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Resumen

Hogar inteligente y discapacidad

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HOGAR DIGITAL ACCESIBLE


Jueves 17, a las 17 horas, SIMO


Francisco Limonche Valverde
VICEDECANO COITT
flimonche@coitt.es


La vivienda parece haber tocado techo. Construir más y más sin ser conscientes de que, imperativamente, la finalidad del hogar es contribuir al equilibrio personal y ambiental, conlleva aumentar de manera peligrosa la entropía y el desequilibrio, en un mundo cada vez más acelerado.

Hay otra premisa que nos afecta a todos, en esta etapa evolutiva o de transición que estamos experimentando. La vivienda ha de ser al tiempo accesible, usable y saludable. De nada sirve una vivienda equilibrada y respetuosa con el medio, si los escalones son muy altos o no se alcanza a la cerradura, o se dispone de una preciosa cocina que funciona con códigos geométricos.

La salud comienza en el hogar, el entorno en el que se ubica la vivienda y la forma en la que esta se conciba. La vivienda debiera de pensarse como lugar de sosiego, de encuentro consigo y, al tiempo, como espacio común que compartir con los que nos resulten más próximos.

Una vivienda accesible es aquella a la que se puede acceder sin que haya barreras u obstáculos que dificulten el acceso, al tiempo que utilizable en condiciones de comodidad, seguridad e igualdad para todos; muy en especial, las personas que tienen alguna discapacidad.

¿Cuáles son las necesidades más comunes de las personas con discapacidad en una vivienda?


Las mismas que cualquier persona. Sin embargo, hay elementos y técnicas que hacen más cómoda, segura e igual la vida en el hogar.

Cualquier arquitecto o ingeniero que vaya a emprender la proyección de una vivienda nueva, debe de hablar y habla normalmente con quienes vayan a habitarla. En el caso de que la persona que la habite sea persona con discapacidad, hay que escuchar con los dos oídos, y saber ponerse más que nunca en el lugar del otro.

Parece evidente que el ciego, por ejemplo, pueda moverse tocando las paredes, y que estas sean de rugosidad y textura distintas de acuerdo con el lugar concreto de la casa de que se trate.

También parece razonable evitar obstáculos con los que pueda tropezar al moverse de uno a otro lado.

Los colores de las paredes, para los ciegos que aún dispongan de residuo visual deben de ser tintados naranja.

En el caso de las personas sordas, la luz y la vibración juegan un papel esencial.

En otros casos, sencillamente sólo cabe la eliminación, en la medida del ingenio del arquitecto, de las barreras que impidan la movilidad.



¿Qué criterios deben de tenerse en consideración a la hora de abordar el diseño de una vivienda accesible?

Nos vamos a referir a la accesibilidad a las comunicaciones.


Personas sordas:

- Despertadores luminosos y vibratorios, asociados a la luz del dormitorio o a la almohada.
- Videoportero, con indicación lumínica en toda la vivienda o vibratoria, acoplada a algún pequeño dispositivo que el sordo siempre lleve consigo.
- Alarmas combinadas (teléfono, timbre puerta, equipos de sonido, intercomunicadores…), señales luminosas que cambian en función del origen de la misma.
- Comunicaciones WIFI en toda la vivienda: DTS, Fax, ordenador, videoteléfono, PDA.
- Televisión digital, con subtítulos o LSE.
- Electrodomésticos con indicaciones lumínicas y/o vibratorias.
- …
Personas ciegas:

En general las soluciones pasan por potenciar el resto de los sentidos:

- VISUALES (contrastes, macrotipos…)
- AUDITIVAS (reconocimiento y discriminación de sonidos)
- TÁCTILES (marcas, reconocimiento de letras u objetos, etc.)

La ONCE dispone, a través del CIDAT, de catálogos, libros, documentos de accesibilidad, tan apropiados, tan bien elaborados y con tal cantidad de propuestas, que es difícil encontrar algo que se le iguale en cualquier lugar del mundo. Me remito a ellos. Sin embargo, baste decir que de ayudas técnicas para la comunicación disponen de un catálogo que incorpora más de 60 productos y/o servicios.

http://cidat.once.es/catalogo.cfm


Personas de movilidad reducida:

En este caso las soluciones pasan por potenciar la movilidad tanto fuera como dentro del hogar:

- Viviendas amplias y diáfanas, sin barreras arquitectónicas
- Adaptación de los elementos de uso de la vivienda al resto de movilidad que se conserve.
- Viviendas compartidas con personas de apoyo, cuando se trate de inmovilidad severa
- Más en http://www.cermi.es/CERMI/ESP/Colección+Cermi.es/ (discapacidad severa y vida autónoma)

Personas mayores:

En este caso depende no de la edad, sino del estado de la persona:

- Personas mayores físicamente impedidas
- Personas mayores mentalmente impedidas
- Personas mayores con capacidades reducidas

En cuanto a modelo concreto de hogar, me permito copiar literalmente lo extraído de un sitio web:

ADECORAR.COM

Fuentes de información: Estudio de Interiores OTO, Fundación ONCE


ENTRE TODOS, DISEÑO PARA TODOS: UNA VIVIENDA SIN BARRERAS

Sólo aquellos que están privados de alguno de los sentidos más importantes, tales como la vista o la audición, saben lo difícil que es vivir en una casa que no se adapta a la discapacidad. El compromiso de crear un espacio accesible y estético al mismo tiempo ha sido cumplido por el diseño contemporáneo, y la reciente celebración de Casa Decor en Madrid fue la prueba.
Cuando se convive día a día con una discapacidad que nos impide desenvolvernos de la misma forma que lo hace una persona exenta de limitaciones físicas o sensoriales, parece que el diseño no tiene lugar en la filosofía del 'fuera barreras'. Pero el esfuerzo ha merecido la pena, ya que un equipo multidisciplinar puso en común su experiencia y sus ganas de trabajar para lograr un espacio en el que sentirse integrado es un hecho.
La Fundación ONCE para la Cooperación e Integración Social de personas con discapacidad junto a algunas asociaciones activas en la lucha por la integración como el Instituto de Mayores y Servicios (IMSERSO), la Plataforma Representativa Estatal de Discapacitados Físicos (PREDIF) o el Centro Estatal de Autonomía y Ayudas Técnicas (CEAPAT), han dado a luz un proyecto modelado por el Estudio de Interiores OTO




La primera estancia a la izquierda es el dormitorio. El cabecero es una gran mampara de cristal tintado de color naranja, único color percibido por los invidentes por "residuo visual". La cama, el colchón y la almohada son elementos ortosomáticos y pertenecen a la empresa Coco-Mat. Sus propiedades naturales, aromaterapeúticas y profundamente estudiadas favorecen el descanso de personas con movilidad reducida.



Los revestimientos de las paredes son cómplices de los invidentes porque cambian de textura en función de la estancia. Así, la pared de madera prensada de alta densidad, de tacto rugoso y más frío, anuncia el baño. El tocador incorpora una célula fotosensible que detecta la presencia de las manos y, además, controla la temperatura del agua.




La tienda Vía Libre es la encargada de poner al servicio del discapacitado los últimos adelantos de la tecnología. En el lugar de la vivienda destinada a la oficina son muchos los elementos que permiten al discapacitado ser un as de la informática. El primer ejemplo es un ratón adaptado a los pacientes con lesión medular.



Las alfombras encastradas en el suelo de viroc (conglomerado más cemento) sostienen el mobiliario del salón. La comodidad se pone al servicio de un inquilino muy especial: un sofá confortable, una mesa con patas de acero cromado y un rincón de relax con chimenea de gas que funciona con mando a distancia.


Por Alicia Aragón
Imágenes: A.A.


