, Confederación Estatal de Personas Sordas

http://www.cnse.es/

Y

FIAPAS, Federación Española de Asociaciones de Padres y Amigos de los Sordos

http://www.fiapas.es/


4 - Telecomunicaciones para ciegos



Las personas ciegas suelen en general hacer un uso eficiente de las telecomunicaciones. Otra situación distinta es sí además de la ceguera la persona experimenta otras discapacidades adicionales: movilidad, sordera, etc. Habitualmente, las dificultades que las personas ciegas tienen en relación con las telecomunicaciones, están relacionadas con la accesibilidad: acceso a Internet, a las aplicaciones escritas, a la domótica, a nuevos servicios.

En España la ONCE lleva tiempo trabajando en pro de la accesibilidad y de la usabilidad, a través de su Centro de Investigación, Desarrollo y Aplicación Tiflotécnica, CIDAT.

Cabe destacar que en la última década las investigaciones sobre aparatos y soportes han vivido una gran revolución. Estas han permitido al CIDAT desarrollar dos grandes líneas de investigación: las ayudas técnicas para las actividades de la vida diaria y las ayudas técnicas específicas para el uso de los ordenadores.

Lleida, 18 y 19 de septiembre de 2003 1/16

- En las actividades de la vida diaria: enebradores de aguja, metros para costura o carpintería, brújulas, etiquetas en Braille, etc.

- En el campo educativo: cajas aritméticas, figuras geométricas, herramientas de dibujo, programas lúdico-didácticos multimedia, adaptación de juegos tradicionales como parchís, dominó, naipes, etc.

- Ayudas para baja visión: lupas de gafa o de sobremesa, lupas con mesa de lecturas conectadas a un aparato ordinario de T.V. para lectura de documentos, equipos de ampliación de texto aplicados en forma de bolígrafo, etc.

- Ayudas técnicas para ordenador: Sistemas informáticos para personas que se desplazan habitualmente que incorporan procesador de textos braille y transmisión de información auditiva (Ej.-Panmade, Masomobraille). Programa Magic de ampliación de textos con voz añadida, programas de acceso a Windows (Jaws for Windows).


Las líneas prioritarias de investigación del CIDAT:


- Fabricación de productos de baja especialización tecnológica: vídeos, lavadoras, tv...

- Impresoras Braille.

- Tomanotas y microordenadores.

- Sistemas de posición y navegación urbana.

- Software educativo y lúdico.

- Productos en tecnología bluetooth (sin cables).

- Equipamiento médico.

- Adaptación de teléfonos móviles.


Es muy importante contar con la opinión de las personas ciegas.

Estos son los enlaces de mayor interés:


ONCE. ORGANIZACIÓN NACIONAL DE CIEGOS ESPAÑOLES

http://www.once.es/

CIDAT

http://cidat.once.es/


Un libro muy interesante, actual y recomendable sobre el uso de las telecomunicaciones para personas ciegas puede descargarse desde la Web de la ONCE:

Tecnología y discapacidad visual:

http://www.once.es/appdocumentos/once/prod/SS-PUB-CL-Tecnologia%20y%20discapacidad%20visual.txt

Teléfono móvil personas ciegas

En cuanto a telefonía móvil para ciegos, los terminales de mayor utilidad, son:

 Los de reconocimiento de voz, diciendo el nombre de la persona con la que se quiere hablar.
 Los que incorporan algún tipo de resalte o pegatina braille
 Los teléfonos móviles de marcación directa


Ejemplo de teléfono móvil para ciegos


 Owasys, 22 C: carece de pantalla. Se activa por medio de la voz.
 Dispone de altavoz de gran potencia en modalidad manos libres
 Una excelente calidad de sonido
 Teclas de alta percepción táctil
 Y un menú simple


5 - Telecomunicaciones para personas de movilidad reducida


Un elevado número de personas se ven impedidas a hacer un uso eficiente de los servicios de telecomunicación, por la inadecuación de los terminales de acceso.


