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JORNADA SOBRE GENERO Y ENVEJECIMIENTO ACTIVO UNIVERSIDAD CARLOS III, 26 de octubre de 2018

JORNADA SOBRE GENERO Y ENVEJECIMIENTO ACTIVO UNIVERSIDAD CARLOS III, 26 de octubre de 2018

Hoy he tenido la oportunidad de asistir a una jornada sobre género y envejecimiento activo en la Universidad Carlos III.

Encuentro francamente interesante. Las personas mayores o senior ocupamos un lugar que antes estuvo vedado para nuestros padres. No obstante, hay que mantenerse atento y con discernimiento; en especial en lo que concierne al uso del trato y lenguaje, cuando este resulta infantil o condescendiente.

Os recomiendo la lectura de este interesante trabajo universitario sobre el tema:

 

http://revistaprismasocial.es/issue/view/146

 

De igual manera os recomiendo a quienes os apetezca hacer voluntariado cultural o queráis compartir puntos de vista con las principales figuras del panorama nacional o internacional, en los distintos ámbitos del conocimiento, visitéis la web:

http://ceate.es/

 

Por último la revista con la A, en principio destinada a mujeres mayores, contiene magnificas aportaciones.

 

https://conlaa.com/

 

Saludos

 

FLV

 

 

BARBARA ACARICIA CABALLOS EN EL CIELO, 28 de septiembre de 2018

BARBARA ACARICIA CABALLOS EN EL CIELO, 28 de septiembre de 2018

 

Bárbara amaba a los caballos. Contribuían a la mejora del equilibrio de personas con discapacidad psíquica y parálisis cerebral. Vivía en Mojácar, Almería. Cruzó el río en el que pastan los unicornios a la edad de sesenta y dos años.

Los caballos andaluces trotan de manera suave y armónica; movimientos perfectos y equilibrados Quienes participaban eran capaces de tener una mejor coordinación motora tras unas pocas sesiones; la sonrisa no se les borraba sin embargo desde el primer momento.

Bárbara fue pionera en España de la terapia asistida con caballos o hipoterapia. Era americana. Toda su fortuna y la de su marido tuvieron por fin ayudar a los demás.

No sabía decir que no ni tampoco pedir nada por cuanto hacía. Esto y más corazón que cabeza la llevó a la ruina, agudizada si cabe tras un nefasto incendio y una dolorosa herencia familiar.

La Fundación Animo, que amparaba la actividad terapéutica de los caballos, llegó a contar con cuarenta voluntarios, atendiendo la numerosa necesidad que se le presentaba.

Conocí a Bárbara en un encuentro de discapacidad celebrado en Madrid, en mil novecientos noventa y seis. Desde ese momento nos hicimos amigos.

Bárbara contrajo años después una extraña enfermedad denominada Granulomatosis de Wegener. Sufrió treinta y cuatro operaciones. Para cuando fui a despedirme de ella, apenas le quedaba un diez por ciento de capacidad en ambos riñones.

No se mantenía en pie. La mitad de la cara cubierta por una venda ocultaba lo que le quedaba de nariz. Cuando me vio tuvo no obstante espacio para una sonrisa.

-      Toma esta fotografía, para que me recuerdes – dijo y me entregó una hermosa instantánea en la que acaricia un caballo.

 

-      Gracias Bárbara – me emocioné y no supe que más decirle.

 

Bárbara era una mujer enamorada, de la vida, de su marido, de sus hijos, de sus amigos. Creo que tenía tanta prisa por hacer del mundo un lugar mejor, que se olvidó de sí y de los cuidados que requiere la atención de un cuerpo, necesitado de la misma atención que precisan los caballos.

En esa su fotografía que conservo con cariño hay una frase suya superpuesta que dice ¿deprimida?, abraza un caballo.

Bárbara ha dejado una impronta en mí. Su vida es ejemplo y testimonio de que el amor humano ennoblece tanto como lo hace el animal, con firmeza y servicio pensando en el bienestar de todos.

  

Francisco Limonche Valverde

francisco.limonche@gmail.com 

 

 Fotografía tomada de http://animoaat.blogspot.com/2012/01/

 

 

 

CAMINO DE ESTRELLAS, 28 de septiembre de 2108

CAMINO DE ESTRELLAS, 28 de septiembre de 2108

El camino de Santiago o camino de las estrellas es la ruta de peregrinos establecida en el siglo IX, para honrar a Santiago el Zebedeo, apóstol de Cristo.