DISEÑAR SIN BARRERAS ARQUITECTÓNICAS


Diseñar sin barreras arquitectónicas



Si bien existen diferentes tipos de barreras arquitectónicas, en Adecorar.com vamos a centrarnos en dar soluciones a las más comunes, es decir, aquellas que se relacionan con la silla de ruedas y los impedimentos que se presentan en viviendas o locales públicos. Las dimensiones de una silla de ruedas son 80 cm. de anchura por 90 cm. de alto y 120 cm. de largo. A partir de estas medidas debe girar todo el entorno constructivo de las barreras arquitectónicas.
Para empezar, los pasillos y corredores de circulación del espacio habitable deberán tener como mínimo 95 cm. y un máximo de 130 cm. de ancho. Así, el tránsito de paso será holgado y sin obstáculos. Una primera observación respecto a las rampas: tendrán que ser pendientes de entre un 5% y 7% de inclinación para una buena circulación de la silla.


Tipologías de las viviendas
La casa puede ajustarse a varias clasificaciones. Podemos encontrarnos una planta con una sola altura que tendrá que ser lo más diáfana posible. Pero también es posible que se trate de una vivienda de dos o más plantas: es aquí donde entra la parte técnica del proyecto. Debemos colocar un ascensor para movernos entre los pisos. Otra opción es instalar un dispositivo especial o monta sillas en las escaleras con el fin de que los minusválidos se valgan por sí mismos.
Los monta sillas son

... (... continúa)
Miércoles, 12 de Julio de 2006 23:21 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. No hay comentarios. Comentar.

Inteligencia multidimensional

INTELIGENCIA ¿EMOCIONAL, MENTAL, ESPIRITUAL O MULTIDIMENSIONAL?

Francisco Limonche Valverde
En apariencia, una gran cantidad de seres humanos caminamos por la vida oteando el horizonte indefinido de la ansiada respuesta del porqué de las cosas.
Interpretar la vida es un continuo. Habitualmente la mente entra en proceso de búsqueda, pero no siempre halla. Surgen la pereza, el miedo o la desesperanza, y es entonces cuando toman cuerpo el ruido, el dolor, la confusión y la basura mental.
Iván Seperiza (1) dice que el 70% de nuestros pensamientos son pensamientos basura. Pensamientos que si los analizamos no surgen de nuestro ser más esencial. Acumulamos miserias, que a lo más proceden de la tribu. Miedo del niño, que una vez fuimos; miedo del padre, que tal vez nos confundió; del abuelo, que probablemente lo llegó a pasar mal; rencores, tedios que quizás se generaron al principio de todo y que fueron acumulando a lo largo de generaciones, hasta nublar de nuestra esencia su razón última.
La vida es multidimensional. No es científica, espiritual, material, emocional o mental... Lo es, pero a un tiempo. La percepción de las cosas depende de nuestro estado de ánimo, de nuestras creencias, valores, educación situación. Decir que la vida es ciencia, es simplemente decir una parte. Empeñados en convertir al hombre en producto de su propia observación o de la evolución de las especies, es tomar partido por una hipótesis, que por cierto nos ha llevado al intento de depredación de la naturaleza del cielo y de la tierra. La aparente evolución y origen del hombre, más que una realidad es una creencia. Pero es una creencia que ofende al sentido común y condiciona todo. Es tan obvio, que de haber estados evolutivos, la observación analítica y sistemática debiera de mostrarse en infinidad de formas y estados: cientos de billones, tal vez trillones de estados intermedios de cada una de las millones de familias, géneros y especies minerales, vegetales, insectos, animales... existentes. Si fuese realmente ciencia, ¡ qué desperdicio ¡
El hombre es un ser más, hermano de la tierra, del aire, del fuego. Lo es también de las demás especies. Estamos en la tierra para aprender; no para sobrevivir. La observación nos dice que la materia es una hipótesis, energía aparentemente concentrada. Nuestro propio cuerpo es un inmenso campo lleno de vacío, en el que las distancias entre el núcleo de cualesquiera de los billones de átomos que nos componen y sus electrones, se hallan entre sí tan alejados como el sol de la tierra.
Es este un tiempo de cambio, la linealidad da paso bruscamente a la caída de los velos. Se rasga el fruncido ceño del temeroso, que juega a la vanidad; cae la mentira del que se aferra al miedo cerval de un tiempo pasado. No hay vuelta atrás. Ya fuese Dios, ya fuesen los dioses quienes crearan al hombre, el ser humano de un tiempo a esta parte se está creando a sí mismo.
¿Qué hacer? ¿Cómo actuar?
Hacer: nada; actuar, en silencio.
Y ¿dónde está Dios? Se pregunta la ciencia
Dios se encuentra en la pregunta.
Pero Dios se encuentra también en todo lo que nos interpenetra. La ciencia nos dice que a toda acción se opone una reacción de igual fuerza y sentido opuesto. Dios, desde la física, no se encuentra por tanto en la acción. Se encuentra en la espera. En la espera inteligente.
La mejor aportación que cualquier criatura puede hacer en este momento de transición, es amarse a sí mismo. Amarse desde la inteligencia, desde el buen hacer, el tacto y la sensibilidad. ¿Cómo voy a ayudar al mundo si no lo hago conmigo mismo?
Sabemos que todo tiene consecuencias, pensamiento, palabra y acción. Un pensamiento puede generar un tsunami, otro lo puede aplacar. Una palabra, puede elevar; otra destruir. La acción es la síntesis de ambas. No es tanto hacer las cosas, sino desde donde o cómo se hacen. Habitualmente solemos hacerlas desde el miedo. Sin embargo, las cosas deben de hacerse desde el convencimiento y la honestidad. Dios es la conciencia, la palabra que nos grita desde el silencio. No se puede escuchar a Dios con ruido. Hacer en contra es simplemente desgastar una enorme cantidad de energía, que por fuerza tiende a sí en todo momento.
Habitualmente nos movemos por emociones, intuicciones, pensamientos. Tener conciencia de que es posible ser inteligente desde el pensamiento positivo, es un gran avance. Cuando todo parece ir tan deprisa que se nos van quedando jirones en las esquinas, es justo cuando hay que derrochar paciencia –ciencia de la paz-. Se puede y se debe aprender a pensar mejor. Somos lo que emitimos, recibimos lo que damos. Si emitimos paz, recibimos paz; si damos mal humor, recibimos mal humor.
Llegar a Dios no es religioso. Llegar a Dios es un acto supremo de sabiduría, expresión máxima de la inteligencia. Es entender que todo se halla interconectado, que las leyes físicas rigen en lo físico, pero que cualquier pensamiento, palabra o acción tienen reflejo en el presente, como lo tienen en el pasado o en el futuro. Si pienso bien, cambio mi presente, cambio mi pasado y cambio mi futuro.
Vivir es ante todo una actitud mental. Evitar los malos hábitos de pensar con dolor, me reconcilia con los pliegues donde se encuentra el niño resentido o temeroso o el abuelo que aguarda el fin sin haber resuelto el objetivo propuesto.

VIVAMOS EN PAZ, PENSEMOS MEJOR. SEAMOS INTELIGENTES
Iván Seperiza
http://www.isp2002.co.cl/
PENSAMIENTOS DE IVÁN SEPERIZA
1. Todos podemos usar de manera consciente nuestro subconsciente, programándolo de forma tal que su energía nos resulte beneficiosa.
2. Son los pensamientos positivos los que permiten la correcta programación mental.
3. Solo uno puede pensar, nadie puede hacerlo por uno. Por lo tanto los únicos responsables de la calidad de los propios pensamientos somos nosotros mismos.
4. Cada uno es el fruto de lo que ha pensado y será el resultado de lo que desde ahora piense.
5. A nadie culpes de lo que eres ni de lo que serás. Asume la propia responsabilidad.
6. Asumida esa responsabilidad se ha ganado la mitad de la batalla contra uno mismo. La victoria individual está más cerca.
7. En la mente no caben al mismo instante dos pensamientos opuestos. Por lo tanto la forma de debilitar un pensamiento negativo es la de tomar conciencia de su existencia y oponerle de inmediato su opuesto positivo.
8. La fuerza de los pensamientos es real. Sobran los ejemplos que lo demuestran. Podemos desde ya comenzar a utilizar esa fuerza con sabiduría.
9. Miremos el sitio en donde nos encontramos. En esta pieza todo lo que me rodea es el fruto de un pensamiento humano previo. Una visualización que dio lugar a un objeto material nuevo; una humana creación resultado de humanos pensamientos.
…MUCHOS MÁS EN SU PÁGINA. ¡¡GRACIAS, IVÁN¡¡

Miércoles, 12 de Julio de 2006 23:30 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. No hay comentarios. Comentar.