Procesos tan elementales como sujetar un teléfono se tornan tareas imposibles en personas que padecen de reumatismo. El acceso a Internet para una persona de escasa movilidad, poca fuerza o limitados movimientos, aun disponiendo de capacidad de voz y oído plenas, supone algo sencillamente impensable. Sin embargo, dar respuesta a diferentes dificultades es a veces cuestión de ingenio. Prácticamente está todo inventado. En Madrid existe incluso un supermercado de productos para la discapacidad, donde se puede encontrar casi cualquier cosa (Don Ramón de la Cruz, 38)


6 – Teleasistencia, Telemedicina y Teleformación para personas con dependencia o de movilidad reducida

Foto tomada de la web del IMSERSO

La Teleasistencia Domiciliaria es un servicio de atención y asistencia inmediatas a través del teléfono.
El servicio consta básicamente de: terminal telefónico, que puede ser tanto específico como habitual, medallón, colgante o sensores, y central receptora de llamadas. El funcionamiento es como sigue: la persona ante una necesidad de atención, pulsa el botón de asistencia, colgante e incluso sin necesidad de intervención activa el sensor o sensores de detección de asistencia, por ejemplo en una caída. Esto desencadena de inmediato un proceso de marcación automática y prioritaria de llamada, que se recibe en el centro de atención, donde se identifica y se actúa en función de la necesidad expresada o identificada sin necesidad de la intervención del llamante.
Las necesidades domóticas de la teleasistencia están relacionadas básicamente con las diferentes necesidades: sensores de desmayo, de fuego, de intrusismo, de detección de constantes vitales…
Es un servicio apenas demandado, pese a su efectividad y a su bien merecida reputación. En las Páginas Amarillas Electrónicas a 31 de julio de 2004, bajo el epígrafe actividades de teleasistencia, se identifican 21 empresas, sin contar entre estas la Cruz Roja, Eulen o Mapfre por citar las que cuentan con un mayor número de usuarios.

La Telemedicina Domiciliaria podría entenderse de alguna manera como la extensión y ampliación del servicio de teleasistencia, referido a la atención y asistencias médicas a través del teléfono. Entre sus aplicaciones caben destacar las de:

- Teleconsulta
- Telemonitorización
- Telediagnóstico
- Teledermatología
- Telesiquiatría
- Electrocardiogramas por teléfono
- Control de embarazos, enfermedades crónicas, etc.

En España hay experiencias y aplicaciones puntuales de Telemedicina, que tienen que ver más con la actitud del médico que con la presión que ejercen las empresas suministradoras. Entre los más sobresalientes en el ámbito civil las referidas a Galicia y Canarias, para envío de radiografías de alta calidad y segunda opinión médica; y en cuanto al ámbito militar, las que tienen que ver con la atención médica que se presta nuestro ejercito y marina en el exterior.
En las Páginas Amarillas Electrónicas bajo el epígrafe Telemedicina se identifican sólo 4 empresas, entre las que no se encuentran las de mayor tradición, como pueda ser Telefónica.
La Teleformación Domiciliaria es básicamente un servicio de formación remota a través del teléfono y de Internet. La diferencia entre las diferentes alternativas existentes tiene que ver básicamente con las plataformas utilizadas. Esto es las Intranet y Extranet. Prácticamente todas ofrecen al menos:

- Campus virtual
- Tutorías telefónicas o por correo electrónico
- Foros de discusión
- Listas de distribución
- Chat
- Videoconferencia o Teleconferencia
- Pizarra electrónica
- CDs con información complementaria
- Etc.

En las Páginas Amarillas Electrónica bajo el epígrafe Teleformación se identifican 39 empresas.


7– Domótica y hogar digital


La idea de que los distintos elementos que conforman un hogar estén interconectados y sean accesibles desde cualquier lugar, no es nueva. Fue propuesta a finales de la década de los 70. Lo es el impulso que está recibiendo de las principales operadoras. La progresiva implantación de la Banda Ancha, la digitalización de contenidos, el ambiente multimedia… todo converge en posibilitar una nueva oferta de aplicaciones, no identificadas en los 70.

De otro lado la Ley 1/98 obliga a dotar de ICT a todas las viviendas de nueva construcción. Un importante número de viviendas, comienza ya a integrar infraestructuras y preequipamiento de redes para el hogar.

La domótica conduce directamente al Hogar Digital. Un Hogar Digital se diferencia de un hogar tradicional en lo siguiente.