Se inicia en cualquier lugar y finaliza en Compostela. Hay no obstante itinerarios muy transitados. El más conocido es el denominado camino francés, que comienza en Saint Jean Pie de Pod, Francia.

Un año recorrí el camino desde Madrid a Compostela en veintidós días. Todos los años procuro hacerlo, cuando menos caminando una semana.

En las noches claras la vía láctea señala la ruta y embriaga los sentidos. Durante el día son las flechas amarillas las que indican la dirección a seguir.

Hace ya varios años conocí a Jesús, un peregrino de mediana edad y rostro castigado por el sol y los vientos.

Era una noche de un mes de octubre. Hacía frío. Lo encontré guarecido, cubierto por una manta ante la puerta cerrada de la iglesia de Santa María la Real de O’ Cebreiro.

-      ¿Qué haces aquí con tanto frío, por qué no vas al albergue? – le pregunté.

-      No tengo dinero para pagar una cama– me respondió.

-      Yo te lo doy – repliqué.

-      No, gracias. Prefiero esto.

Me explicó que había comenzado a caminar quince años atrás y desde entonces no había salido nunca del camino.

Los albergues públicos suelen ser en general muy económicos y cuando un peregrino no puede pagar, no hay problema para que duerma en una litera sin aportar nada por ello. Sin embargo, Jesús prefería dormir caliente sólo las noches en las que él mismo pudiera costearse la cama.

Cuando podía ejercía de hospitalero o ayudaba en las cosechas de los granjeros que le aceptaban. Un mes acá, dos allá y así desde Saint Jean Pie de Pod a Compostela año tras año.

-      De joven me enganché a las drogas. Estoy solo en la vida. No tengo a nadie. El camino es mi familia – me confesó.

Le di un bocadillo y fui por un caldo gallego al bar cercano. Me lo agradeció.

-      No tengas pena por mí. El camino me ha salvado. He ganado quince años que antes no tenía.

Me despedí estremecido. Yo le ofrecí un bocadillo; él me regaló una enseñanza.

Jesús jamás caminaba con prisas, ni quería tampoco llegar a ningún lugar. Caminaba ligero de equipaje; en ocasiones sólo la soledad se le hacía llaga.

 

Fotografía Catedral tomada de http://catedraldesantiago.es/catedral/

 

 

 

Francisco Limonche Valverde

francisco.limonche@gmail.com 

 

 

 

MAMOUDOU, 28 de septiembre de 2018

MAMOUDOU, 28 de septiembre de 2018

Mamoudou soñaba paz y libertad desde las embarradas calles malienses de Yaguine. Amaba la vida y amaba a su gente. El horizonte lo dibujaba sin embargo en doradas playas de arena fina, a más tres mil quinientos kilómetros de distancia, allá en la vieja Europa.

Un día largo, que le duró como cinco años, no cumplidos aún los dieciocho, comenzó a caminar y atravesar selvas y desiertos.

Noches de gacelas; noches de leones. A punto estuvo de perder la vida en varias ocasiones. Los traficantes de esclavos le cercaron varias veces; la policía de Libia y de otros lugares le mantuvieron retenido en otras tantas. Polvo, sangre, sudor, lágrimas y un barco a punto de naufragar en el segundo intento, pero al fin pudo recalar en las costas de Sicilia.

Poco tiempo después llegaba a París en búsqueda de unos parientes.

La vida en Francia no le resultó fácil. Las expectativas confrontan casi siempre con la perspectiva. Vagabundeaba y aceptaba cualquier ocupación que le pudiese aportar algún ingreso, no obstante carecía de documentación que le diese la libertad de circular sin ser deportado.

Una tarde, en la que seguía un partido de futbol desde la terraza de un bar, escuchó los desesperados gritos de auxilio de varias personas. En un edificio cercano un niño de cuatro años pendía de una barandilla en un cuarto piso, apenas sujeto por los agarrotados dedos de sus manos.

En el balcón de al lado alguien intentaba sujetar al niño sin conseguirlo. Parecía inminente la caída al vacío.