Hogar digital y personas mayores

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Hogar digital y personas mayores

Francisco Limonche Valverde


La palabra hogar conlleva implícita en nuestra mente la idea de refugio, seguridad, comodidad. El hombre anhela desde el principio de los tiempos a la calidez de un entorno en el que sentirse protegido y anhelado. Todos sus esfuerzos se centran en ello. La vida de cualquier ser humano aspira a la certidumbre.

La cuestión es ¿lo ha conseguido? ¿Responde el hogar a las necesidades del hombre? Las repuestas no tienden precisamente a la certeza. El hogar se torna en ocasiones fuente de conflictos, campo de batalla, energías derrochadas o distancia sideral. Entender el hogar como sublimación de nuestras aspiraciones de refugio, seguridad y comodidad, es en parte la idealización subyacente tras las diferentes propuestas de hogar digital.

El riesgo evidente es que el hogar digital se construya sobre los cimientos menos saneados del hogar tradicional. La ventana al mundo, globalizada, de unidad, que implica la digitalización, se ve seriamente condicionada por la encarnizada lucha que protagonizan quienes aspiran a convertirlo en el maná de un nuevo negocio.

La cueva, luego la choza, tras ello las casas de adobe, el castillo… apenas han surgido. Condensando en un año cósmico los 4600 años que suponemos a la Tierra, cada segundo vendría a tener 143,12 años.

De esa manera:

HACE APENAS 4 MINUTOS (3’ 54’’) SE HABRÍA EXTINGUIDO EL HOMBRE DE CRO MAGNON (100.000 años)

HACE 12,45 SEGUNDOS HABRÍA COMENZADO LA PRIMERA CIVILIZACIÓN CONOCIDA (Sumeria, 3.300 A.C.)

HACE 3 DÉCIMAS DE SEGUNDO SE HABRÍA INVENTADO EL TELÉFONO (1876)

HACE 14 CENTÉSIMAS DE SEGUNDO SE HABRÍA LANZADO UNA BOMBA ATÓMICA SOBRE HIROSHIMA (Hora H: 8h, 15’ 17’’, día 6 de agosto de 1945)

EL HOMBRE HABRÍA LLEGADO A LA LUNA HACE 85 MILÉSIMAS DE SEGUNDO (1969, 16 JULIO)

HARÍA 28 MILÉSIMAS DE SEGUNDOS QUE HABRÍA COMENZADO A DESARROLLARSE LA WEB (1993)

¡TODO MUY RÁPIDO ¡

Tiempo y envejecimiento

El tiempo se nos presenta como algo que va «pasando»: un presente se va haciendo pasado y va yendo hacia un futuro. El tiempo es, pues, un pasar que tiene tres que pudiéramos llamar «partes» suyas: presente, pasado y futuro. Estas tres partes se hallan dotadas de una intrínseca unidad. Esta unidad es lo que expresa el vocablo «pasar». En su pasar, el tiempo constituye una especie de línea simbólica, «la línea del tiempo». XAVIER ZUBIRI, http://www.zubiri.org/works/spanishworks/Conceptodescrip.htm

Empero el tiempo se asocia también a las TIC, al computador, al flujo de información…, y el tiempo de ordenador se acorta más cada vez.

Envejecer es seguir los dictados del tiempo que nos imponen las TIC. Una persona se hace mayor cuando pierde las referencias vitales o delega ya sea en las TIC ya sea en una fuente externa la razón última de su ser.

Entender las TIC como fuente última de conocimiento es otro error. Almacenar información en Internet es exactamente igual que almacenarla en bibliotecas, si no se utiliza.

La cultura no es Internet. No es inculto quien no sabe manejarse en Internet o desconoce las ventajas de la banda ancha o le superan los servicios de tercera generación. La cultura es vivir con los instrumentos más adecuados que el momento depara. Internet es un sistema que aspira a la globalización, a la humanización de todos, empero hay que pautarlo; hay que digerirlo y utilizarlo para bien. Igual ocurre con el hogar digital. La necesidades o aspiraciones de un hogar digital, deben de surgir por sí, cuando sean inducidas por el mercado, se desvirtuan y pierden la razón de su esencia última.

Bajo este contexto, conocimiento es aplicación sabia de la información de que se dispone.

 Sin embargo, el tiempo parece haberse acelerado. Los cambios poblaciones, de hábitos y maneras de entender la propia existencia, por el contrario parecen no acertar a dar con el sosiego adecuado, siquiera cuando nos vamos haciendo mayores.
 ¿Qué reflexión puede aportar la técnica ante semejante aceleración?
 Evidentemente, flexibilidad y adaptación. La rigidez dobla el roble; la no adaptabilidad conlleva quebrantos.

Pero este conocimiento, ha de ser accesible

La accesibilidad se define como el conjunto de características que debe de disponer un entorno, producto o servicio para ser utilizable en condiciones de comodidad, seguridad e igualdad por todas las personas y, en particular, por aquellas que tienen alguna discapacidad (Libro Blanco Accesibilidad, 2003)

Usabilidad, por el contrario, es hacer que las cosas, físicas o virtuales, sean de manejo sencillo e intuitivo, en la medida que esto no afecte al uso que se persiga.

Algunos datos

 Un18% de los europeos tenían mas de 60 años en 1990. En el 2030 llegarán al 30%.
 Un estudio de 2003 llevado a cabo en EE.UU. ponía de manifiesto que al menos el 60% de los mayores de 60 años podrían beneficiarse del uso de tecnologías accesibles.
 Sin embargo, otro estudio, esta vez europeo, de 2003, revela que en general los fabricantes omiten entre sus prioridades al 48% de las personas mayores de 50 años.
 Tanto Internet como las TIC pueden llegar a ser instrumentos facilitadores de la vida. Sin embargo, en Madrid, pe, acceden a Internet el 90% de los menores de 29 años, frente al 10% de los mayores de 60.
 Y a salvar estas diferencias puede contribuir la I+D+I No obstante, España que es la 8ª economía del mundo, en capacidad investigadora ocupa el lugar 32.

Y, ¿cuáles son las dificultades de acceso a la web de las personas mayores?

Problemas de audición, visión y movilidad
Dificultades de lectura o comprensión
Dificultades en la utilización del ratón y/o el teclado
Dificultades en la conectividad, por ejemplo: navegador sólo texto, pantalla pequeña, conexión lenta, etc.

¿Qué otras dificultades de comunicación tienen las personas mayores?

 Dificultades de acceso a la información, a la formación y al soporte técnico
 Dificultades en el acceso a Internet y falta de soluciones armonizadas en el 112 (SMS, DTS)
 TV Digital: subtitulado, acceso a la programación, control remoto, audio descripción y lenguaje de signos.
 En personas sordas: compatibilidad de sistemas, centros de intermediación y videotelefonía de calidad.
 Teléfonos móviles: interferencias con audífonos, teclados dificultosos, pantallas y navegación.
 Servicios telefónicos de uso público no siempre accesibles, incluidos los servicios de emergencia
 Teléfonos y cabinas de uso público, no siempre accesibles (Fuente: UE)
 Software no compatible en dispositivos de teleasistencia, lectores para ciegos, etc.

El concepto de hogar digital implica entre otros integrar servicios de telecomunicación dispersos, fundamentalmente con la finalidad de alcanzar:

Seguridad
Comodidad
Ahorro
Comunicación
Entretenimiento

El coste de incorporar la infraestructura precisa en nuevos hogares para estos servicios es aproximadamente:

Básico (0,33% valor vivienda)
Medio (1,33 % valor vivienda)
Alto (3% valor vivienda)

Y que adaptaciones son precisas?