Dispone de:

- Conexión de Banda Ancha
- Red o redes de interconexión de sistemas informáticos y/o multimedia
- Acceso a Internet
- Pasarela residencial de interconexión de redes
- Sistemas domóticos


“Un sistema domótico es en esencia capaz de modificar el ambiente doméstico y/o de reaccionar ante los eventos ocurridos en una vivienda. Los elementos que llevan a cabo esas acciones se llaman "actuadores". Esos elementos pueden ser de diferentes tipos y tecnologías: bombillas que dan o quitan luz, motores que suben y bajan persianas, electroválvulas que regulan el suministro de gas o agua, relés o enchufes que dan o quitan tensión, sirenas o timbres que emitan señales acústicas.... y otros más”



http://bioingenieria.es/w/index.html


SERVICIOS DE HOGAR DIGITAL

- Teleformación
- Teleasistencia
- Telemedicina
- Telecompra
- Televigilancia
- Telecontrol
- Telealarma
- Telemedida
- Teleportero
- Teleriego
- Telebanca
- Teletienda
- Telejuegos
- Simulación de presencia
- Gestión de energía
- Gestión de electrodomésticos
- Video/música bajo demanda
- Videotelefonía/Videconferencia
- …

Los beneficios de la domótica son:

- ahorro energético
- potenciación de la red de comunicaciones
- seguridad personal y patrimonial
- teleasistencia
- gestión remota del hogar
- calidad de vida


http://www.telefonica.es/indexn/paginasamarillasesareadomotica.html




8 – Conclusiones

Tener en cuenta las necesidades de las personas mayores y/o con discapacidad en las nuevas viviendas incrementa las posibilidades profesionales y de negocio.

Todo profesional que se dedique a la domótica debiera de conocer siquiera elementalmente las necesidades de las personas con discapacidad y/o personas mayores.

Todos somos potencialmente personas con discapacidad.

Las leyes obligan; las normas recomiendan. Es recomendable seguir las normas de accesibilidad, por cuanto fideliza y amplía la base de clientes.

LEGISLACIÓN

http://www.sidar.org/recur/direc/index.php

NORMALIZACIÓN

http://www.cettico.fi.upm.es/AENOR/

El índice de acceso digital de la UIT (2003) sitúa a España en el lugar 29 (0,67). Hay un trecho hasta alcanzar a Suecia en el número 1 (0,85)

…

BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS UTILIZADAS

• II Plan de Acción para las personas con discapacidad 2003-2007
• Plan de Acción para las Personas Mayores 2003-2007
• I Plan Nacional de Accesibilidad 2004-2012
• Ley 51/2003, de 2 de diciembre, de Igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad
* Libro Blanco I+D+I al servicio de las personas con discapacidad y las personas mayores, Fundación CERMI 2003
* Tecnologías de la información y comunicaciones y discapacidad. Perspectivas de futuro, Fundación Vodafone, 2003
* Soluciones de comunicación para personas mayores o con discapacidad, Fundación Telefónica, 2003
* Libro Blanco de Hogar Digital y las ICT, Telefónica, 2003

Guía breve para crear sitios web accesibles (tomado del CEAPAT, http://www.ceapat.org/centro_doc/documento.jsp?idDoc=4)


1. Imágenes y animaciones. Use el atributo alt para describir la función de cada elemento visual.
2. Mapas de imagen. Use el elemento map de tipo cliente y texto para las zonas activas.
3. Multimedia. Proporcione subtítulos y transcripción del sonido, y descripción del vídeo.
4. Enlaces hipertextuales. Use texto que tenga sentido leído fuera de contexto. Por ejemplo, evite "pincha aquí".
5. Organización de las páginas. Use encabezados, listas y estructura consistente. Use CSS para la maquetación donde sea posible.
6. Gráficos y esquemas. Resuma o use el atributo longdesc.
7. Scripts, applets y plug-ins. Ofrezca contenido alternativo si las funciones nuevas no son accesibles.
8. Marcos (Frames). Use el elemento noframes y títulos con sentido.
9. Tablas. Disponga que puedan leerse línea a línea. Resuma.
10. Revise su trabajo. Verifique. Use las herramientas, lista de comprobación y pautas de www.w3.org/TR/WCAG


Texto traducido y adaptado del original en inglés editado por la Web Accessibility Iniciative del World Wide Web Consortium.


Páginas web de interés

TAW - Test de accesibilidad de la web en español:
http://www.ceapat.org/

Bobby - Test de accesibilidad de la web en inglés:
http://bobby.watchfire.com

SIDAR – Seminario de iniciativas sobre Discapacidad y Accesibilidad en la Red:
http://www.sidar.org

Iniciativa de Accesibilidad a la Web
http://www.w3.org/WAI