Mamoudou no se lo pensó dos veces y como gacela trepadora salvó la distancia de la calle al balcón en diecisiete segundos.

Con increíble pericia y sin pensar en afianzarse el mismo en lugar seguro izó al niño y lo puso sobre el suelo del balcón.

La gente comenzó a aplaudir. Segundos después las sirenas de la policía atronaban el ambiente. Fue en ese momento cuando Mamoudou se sintió perdido.

Él había arriesgado la vida por un niño desconocido, pero no quería ser expulsado. El miedo y la confusión le invadieron. Sin embargo Francia le tenía reservada una sorpresa: el agradecimiento y acogimiento oficial por su heroico comportamiento.

Mamoudou contempló una vez más el horizonte. Mali resonaba en su pecho como un tambor. Poco a poco los latidos se le fueron acomodando a la sonrisa del niño que acababa de rescatar.

Francisco Limonche Valverde

francisco.limonche@gmail.com

 

 Fotografia tomada de PÚBLICO, www.publico.es

 

 

 

 

 

 

 

PESCADOR DE HOMBRES, 28 de julio de 2018

PESCADOR DE HOMBRES, 28 de julio de 2018

Seguí las huellas. Caricias de arena bajo las tenues pisadas de sus sandalias. Llevaba tiempo tras el rastro del Maestro.

Tierra Santa quizás sea lugar de este mundo donde cielo e infierno convivan con mayor y desasosegada armonía, bien y mal unidos. Lo mejor y peor de la condición humana manifiestos en cada gesto crispado, en cada estallido de ira. Escenario privilegiado de la abundante dualidad que nos mantiene prisioneros de nosotros mismos.

En mitad del Lago Tiberíades supe que había llegado al hogar que andaba buscando.

A Dios se le busca dentro, pero da gusto verlo o imaginarlo con rostro humano.

Estábamos en una barcaza. De repente el capitán hebreo paró los motores de la embarcación y dejó que la barca se meciese como una cuna. Poco después activaba los altavoces de cubierta y nos sorprendía con la canción “pescador de hombres”: señor, me has mirado a los ojos.

Sentí la mirada de Jesús. Simultáneamente acaecía que del agua emanaban efluvios de lirios y la vida entera se detenía por unos instantes.

A mis ojos incontenibles arribaron las lágrimas. Una congoja gozosa me recorrió por completo. “Tú sabes bien lo que quiero, en mi barca no hay oros ni espadas”, continúa la canción.

Había oído hablar del síndrome de Tierra Santa. Unos se creen reencarnación de los profetas; otros afirman que ven a Jesús, a la Virgen María o a la mismísima María Magdalena.

Yo no vi a ninguno de ellos. Intuí a Jesús. Probablemente mis propias expectativas dibujaban en mí aquello que tanto anhelaba. Lo cierto es que me sentí colmado y agradecido. Había llegado a su puerta.

El resto de mis compañeros permanecía en silencio; rostros mojados y una envolvente mágica que nos mantenía en sentimiento de fraternidad y amor.

El capitán no pareció sorprendido. Tal vez sea cosa común la emoción que en uno otro momento embarga a los peregrinos de Tierra Santa.

Una neblina, probablemente más imaginaria que real, comenzó a alzarse a escasos metros de la barca. El Maestro surgía de las aguas y resplandecía con su inmaculada túnica blanca.

Entonces el sonido de una armónica rasgó el velo del no tiempo. El capitán continuaba la canción “pescador de hombres” en un solo delicioso. Me quebré sin reparo y sin importarme otra cosa que no fuese el sentir. Jesús me acunaba en su corazón.

 

Francisco Limonche Valverde

francisco.limonche@gmail.com

 

 


F0TOGRAFIA TOMADA EN MUXIA EL 5 DE JULIO, PUERTO, RECUERDO DE MI ESTANCIA EN ENERO DE 2003 RETIRANDO CHAPAPOTE, BRAVAS MUJERES LAS MARISCADORAS

NAVIDAD 2017, 18 de diciembre de 2017

NAVIDAD 2017, 18 de diciembre de 2017

La Navidad quizás sea la ocasión más propicia para el reencuentro: comidas con amigos, familiares, compañeros; fiesta, belén… y una nota vibratoria distinta, que sabe a silencio de estrellas y mazapán.