ADAPTACIONES EN EL HOGAR DIGITAL PARA PERSONAS MAYORES QUE SEAN:

Sordas:

Despertadores luminosos y vibratorios, asociados a la luz del dormitorio o a la almohada.
Videoportero, con indicación lumínica en toda la vivienda o vibratoria, acoplada a algún pequeño dispositivo que el sordo siempre lleve consigo.
Alarmas combinadas (teléfono, timbre puerta, equipos de sonido, intercomunicadores…), señales luminosas que cambian en función del origen de la misma.
Comunicaciones WIFI en toda la vivienda: DTS, Fax, ordenador, videoteléfono, PDA.
Televisión digital, con subtítulos o LSE.
Electrodomésticos con indicaciones lumínicas y/o vibratorias.


O ciegas:

En general las soluciones pasan por potenciar el resto de los sentidos:

VISUALES (contrastes, macrotipos…)
AUDITIVAS (reconocimiento y discriminación de sonidos)
TÁCTILES (marcas, reconocimiento de letras u objetos, etc.)

El hogar digital, la ciudad digital, el mundo digital tienen su razón de ser en el servicio y en la contribución a un mundo mejor para todos. Jamás antes ha habido tanta información disponible para tantos, aprovechémosla para hacer de nuestras vidas un lugar mejor en el mejor de los hogares.

Miércoles, 12 de Julio de 2006 23:34 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. No hay comentarios. Comentar.

Domótica y discapacidad

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DOMÓTICA Y DISCAPACIDAD

Por Francisco Limonche Valverde
Ingeniero Técnico de Telecomunicación
VICEDECANO COITT
flimonche@coitt.es

INDICE

1 – Domótica y discapacidad

2 – Terminales telefónicos para la discapacidad

3 – Telecomunicaciones para sordos

4 – Telecomunicaciones para ciegos

5 – Telecomunicaciones para personas con movilidad reducida

6 – Teleasistencia, Telemedicina y Teleformación para personas con dependencia o de movilidad reducida

7 – Domótica y hogar digital

8 – Conclusiones


DECLARACIÓN DE LAS TELECOMUNICACIONES

1. Las facilidades y los servicios de telecomunicación deben ser accesibles a todos.
2. Las necesidades de los ancianos y las personas con discapacidad deben ser tenidas en cuenta en el diseño de cualquier nuevo dispositivo o servicio de telecomunicaciones. Los terminales deben ser diseñados para un mercado lo más amplio posible. Los servicios de red deben dar soporte adecuado a funciones especiales del terminal, de manera que todos los usuarios puedan disfrutar de un servicio punto a punto equivalente.
3. Cuando el diseño integrador no sea posible, se debe facilitar el acceso al servicio a las personas con discapacidad mediante equipamiento y servicios adicionales.
4. Las personas con discapacidad deben, en la medida de lo posible, poder usar los servicios de telecomunicación a precios equivalentes a aquellos que disfrutan los que no tienen discapacidad. La mayoría de los costes adicionales procedentes del acceso para todos deberían ser pagados por fondos específicos o absorbidos dentro de los costos generales de la operación.
5. Los proveedores de equipos y servicios de telecomunicación y las autoridades reguladoras deben consultar regularmente a los usuarios con discapacidad y ancianos sobre sus requisitos de acceso y realizar las acciones apropiadas. Igualmente, las organizaciones que representan a las personas con discapacidad y ancianas deben estar dispuestas a aportar su conocimiento y experiencia.
6. Los productos y servicios de telecomunicación que faciliten y promuevan el acceso para personas con discapacidad y ancianas deben ser anunciados y promocionados activamente, con información disponible también en formatos accesibles.

Declaración aprobada por el Comité de Gestión del COST 219 bis "Telecommunications: Access for Disabled People and Enderly" (http://www.stakes.fi/cost219/) en la reunión celebrada del 6 al 8 de Octubre de 1999 en Chexbres, Suiza.

1 – Domótica y discapacidad


La discapacidad es una muestra más de la diversidad humana. Hay seres humanos altos, bajos, flacos, gordos y/o con discapacidad. Uno viene con un determinado traje a la vida, traje que incluso puede deteriorarse de manera más o menos rápida, y que puede estar a su vez más o menos en armonía con las capacidades de interacción con el entorno en el que se desarrolle nuestra existencia. Sin embargo, cada vida y cada traje son necesarios para la humanidad toda.

El desarrollo técnico y el ingenio del hombre permiten, a quienes se esfuerzan y disponen al tiempo de los recursos necesarios, de unas capacidades prácticamente limitadas al uso que se dé a la mente.

Domótica viene de domos, casa, y de telemática, conjunción a su vez de las palabras telecomunicaciones e informática. Así pues domótica viene a ser la ciencia o la técnica que posibilita el uso y el control de los elementos de uso cotidiano que conforman una casa o un hogar, a través de la informática y/o las telecomunicaciones.
Entre los elementos más comunes de una casa o de un hogar se encuentran los referidos a las infraestructuras y equipamientos de las telecomunicaciones: telefonía, televisión, Internet, Banda Ancha, electrodomésticos, etc.
Hacerlos accesibles y usables es responsabilidad tanto del proyectista como del constructor.
Las personas con discapacidad sensorial y/o física suelen tener, en razón de las mismas, un conjunto de dificultades en su acceso al uso de las telecomunicaciones. De manera genérica se pueden resumir como sigue:

- Acceso a la información, a la formación y al soporte técnico informático y/o de telecomunicaciones especializado
- Acceso a Internet
- Acceso a la TV Digital: subtitulado, acceso a la programación, al control remoto, audio descripción y al lenguaje de signos.
- En cuanto a personas sordas: compatibilidad de sistemas, centros de intermediación y videotelefonía de calidad.
- En cuanto al uso de teléfonos móviles: interferencias con audífonos, teclados dificultosos, pantallas y navegación.
- En cuanto al uso de los servicios telefónicos de uso público, incluidos los servicios de emergencia: dificultad de acceso.
- En cuanto a teléfonos y cabinas de uso público: dificultad de acceso (Fuente: UE)
No es lo mismo accesibilidad que usabilidad. El propio término lo indica. Una cosa puede ser accesible pero no usable, o al revés. Para una mejora tanto de la accesibilidad como de la usabilidad, es necesaria tanto la opinión del usuario como el análisis del experto. En la casa de un sordo es preciso tener en consideración cuanto pueda mejorar su resto auditivo, si lo tuviese (acondicionamiento acústico); en la casa del ciego es preciso considerar la mejor interacción de aquellos dispositivos que faciliten el manejo de los mismos a través de la voz. En la casa de la persona con movilidad reducida es preciso evitar las paredes y cables innecesarios.
Sin embargo, se da la paradoja de que a pesar de ser conscientes de la importancia de los factores humanos en el diseño o en el proyecto, pocas veces se toman realmente en serio. Existen servicios de tercera generación en telefonía móvil con dificultades de usabilidad. Así por ejemplo el servicio que ofrece el servicio UMTS de videoconferencia a 64 Kbit/s, se ha definido sin tener en cuenta la opinión de las personas sordas. Para las personas sordas una videoconferencia que les permita reconocerse, debe tener cuando menos 128 Kbit/s, siendo la óptima 256 kbit/s. Otro ejemplo claro, citado por Francisco Moreno de Ericsson en el 1er Seminario de Telecomunicaciones y Discapacidad, celebrado el 11 de Junio de 2004 y organizado por el COITT, es el del propio sistema utilizado por los nuevos terminales UMTS, con cámara y pantalla situadas en oposición. De esta manera como es obvio resulta imposible verse y filmarse a un tiempo. Pero esto naturalmente es una dificultad para todos y no sólo para las personas sordas. Es por ello que el diseño pensado en la discapacidad, siempre favorece a todos e incrementa el negocio.


Discapacidades y Telecomunicaciones, (1) J. Gill


No es lo mismo la discapacidad desde un punto de vista médico que desde el punto de vista de un usuario de las telecomunicaciones. De entre las clasificaciones existentes, estimamos conveniente exponer la del doctor John Gill, por ser este uno de los expertos más reconocidos en Europa sobre el tema y por ser la clasificación que establece una de las más coherentes, a nuestro juicio.

Las clasifica como sigue:

Tomada de la web del Doctor J. Gill, http://www.tiresias.org/
Instituto Nacional de Ciegos del Reino Unido

1 - Pérdida auditiva (moderada)
2 - Pérdida auditiva (severa/total)
3 - Sordera
4 - Pérdida de la vista (moderada)
5 - Pérdida de la vista (severa/total)
6 - Ceguera
7 -Sordo - ceguera
8 - Pérdida del lenguaje (moderada)
9 - Pérdida del lenguaje (severa/total)
10 - Destreza limitada
11 - Uso limitado de manos y brazos
12 - Sujeción débil
13 - Temblor de manos
14 - Movilidad restringida
15 - Pérdida cognitiva


Porcentaje de personas con discapacidad en Europa, con dificultades en el uso de las TICs

El propio Doctor Gill hace una enumeración aproximada del número de usuarios en Europa con discapacidad y dificultad en el uso de las telecomunicaciones.

1 – Usuarios en sillas de ruedas, 0,4%
2 – No pueden andar sin ayuda 5%
3 – No pueden usar sus dedos 0,1%
4 – No pueden usar un brazo 0,1%
5 – De escasa fuerza 2,8%
6 – De coordinación limitada 1,4%
7 – Problemas en el habla 0,25%
8 – Problemas de lenguaje 0,4%
9 – Dislésicos 1%
10 – Mental, intelectual 3%
11 – Sordera (total) 0,1%
12 – Sordera (duros de oído) 6%
13 – Ciegos 0,1%
14 – Escasa visión 1,5%

Hay pues un importante sector de población europea que demanda soluciones específicas y que no siempre se encuentra debidamente atendido.

2 - Terminales Telefónicos para la discapacidad


La clasificación más lógica y coherente, también a nuestro juicio, es la establecida por el Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas, CEAPAT, que enumera los terminales telefónicos como sigue:

CEAPAT, Clasificación ISO

http://www.ceapat.org/


1 - Teléfonos estándar
2 - Teléfonos móviles, de coche
3 - Teléfonos con entrada y salida de texto
4 - Videoteléfonos
5 - Contestadores automáticos
6 - Teléfonos con amplificación
7 – Maquinas de Télex y Fax
8 - Ayudas para marcar
9 - Amplificadores de sonido
10 – Placas de bobinas de inducción
11- Sujeta receptores
12 - Centralitas telefónicas
13 – Servicios telemáticos



3 - Telecomunicaciones para sordos


Las personas sordas suelen ser en general quienes presentan una mayor dificultad en el uso de las telecomunicaciones. Resulta curioso por cuanto quien desarrolló la idea del teléfono, Alexander Graham Bell, era profesor de sordos, hijo de madre sorda y estaba casado con Mabel, preciosa mujer sorda. El desarrollo del teléfono tenía para Bell el propósito de contribuir a

... (... continúa)
Miércoles, 12 de Julio de 2006 15:51 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. No hay comentarios. Comentar.

Leslie Lemke

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LESLIE LEMKE


Francisco Limonche Valverde


May dudó unos instantes; no por falta de resolución, sino porque era consciente de la responsabilidad que asumía al hacerse cargo de un niño en aquel estado. La adopción de un niño, en fase terminal, suponía para ella hacerse responsable de algo tan extremadamente serio, como es ayudar al tránsito de un ser humano doliente, de una etapa de vida, precaria, a otra en la que sólo Dios sabe que nos aguarda.

Leslie hizo su irrupción en este mundo en Milwaukee, allá por mil novecientos cincuenta y dos. Su madre lo dio en adopción nada más nacer. Tras un parto prematuro, llegaba a la vida con una gravísima afección ocular, y desarrollaba un glaucoma, por el que fue preciso extirparle ambos ojos. Sufrió también de daños en el cerebro y su frágil salud inducía a pensar que el hálito de la existencia iba a escapársele en breve.

El precario estado del niño movilizaba al servicio social del condado, empeñado en hallar una persona que se hiciera cargo de una criatura en tan delicada situación, evitando que muriese en un hospital, lejos del cariño de una madre.

Dieron con la persona, May Lemke, su madre desde entonces. Ésta, enfermera de profesión, contaba cincuenta y dos años al hacerse cargo del niño y tenía además cinco hijos propios.

Los hijos de May habían comenzado a independizársele. De hecho, vivía prácticamente sola con su marido Joe, en una modesta cabaña cerca del Lago Pewaukee. May guardaba, sin embargo, mucho amor dentro de sí, en disposición de ofrecérselo con generosidad a quien lo necesitara.

May cuidó toda la vida de Leslie con cariño infinito. Enseñó a éste todo cuanto de ella precisaba: a comer, para no morir atragantado, a comunicarse, por medio de sonidos y del tacto de las manos; a caminar... May residía prácticamente de manera permanente en el corazón del niño.

Leslie no sólo no murió, sino que se fue transformando en un muchacho grande y fuerte, cuidado en todo momento por las bondadosas manos de la menuda y bella mujer que era May.

Pasaba el día cantando y hablando a Leslie. De hecho, Leslie permanecía amarrado a ella por una cinta desde el amanecer hasta el ocaso. Se le ocurrió en una ocasión poner las manos del niño sobre un piano. El niño se dejó hacer.

Leslie se sintió intrigado por el ritmo y por la música desde el primer momento. Poseía una prodigiosa memoria y era capaz de reproducir las canciones escuchadas, o de repetir cualquiera de las conversaciones que hubiese escuchado, días e incluso meses antes.

Leslie contaba catorce años de edad cuando vino a acaecer que una noche quedó embelesado, en unión de sus padres, por el fondo musical de una película emitida en televisión. May, Joe y Leslie se fueron a la cama con el regusto del buen cine y la emoción del agradable sonido. Al amanecer, May volvió a escuchar la dulce melodía. Resultaba extraño, pero pensó que Joe tal vez se habría dejado puesta la televisión.

Bajó presurosa las escaleras del cuarto y al llegar al recibidor, la sorpresa y la emoción la dejaron sin aliento. Allí, frente a ella, estaba el milagro tantas veces rogado a Dios. El ser desahuciado, condenado a una muerte prácticamente segura, se le manifestaba en la gozosa plenitud de la melodía que le fluía del alma a las manos.

Un niño ciego, autista, con parálisis cerebral y salud quebrada, deslizaba sus dedos por las teclas del piano, e interpretaba a la perfección el Concierto Nº 1 en Piano de Tchaikossky.

Sólo una vez en toda su vida había tenido Leslie la ocasión de escuchar esta pieza. Resultó más que suficiente. Nunca hasta entonces había interpretado nada o recibido clases de música, salvo el acompañamiento rítmico apoyado por los dedos de su madre.

May rebosaba de contento En la convicción de que debía de hacer partícipe del regalo de la música de Leslie a la comunidad, se decidió por dar a conocer sus habilidades en iglesias, escuelas...

Leslie provocaba el asombro en quienes le escuchaban. Su repertorio resultaba ilimitado. Era capaz de reproducir cualquier canción con solo escucharla una vez. Su fama comenzó a extenderse por doquier.

En una ocasión, Walter Cronkite, de la CBS, daba inicio a uno de sus programas informativos vespertinos, con la siguiente noticia: “esta es la estación del año en la que se celebra un milagro. La historia que les voy a narrar pertenece al período del año en que nos encontramos. Es la historia de un joven, un piano y un milagro”.

Desde entonces, Leslie ha dado conciertos a lo largo de EE.UU. Ha estado incluso de gira por Japón. Hoy es el día que sigue ofreciendo conciertos gratuitos en guarderías, cárceles o iglesias.

Lo realmente sorprendente de esta historia de personas que padecen de discapacidad en grado extremo, es el círculo que se cierra sobre sí, del amor al amor.

En mil novecientos ochenta, May comenzó a padecer la enfermedad de Alzheimer, enfermedad de la que más información se dispone y sobre la que más se ha investigado hasta el momento; pero de la que aún no existe tratamiento eficaz que la combata.