 

Desde el Internet que nos vincula como sistema de comunicación en la distancia y dirigido en especial a aquellos a los que no voy a tener la oportunidad de saludar personalmente, os envío a todos mis mejores deseos y un abrazo fraterno.

 

Aprovecho para recordaros que la cultura y el conocimiento son vida. En Madrid hay muchas posibilidades. No os quedéis en casa. Salid y disfrutad.

 

Y mejor aún si podéis ir a la sierra, tocar tierra o abrazar un árbol.

 

Mucho mejor si saludas a quien nadie saluda y echas una mano a quien más lo necesite.

 

 

RUTA DE SENDERISMO SUAVE

 

Una ruta muy bonita y apta para todos los públicos es la senda botánica de la Herrería, que sale de la silla de Felipe II. Mirar en google: senda botánica la herrería

 

 

Jubilados os animo a daros de alta en los boletines o Newsletter de:

 

FUNDACIÓN TELEFÓNICA

https://www.fundaciontelefonica.com/

 

FUNDACIÓN RAMÓN ARECES

http://www.fundacionareces.es/fundacionareces/

 

FUNDACIÓN BBVA

https://www.fbbva.es/

 

MATADERO MADRID

http://www.mataderomadrid.org/

 

Hoy día 15 de diciembre ha comenzado en Matadero hasta el 29 un festival intercultural de 60 países con bailes, productos típicos y talleres de todo tipo.

 

En la Cineteca de Matadero proyectan gratuitamente estas navidades películas de culto (hasta completar aforo):

http://www.mataderomadrid.org/ficha/8750/vacaciones-de-cine.html

 

 

CAIXAFORUM

https://obrasociallacaixa.org/es/

 

LA CASA ENCENDIDA

https://www.lacasaencendida.es/

 

En la comida de hoy con compañeros mayores de la Carlos III he comprobado que hay alguno que precisa un poco de atención. No olvidéis nunca que la salud afecta al cuerpo y también al ánimo. Alimentos sanos y actitud amable para con uno mismo como remedios del arte de vivir.

 

Os incluyo unas líneas de las máximas de Epítceto, filósofo estoico y esclavo en Roma:

 

 

“Algunas cosas de las que existen en el mundo, dependen de nosotros, otras no”,

 

“De nosotros dependen nuestras acciones (opiniones, inclinaciones, deseos y aversiones), de nosotros no dependen lo que no es nuestra propia acción (cuerpo, bienes, reputación, honra)”,

 

“Las cosas que dependen de nosotros son por naturaleza libres, nada puede detenerlas, ni obstaculizarlas, las que no dependen de nosotros son débiles, esclavas, dependientes, sujetas a mil obstáculos y a mil inconvenientes, y enteramente ajenas”.

 

Manteniendo el principio según el cual sólo nos compete lo que depende de nosotros, por lo tanto, no solamente somos libres, por naturaleza, sino que nada que no sea de nuestro deseo, nos atañe, es decir, nada nos mueve del lugar elegido para vivir en tanto estemos sujetos a este deseo. La libertad no existe sino en el sentido de “liberarse de sus propias tonterías”, es decir de todo lo que no depende de nosotros. Hay, no obstante, otro camino a elegir: el de las riquezas, honores, y competiciones;

 

El camino de ser reconocido y amado por otros. En tal caso, la persona ha de atenerse a las tres consecuencias de su elección, consecuencia que no es otra, que la de la humillación y el caos.

 

La elección del camino del reconocimiento propio del deseo, lleva consigo la libertad.

 

La elección del camino del deseo de reconocimiento, lleva consigo, si bien, riquezas y honores. Éstos son sólo oropel, con el que se tapa el caos y el sufrimiento.

 

Pero desde un punto de vista práctico recomiendo porque a mí me ha ido muy bien en una infección bacteriana hierbas suecas auténticas:

 

Amargo Sueco: El Mejor Depurativo de Europa

 

http://www.remediosnaturales.es/amargo-sueco/ (página de Juan Torrontegui)

 

 

 

Uno de los mejores remedios naturales que tenemos en Europa.