En realidad el Alzheimer es la enfermedad del olvido. Las referencias más elementales se trastocan. La desorientación es una constante, que daña a quien la padece y duele a quien acompaña. May iba olvidándose de todos, de sí misma y hasta de su querido Leslie.

Sólo de tanto en tanto una sonrisa se le dibujaba en los labios. Era cuando Leslie ejecutaba en el piano las dulces melodías, que todavía perduraban en algún lugar del dañado cerebro. Entonces sonreía y decía “éste es mi chico”.

Si la música cesaba, May caía en el mutismo y se encerraba en el olvido. Falleció el seis de noviembre de mil novecientos noventa y tres.

Leslie vive ahora con una de las hijas de May. La música es su idioma y le hace hablar, disfrutar e incluso le hace aflorar un cierto sentido del humor.

Leslie padece el síndrome del sabio. Es un síndrome extremadamente raro – personas que padecen de discapacidad, pero que gozan de habilidades, que serían notables incluso en personas “normales” -. Sin embargo, lo realmente sorprendente es el prodigio de la música que le llega desde el ángel que lo habita.

Es probable que no se hayan dado en el último siglo más allá de las cien personas que padezcan este síndrome. Leslie es un caso único entre mil millones.

Hoy es el día también que su música sigue acariciando las copas de los árboles y rezuma el cielo en el que May sonríe diciendo “éste es mi chico”.

REFERENCIA: An inspirational perfomance
http://wismed.org/foundation/lemke.htm


Miércoles, 12 de Julio de 2006 16:52 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. No hay comentarios. Comentar.

Quien puede imaginar

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QUIEN PUEDE IMAGINAR LA SOLEDAD DE UN NIÑO SORDO


Javier de Villanueva


“Quién puede imaginar el aislamiento de sus vidas. Cuando caminamos por el campo, lejos de la ciudad, creemos sentir la soledad. Pero no puede uno imaginar qué supone para un niño, en su plenitud intelectual, caminar en medio de una feliz muchedumbre, con la que no puede comunicarse y a la que tampoco puede entender” A.G.B.

Noviembre de 1885, Alexander Graham Bell, maestro de sordos e inventor del teléfono, toma la decisión de cerrar la escuela mixta de niños sordos, abierta años antes en la ciudad de Washington, en los Estados Unidos de América.

Tal vez sea la decisión más dura que haya debido de tomar nunca. Alexander Graham Bell sabe por experiencia lo difícil que resulta la existencia de la persona sorda. La persona sorda de nacimiento participa de la comunicación, fundamentalmente a través de la vista. El verbo perenne les resulta terriblemente complicado. La construcción del pensamiento se dibuja en torno al presente continuo. No hay pasado ni futuro para el sordo en la abstracción de lo relativo. Comunicarse, incluso con los seres más queridos, es tarea sometida a las limitaciones del resto de los sentidos.

Pero Alexander se ve impelido a tomar la decisión. Los continuos pleitos y litigios en torno a la patente del teléfono no le permiten otra opción.

En esos momentos, la soledad del niño sordo se le hace llaga. Se atormenta pensando que tal vez sea mejor renunciar y centrarse en su verdadera vocación: la enseñanza del sordo. Pero por encima de toda voluntad, hay personas a las que se debe y por las que no puede renunciar a la propiedad del invento: su suegro, Gardiner Hubbard, que confía en él y le apoya y le ha apoyado en los momentos más críticos; su buen amigo y ayudante, Thomas Watson, sin cuya pericia el teléfono jamás habría podido llegar a ser lo que es..., y Mabel, su bella esposa sorda.

Todo los recuerdos le sacuden como el viento a la hoja aterida. La niña en el regazo de la madre, el día en que se le quebró el corazón definitivamente: el pelo suelto, la mirada cautiva. Contaba ella quince años, él veinticinco. Tan bonita Mabel, sonriendo desde el lenguaje universal del sentimiento. Él, serio inventor, lejos de la verde Escocia y del hogar paterno, no atreviéndose a devolverle la sonrisa que le empujaba desde dentro. Ella sintiendo mariposas revoleteando y cosquillas en el vientre.

Mabel era su alumna privada. Alexander precisaba costearse el alquiler de una habitación y continuar experimentando en la telegrafía musical. Por ello aceptaba alumnos privados, además de impartir clases del discurso visible en la escuela de sordos de Boston.

Mabel estuvo allí, en el oportuno momento en que él más la necesitaba. La ilusión, los objetivos vitales por los que proseguir en el camino de la vida, se le mostraron en toda su nitidez. Merecía la pena el esfuerzo. Toda la pasión del inventor, del hombre culto hecho a sí mismo, se centró en el dulce objeto del amor: la bella y cariñosa Mabel.

Le parecía que hubiese transcurrido una eternidad desde aquellos primeros experimentos del habla. Por entonces aún vivían sus hermanos y toda la familia Bell residía en Edimburgo. Su padre, Melville, impartía clases a niños con defectos en el habla. Se le ocurrió pensar si la boca de un animal, como la de un terrier, sería capaz de producir sonidos articulados...

No resultó difícil enseñar a gruñir al perro en respuesta al estímulo de la comida. Le daba una pizca y si le apetecía más, era preciso que me lo dijera con gruñidos. Se incorporaba sobre sus patas traseras y gruñía, hasta que yo le ordenaba que parase. Entonces le recompensaba con una ración mayor. Al tiempo que hacía esto, le tomaba del bozal y le abría y cerraba la boca un cierto número de veces. De esta manera llegué a conseguir que pronunciase “ma, ma, ma”. Pronto aprendió a no gruñir, apenas le liberaba la boca. Esto anticipaba la recompensa de comida, que por cierto nunca le fue negada. Tras un poco de práctica, conseguí que dijese “mamá”, con acento en la segunda sílaba.
Colocando mi pulgar bajo la quijada de abajo, entre los huesos, y empujando hacía arriba un número determinado de veces, conseguí también que pronunciase “ga, ma, ma”. Llevando el pulgar hacia arriba y tras cerrar el bozal dos veces, el perro llegó a decir la palabra “grandmama”. A este éxito correspondí con una doble ración de comida. El perro se mostraba encantado por las lecciones.
La culminación de la educación lingüística del perro, llegó cuando este fue capaz de decir de manera inteligible “¿cómo estás, abuela?”
La fama del perro se extendió por doquier y muchas personas venían a casa con el fin de verle sobre sus patas traseras y, con una pequeña ayuda de mi parte, repetir las mencionada expresión.
Hice nuevos experimentos, pero he de confesar que nunca fui capaz de hacer que el perro pronunciase por sí solo o sin ayuda o estímulos las mencionadas palabras.

Todas las notas y escritos le resbalan por la frente sudorosa. Sólo quien intuye la soledad del sordo, puede experimentar la agonía de una decisión tan drástica.

El niño sordo, ausente, marginado u oculto de las miradas sufre la prisión del alma encerrada en doble cierre. Ese dolor lo lleva Alexander muy dentro. El dolor de la amada y el de la madre, también sorda. El dolor de los que no se quejan y se quiebran sin embargo con latidos de angustia. El adulto sordo recluido en sí, lejos de la cordialidad del contacto del habla articulada; el del anciano sordo, que vive en el mundo paralelo de los ensueños fingidos.

Sabía muy bien de la importancia de esta resolución. Sólo el cielo podrá decir si fracasó en ello.

Porque no hay nada que transforme hoy tanto la realidad como pueda hacerlo el teléfono, al menos en los países desarrollados. El teléfono se hace omnipresente en todas cuantas actividades sociales, privadas, de trabajo o de cualquier otra índole, realizamos la mayor parte de las personas, prácticamente durante todos los días de nuestra vida.

Alexander Graham Bell patentó el teléfono el tres de marzo de mil ochocientos setenta y seis. Eso es posible que se sepa; pero lo que de seguro no todos sabemos, es que Bell desarrolló el teléfono, pensando en las personas sordas. La idea no era otra sino transmitir, a través del hilo metálico del telégrafo, carácter a carácter, textos escritos o vibraciones. De esta manera, se reproducirían, en el extremo distante, palabras y frases completas que el sordo fuese capaz de entender.