El Amargo Sueco es conocido también como Hierbas Suecas. Es, posiblemente, el más utilizado y el más efectivo de los depurativos que se pueden comprar en Europa.

Historia

La historia se remonta a la Edad Media cuando Paracelso creó en el siglo XVI un elixir a base de aloe, mirra y azafrán. Más tarde, esa receta pasó a un doctor sueco que añadió más plantas depurativas a la fórmula, y consiguió un remedio más efectivo.

Pero la que realmente popularizó el elixir fue María Treben. Ella se dedicó la mayor parte de su vida a tratar enfermos con remedios naturales,  y ayudó a curarse a miles de personas sólo con plantas medicinales. Lo que ella más usó fue el Amargo Sueco.

 

 

Composición

 

La receta original tenía 11 plantas, aunque algunos han añadido más tarde la planta de la Verónica. Las once plantas son:

Aloe Vera

Mirra

Azafrán

Hojas de Sen

Alcanfor

Raíz de Ruibarbo

Cedoaria

Maná

Teriaca veneciana

Carlina

Angélica

Este es un elixir llamado Amargo Sueco porque en su composición hay plantas amargas y su sabor es muy amargo.

 

Propiedades

La propiedad principal de esta mezcla es su acción depurativa de la sangre y el organismo.

También mejora las digestiones lentas, ayuda a nuestro organismo a liberar bilis y de esa forma hace que se digieran mejor los alimentos.

Al haber más bilis en el aparato digestivo, mejora el estreñimiento.

Favorece la circulación de la sangre. Tanto si se usa de forma interna como externa.  Por ese motivo es efectivo para desinflamar varices y hemorroides.

Es uno de los mejores remedios para la psoriasis, usándolo de forma interna y externa.

Muy efectivo como cicatrizante.

Actúa como antiinflamatorio de las articulaciones.

Cómo Usarlo

De forma interna:

Diluido: Se puede tomar una cucharadita de postre mezclada con un poco de agua antes de cada comida.

Puro: Colocar la misma cantidad en la boca.

Para problemas de garganta, retener un poco y tragarla.

Como locutorio, enjuagarse la boca después de lavarse los dientes. Se puede tragar o no. Como se prefiera.

 

De forma externa:

Mojar la piel con un paño, o algodón y aplicarlo directamente en la piel.

Hay personas que han eliminado las manchas de la piel.

Se puede usar para infecciones de ojos, pero hay que aplicar el amargo siempre con los ojos cerrados.

 

En qué formato se consigue el Amargo Sueco

1.  En líquido ya preparado.

2.  Mezcla de plantas para hacer infusión o para macerarlas en alcohol al menos dos semanas con un alcohol entre 45-55%.

 

Cómo usarlo para depurar el organismo

Dos veces al año 4-6 semanas antes de cada comida.

De forma esporádica antes de las comidas.

A diario, en uso externo.

 

Contraindicaciones

Es preferible NO utilizar este preparado en caso de úlcera de estómago y diarrea.

 

Si quieres conocer mejor este remedio y todas las propiedades que tiene, te recomiendo que consultes el libro escrito por María Treben titulado “Salud de la Botica del Señor”. Ella siempre decía que las plantas medicinales son la “farmacia de Dios”.

En el libro se mencionan los 46 usos que tiene el Amargo Sueco.

 

Un abrazo

 

 

 

Francisco Limonche Valverde

El Espinillo, Madrid

Bitácora: https://limonche.blogia.com/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Conozco? Día de la onomástica de mi padre, 25 de julio de 2017

¿Conozco? Día de la onomástica de mi padre, 25 de julio de 2017

¿Conozco?

 

FLV

 

Conozco que yo conozco algo. Todo lo que conoce es; luego yo soy (Gómez Pereira. 1500-1558)

 

Este pensamiento del médico y filósofo español Gómez Pereira me induce a reflexionar sobre lo que creo conocer de mí mismo.

Asumo que la corporalidad humana, receptáculo del cerebro pensante, pueda ser semejante a un vehículo de vida, que se mueve a través de la experiencia para percibirla y apreciarla.

Tres aspectos según entiendo identifican las grandes áreas de la misma: física, mental y conciencial.

Como partes diferenciadas al tiempo que vinculadas en unidad cada una viene dotada de su correspondiente manual de instrucciones.