Pero es cierto también que la pasión de Alexander Graham Bell por contribuir a evitar el aislamiento de las personas sordas, devino de alguna manera en lo contrario. Su pasión por el sordo, el conocimiento de la terrible soledad de la incomunicación, le hicieron apostar por el lenguaje oral en detrimento del lenguaje de la seña, y por el teléfono de voz en vez de algún sistema que permitiera la transmisión del texto. En mayo de 1976, el Real Instituto Nacional de Personas Sordas del Reino Unido señalaba a este respecto lo siguiente: “Lo irónico de la vida de Bell, es que su invento ha venido a suponer el mayor obstáculo en el progreso de la persona sorda. El teléfono es una importante herramienta de trabajo en la vida diaria de las personas. La habilidad en su manejo, resulta de tan gran importancia como puedan serlo la lectura o la escritura. Sin embargo, al no poder hacer uso del teléfono de manera normalizada, muchas personas sordas se ven impedidas para el trabajo o abocadas al subempleo”

La hermosa Mabel, la mejor de las esposas.

Comienza un enésimo escrito: Te amo miles de veces más que nunca. Quisiera escribirte y reescribirte por toda la eternidad. Ahora debo sin embargo tomar una decisión.

Pero, no le resulta posible proseguir. Los pleitos de los cientos de personas que se arrogan como creadores del teléfono, le rompen la paz de dentro, tan necesaria al inventor. Quien puede imaginar la soledad de sus vidas... Él la imagina. Aventura a otear, no obstante, un mundo futuro en el que los sordos se integran en la práctica de la comunicación a distancia y en el que el trabajo depende fundamentalmente de la habilidad del pensamiento y no de las capacidades físicas de las personas. Debe pues dedicarse a situar al teléfono en la órbita de lo cotidiano.

En su calenturienta imaginación cree vislumbrar una realidad en la que en cada hogar hay una línea de teléfono, como las del gas o de la electricidad, y donde la voz se transmite por haces de luz. Eso le complace. El conocimiento no depende de la posición social, sino del impulso vital de cada cual. ¿Podrá realmente existir un mundo así? ¿Podrán las personas sordas integrarse en el verbo en movimiento?

Querida Mabel, me veo obligado a clausurar el colegio de niños sordos, en el que tanta ilusión hemos puesto... Tal vez hoy no te resulte comprensible mi decisión. Renuncio en favor tuyo a cualquier ganancia o acción sobre la propiedad futura de mi patente. Me veo forzado sin embargo a enfrentarme a algo que ni quiero ni deseo. Espero que sea en bien de todos.

Alexander, Noviembre de 1895



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Miércoles, 12 de Julio de 2006 16:54 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. No hay comentarios. Comentar.

El poder de la palabra

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EL PODER DE LA PALABRA

Por Francisco Limonche Valverde
RIVAS PUEBLO

"No engendra odio el corazón, engendra odio la lengua"
Tablilla Sumeria, Mesopotamia


La palabra transforma el mundo en el que vivimos. Hay palabras de dicha, de sosiego, de arrullo o de encanto. Las hay también que dan miedo y pueden llevarte a la muerte. La parte más elemental del cromosoma es una palabra. La palabra de la madre, en la infancia, se graba en cada una de los trillones de células que nos componen; y es instrucción que se fija y nos marca el resto de la vida. Las palabras dichas en desamor, cuando somos niños, son casi siempre las que más duelen. Hay palabras que se quedan en nosotros a lo largo del camino y no nos abandonan jamás, a menos que hagamos el esfuerzo supremo de combatir la pereza de ser cobardes. Las hay también que pesan como el plomo. Las hay livianas, que te elevan, acarician, mecen, confortan y besan. En el origen de los tiempos se halla el verbo hecho hombre. Del sosiego a lo plácido media un abrazo de cálidos sustantivos. A la palabra amiga se llega desde la amistad a la palabra. Hay palabras tiernas, de amor, de encuentro o de desencuentro; las hay de tristeza que traspasan el alma. De éxtasis, que conectan con los cielos. Palabras de luz, de amanecer, de noches tumbados en la hierba contemplando las estrellas. De lagos y cisnes, de embrujo, calor y fresquito en el hogar. De tanto en tanto, las hay que rasgan y quiebran el cráter de lo oscuro. También las hay de extremada belleza, que brotan de lo más generoso de los sueños. Por decir algunas, diré: amigo, amiga, amado, amada, hijo, hija, padre, madre, hermano, hermana. Nombres, adjetivos, verbos, adverbios..., que nos hacen vibrar desde el embrujo del mundo paralelo de los desvelos.
Sueño la palabra por venir, que ha de transformar cuanto acoja. Es tiempo de cambio en la forma de denominar lo nombrado; de derribar barreras mentales y abrir oídos ausentes. No es de justicia mantenerse lejos del gozo y de la escucha de potenciales clamores, prestos a romper apenas luzca el sol del nuevo nombre de las cosas. La palabra liberadora se encuentra, pues, cercana a florecer, a la espera del primer ser humano que acierte con la dicha de su música. Este engaño de verbos mamados, generación tras generación, de frases sin alma, de objetos sin rumbo, no se sostiene un minuto más. La palabra solidaridad, ¿es solidaria? Un !te quiero¡, ¿sale de lo más profundo del alma o de la garganta? Es preciso dejar escapar el suspiro retenido, apartarse de los nombres sin rostro, de las letras desvaídas; y gritar, gritar a los cuatro vientos, la necesidad de adaptar el ritmo de lo dicho a los latidos del corazón. La descompensación, el desajuste, nos viene matando desde el principio de lo eterno. Es imperativo que lo de dentro y lo de fuera conformen una misma substancia. Probablemente el escollo de mayor dificultad con el que nos encontremos en el tránsito sea el de aprender a querer y ser queridos, a través de las palabras del corazón y de la boca !Es tan difícil¡ Sin embargo, !hay palabras tan bonitas para expresar los sentimientos¡: azucenas, lirios, amapolas, golondrinas, niños, niñas, cariño, chiquitina... las hay también de fuego, de pasión, de vino y rosas. Están luego esas palabras que me dices, cuando arrobados nos miramos, ¡mira que te quiero¡. Es entonces cuando se hacen miel en tus labios, cosquillas en mi vientre y explosión cuando nos amamos. ¿Y aún quieres que te explique, el porqué de mi amor por la palabra?

Francisco Limonche Valverde, ingeniero técnico de telecomunicación. Gestor de proyectos multimedia BA de Telefónica de España. Autor de varios libros técnicos. El taller de literatura de Rivas ha supuesto para él un encuentro con el método y con el placer de la escritura compartida.

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Miércoles, 12 de Julio de 2006 16:57 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. No hay comentarios. Comentar.

Taller de sueños

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TALLER DE SUEÑOS

Por

Francisco Limonche Valverde


Finales de junio y fin de curso. Unas treinta personas en el aula. Cuarta edición del taller de literatura de Rivas. Los coordinadores literarios han convenido en clausurar el seminario, invitando a un destacado juglar castellano. Un fabulador de relatos, portador de una ancestral tradición, transmitida de padres a hijos, cuya especial característica es la de que, leyendas y sucesos, acaecidos o inventados, ya en el entorno cercano, ya en los pueblos más próximos a donde se habite, se van desgranado, sin otro soporte, papel o pizarra, que los que aporta la memoria de quien, atentamente, en la memoria los va resguardando.

El narrador comienza hablando de su vida. Las palabras le brotan con la naturalidad del juglar avezado, que cautiva al escuchante, desde el sempiterno cuento improvisado de las mil y una noches. La vida del narrador es de cuento. Apenas esbozadas unas breves líneas y la música de sus fábulas nos induce al hechizo. No hay manera de sustraerse al imán de un relato compartido.