El recorrido obvio del vehículo de vida comienza a la salida del túnel materno y finaliza en el que traspasa al lado incierto.

La velocidad de desplazamiento suele alcanzar el tiempo cronológico que se nos asigna y en el mejor de los casos llega a los ciento veinte por vida.

No prestar suficiente atención al recorrido; estar distraído escuchando los ruidos de la radio loca o entretenerse con el móvil del desconcierto, puede acarrear un accidente o un pasar sin sentir el aire de carnalidad.

Sucede además que no hacer coincidir la marcha de las tres partes diferenciadas puede implicar que la mente se anticipe, la emoción se retrase o el cuerpo se resquebraje antes del tiempo.

Lo conciencial es lo realmente indispensable; lo otro se encuentra a su servicio. En ocasiones la comunicación entre las partes es deficiente, falla, se bloquea e impide el contento de estar vivo.

Conozco que conozco apenas nada más. Imagino que el recorrido de la experiencia es inapelable. La única posibilidad es la de la no distracción y quizás el abrir un algo más las ventanillas para disfrutar de las sensaciones del recorrido.

Probablemente haya quienes nunca lo hagan y se cuezan vivos en el fuego de lo interno. También pueda ser posible aquietar las revoluciones, que no la velocidad, y sentir el relajo del silencio al pasar por alguno de los valles del recorrido.

Apenas si conozco algo más de este manual de instrucciones que intento descifrar con anhelo. He analizado multitud de generalidades de otros manuales, pero no consigo descifrar más del propio.

Percibo, siento, creo que el recorrido de la experiencia es apenas un instante y que lo eterno es seguro está más allá de los túneles.

Sé o creo saber que si el recorrido finalizase al traspasar el segundo de los túneles ni podría escribir lo que escribo ni sentir lo que siento. El instante ya habría transcurrido; lo finito y breve del camino se me habría olvidado o directamente nunca hubiera sido.

El anhelo de eternidad, sea lo que signifique esto, lo tengo arraigado y se me manifiesta en cada una de las señales del camino.

A mayor imaginación no llego, ni siquiera sé cómo expresar lo que es apenas candil confuso.

De no ser esto ¿cómo verme en perspectiva y sentir que soy parte de todo lo que es, ha sido y será?

Hoy será lo que mañana pensaste. Esto lo escribí con catorce años y aún no acabo de dar con la respuesta que atosigue mis miedos. El tiempo no existe; es espacio entre experiencias: pero envejezco y muero. ¿Dónde hallarte Dios mío si aún cubierto de rocío paso multitud de noches en espera?

Conozco que ni aún lo dicho me pertenece o sea parte de lo que soy. Seguiré buscando.

 

 

 

Un camino repetido, bello y aleccionador en cada pisada, 10 de julio de 2017

Un camino repetido, bello y aleccionador en cada pisada, 10 de julio de 2017

Un camino repetido, bello y aleccionador en cada pisada.

Desde el año 2003 todos los años intento planificar las fechas más adecuadas para realizar un trayecto del Camino de Santiago.
Este de 2017 ha sido el de la distancia más corta que he recorrido, 102 km. Punto de partida Brea, destino Santiago de Compostela.
He caminado junto a chicos con discapacidad intelectual como voluntario de Fundación Telefónica.
Me apetece compartir la experiencia. No obstante por respeto y compromiso lo haré en genérico sin desvelar detalles identificativos.
Puedo decir sin lugar a dudas que ha sido el más intenso de todos los caminos.
Poco después de nuestra llegada a Portomarin uno de los chicos tuvo el infortunio de una mala caída, desde una altillo de algo más de metro y medio. Lo hizo hacia atrás con estrépito. Yo y otro de los voluntarios fuimos testigos de cómo caía sin poder hacer otra cosa que correr en su ayuda.
Un golpe tremendo. Nos temimos lo peor. Vimos que no tenía rastros de sangre en la cabeza. Le levantamos. ¿Te duele algo? ¿Cómo te sientes?, le preguntamos.
Ni un lamento, ni un gesto de dolor. Supimos después que el umbral de dolor de chicos con discapacidad intelectual es altísimo.
Respondió escuetamente, bien. Le tumbamos y volvimos a mirarle cabeza y espalda. No supimos qué hacer en aquél momento, llevarle al hospital para un reconocimiento o esperar a ver cómo evolucionaba.
Al cabo y tras observarle repetidamente acordamos comentar el incidente a la enfermera y cuidadores que nos acompañaban y que no sabían lo que había sucedido. Con buena lógica decidieron que había que llevarle al hospital. Nos lo devolvieron de madrugada tras atenderle y hacerle un escáner. No tenía nada afortunadamente.
Estaba eso sí muy asustado. Sudaba. Sin embargo de su boca no había salido un lamento o una palabra salvo para decir, bien.
Apenas pudimos dormir un par de horas. A las siete sonaba el despertador y tras el desayuno comenzamos a caminar. Fui junto a él todo el recorrido de la siguiente etapa Portomarin Palas de Rei.
Un chico encantador. No le gusta hablar salvo para decir: vale o poco más. Habla con los otros chicos, se ríe y en general todo lo parece bien y lo agradece. No obstante en un momento me comentó, “vaya golpe que me he dado”
Caminar junto a este ángel ha resultado un regalo maravilloso e inesperado. Su coherencia y presencia de ánimo, aceptación de lo ocurrido, la preciosa conversación telefónica con el padre para explicar lo acontecido culminaron en un aplanamiento mutuo y progresivo del susto.
La discapacidad intelectual es algo desconocido para mí. Me han impresionado el amor y el afecto que experimentan los chicos, así como su transparencia, pureza y la confianza puesta en unos cuidadores ocasionales, manifestadas en un cariño a raudales, una vez superadas las lógicas barreras del primer encuentro.
Hemos vivido en una burbuja; los chicos han establecido unos vínculos con los voluntarios de una intensidad fuera de lo común, en apenas cinco noches y seis días.
Sudor y camino, alguno de los chicos, muy pocos, hubo que llevarles un trecho en el coche de apoyo. Sin embargo una vez repuestos se sumaban con alborozo y preciosas conversaciones, ingenuas o deliciosamente picaras.
La etapa del tercer día mantuvimos un encuentro con un peregrino que hacía el camino de regreso, un joven bien parecido, afeitado y que llevaba gafas oscuras. Nos pidió un cigarro.
¿A dónde vas? le pregunté, a Tierra Santa, respondió. Vaya ¿y cuánto tiempo crees que emplearas en hacerlo? cuatro meses, dijo.
Le preguntamos que de dónde era y ya nos contó la razón por la que hacia el camino. Lo hago porque mi mujer me ha engañado con mi mejor amigo. No he querido cometer ninguna locura y llevo caminando más de un mes.
Se puso a llorar. ¿Qué decir ante una situación así? Es un duelo y lo tienes que vivir; el camino es el lugar adecuado para encontrar la paz, le dije.
Le abracé y le dije adiós. Me dio entonces por sacar un billete de cinco euros y se lo ofrecí. Adiós, le volví a decir.
Llevaba unos metros caminando cuando vino hacía mí corriendo, se arrodilló y me besó la mano. No te he pedido nada y tú me has dado cinco euros.
Correspondí besando la mano que me sostenía y le abracé de nuevo. Me arrepentí de haberle dado tan poco. Te deseo lo mejor, peregrino. Los ojos sin gafas presentaban una comisura violeta de llanto y amargura. Un joven atractivo y con un dolor de espanto caminaba de regreso quizás al lugar más complicado de encontrar, el propio corazón.
El sábado llegamos a Santiago de Compostela. Los organizadores tuvieron el detalle de contratar a unos gaiteros que nos recibieron con unas hermosísimas melodías.
Los chicos se abrazaron entre sí y con nosotros, reían, algunos lloraban. Lo habíamos conseguido.
El público del Obradoiro está acostumbrado a todo, sin embargo tuvimos espectadores que disfrutaron de nuestra alegría.
El sábado 8 de julio de 2017 llegamos oficialmente a Santiago 2.194 peregrinos que habíamos recorrido al menos los últimos 100 km.
El 9 de julio salimos de regreso a Madrid. Hoy 10 de julio es el día de mi cumpleaños. Lo quiero celebrar, haciendo llegar a quienes lean este relato siquiera un retazo o perfume de la magia del camino.
Buen camino, amigos.