Me siento bien. El taller de literatura cumple en mí sus objetivos: pasión por lo escrito, belleza en lo creado, forma y fondo; sueños.

El narrador se desliza por historias de fantasía, de aparecidos, de fantasmas y de sombras en la madrugada. Habla de requiebros, de amores prohibidos, de extrañas luces, de siluetas recortadas bajo la luz de la luna. La voz se le quiebra un instante y la fuerza de su mente dibuja en las otras mentes, el color de unas palabras y la fragilidad de las historias hilvanadas, sin otro sustento que el capricho de quien poco a poco las va tejiendo.

Hace calor, pero a mí me llega la calidez de la lumbre de un hogar. Es un tiempo y un lugar que me resultan cómodos, donde todo transcurre en la venturosa placidez de los anhelos que tiene uno al enamorarse siendo niño.

Un joven tiene frente a sí a una dulce muchacha de trenzas de oro. Febrero de mil novecientos sesenta y ocho. La hermosa ciudad de Córdoba, en Andalucía, acoge el quebrar de mi despertar adolescente a la pasión primera. Una niña me sonríe. Quince años, como yo. Es tímida, pero su mirada es manantial y sosiego. Labios de granada, cuello de cisne, manos blancas. La descubro entre otras que también me gustan. Sin embargo, es la noche de su mirada la que invade aquellos párpados de mis otros tiempos. Tan dulce es el despertar al amor, que paralizado por no sentir ni siquiera me siento.

Una iglesia. No puedo precisar el lugar en la memoria. Quizás se encuentre al norte de la ciudad. La escena que recreo es la de un coro. Probablemente nos encontramos en la capilla del colegio donde la niña estudia. Yo lo hago en la Universidad Laboral de Córdoba y participo en los oficios religiosos universitarios, los domingos y festivos. En ocasiones, como esta, somos invitados a participar en lugares selectos y distinguidos. Es un coro de voces juveniles, de gran calidad y extremada perfección.

Esta vez da la impresión de ser un encuentro entre hijos de obreros y niñas ricas. En realidad no me importa lo que sea. Por no saber, tampoco sé que me estoy enamorando. Siento algo que hasta entonces no he sentido: el embrujo que dibuja el narrador, acontecimientos en los que uno se convierte en protagonista y pone color a la escena. Me parece flotar. Percibo la ingravidez y me contemplo desde lo alto. También río por todo y las canciones se me traban en la lengua, que me pesa y se me va paralizando. Que bonita la niña, mirándome desde el azabache de sus hermosos ojos negros. Me salen los besos de dentro. Dios mío ¡que no acabe la misa o que acabe pronto¡

La belleza es el primer amor. No hay nada que me haya hecho sentir nunca tan profundamente lo hermoso. Es romperse a lo sublime, a lo místico, a la vez que al vendaval al que te induce el amor que surge desde lo más adentro.

La voz del narrador prosigue. Estoy en dos lugares a un tiempo. Noches de León, de casas encantadas y sucesos inexplicables. No pierdo detalle. No obstante, la voz del narrador es sólo el marco en el que recreo el inicio de esta, mi efervescencia adolescente.

Acaba la misa. Nos permiten saludar a las niñas. Cada cual ha hecho su elección. Ella me ha elegido a mí. Yo a ella. Su sonrisa es el imán que nos atrapa:
- Hola – le digo.
- Hola – me responde, y su voz aún me resuena.

No sé qué más decirle. Río nervioso. Mi estómago se llena de mariposas. Tengo frío y calor. Ella me toma de una mano.

- ¿Cómo te llamas? – pregunta
- No sé...- respondo
- ¿No sabes como te llamas? – ríe
- Sí, sí... Quiero decir... Me llamo Paco – contesto sonrojado.
- Yo me llamo Elisa. Cantas muy bien – me dice, y ahora soy yo el que ríe. No sé cómo ha podido distinguir mi voz entre tantas otras del coro.
- ¿Cómo sabes que mi voz es bonita? – inquiero curioso, a la vez que un repentino flojear de piernas me hace trastabillar, dejándome casi sin aliento.
- Te estaba mirando – responde, aún sonriendo.

¿Cómo describir lo que experimento? El taller aún no ha dado con el capítulo que describa los sentimientos, del amor que trastoque lo poco de sereno que tenemos. La ingenuidad de unos niños, el frenesí volcánico de la adolescencia; la parálisis ante una mirada, el olor de la música que te nace en lo profundo y se desparrama por los cielos.

Elisa sigue mirándome. Yo no aparto un instante los ojos de ella. Me habla; le hablo. El tiempo se nos hace terriblemente corto. Apenas para intuir que nos amamos desde el principio de la vida. Ella no ceja en sus sonrisas. Yo no ceso en la frescura que procura el beber por vez primera de la miel de su caricia de terciopelo.

Me habla de sus padres; de sus caballos jerezanos, de su tata y de lo bien que se lo pasa durante el verano. Yo le hablo de las viñas de la Mancha; de cómo me gusta ir en bicicleta al Santuario de la Virgen de mi pueblo; de mis amigos y de lo mucho que me acuerdo de ellos; de las fiestas del verano. De la vendimia y de la uva en la mañana, cuando se va recogiendo. Luego le digo lo bien que me encuentro a su lado.

- Yo también me encuentro muy bien a tu lado – me dice ella, temblando.

Quiebra la magia la presencia del Padre Rebollo, que algo extraño intuye en aquellos dos niños que se acaban de conocer, y ya cogidos de la mano:

- Vamos. Ya habrá tiempo para todo – nos dice.

No resulta así. Todo el crédito del banco del tiempo lo consumimos una mañana de un domingo, lejano y certero. El amor primero sólo nos permaneció el espacio justo para saber que existíamos. Nunca más supe de ella. Elisa se marchó para siempre dejándome el corazón en cueros vivos y lleno de confusión. Todos los amores del camino desde entonces, han ido en busca de las huellas de aquel primer perfume, suave, bello y dolorido. ¿Elisa, dónde estás que tan lejos estás?

¿Cómo pude dejar que se me fuera, sin hacer nada por retenerla?. ¿No es la timidez la más terrible de las cobardías? Puedo decir que entonces era joven e inexperto, pero ella era mi amapola y trigo de aquellos mis primigenios campos abiertos. La llave liberadora de la cárcel de los recién descubiertos desvelos. Qué difíciles son de olvidar los amores primeros.

Una sombra irrumpe y se perfila junto al juglar. Él parece no percibirla. La sombra se alarga y se transforma en un rayo de luz. Ahora la distingo. Es ella, que no ha crecido y sigue como en aquellos lejanos días del recuerdo.

- Elisa, ¿eres tú? – le digo, sin apenas mover los labios

No responde. Sonríe y se eleva. La sigo. Me lleva a una casa. Lumbre junto al hogar. La voz del narrador se convierte en ese instante en lago cristalino. Tengo los ojos abiertos, pero por dentro me encuentro como en letargo. Sus palabras me transportan. Floto. Elisa me toma de nuevo de la mano:

- Yo también te he querido – me dice.

La casa es la que imagino de nuestro primer y único encuentro. Calidez, libros y ventanales que dan a un jardín donde retozan caballos jerezanos. Hay un estanque, pececillos de colores y árboles frutales.

El amor se me escapa por la boca. Así es el lugar que imagino con ella, al calor del contacto de su cuerpo:

- Perdona, debí buscarte. – le digo - Toda la vida has estado en mí. En las noches, en los desvelos, en los malos momentos. En esos instantes te imaginaba de niña; el perfume que exhalabas a tus quince años. A veces te me ibas haciendo mayor; otras permanecías como siempre, inalterable al paso del tiempo. Me he rebelado y me rebelo contra ello y contra el recuerdo. La vida te pone el amor y te lo quita sin darte respiro o fuerzas para iniciar otro vuelo.

Es extraño. Se han hecho las estrellas. Luce Venus en el firmamento. El aula se puebla de soles lejanos. Los rostros más próximos, se me van transfigurando: transparentes, envueltos en luz, se confunden en un extraño velo. Un meteorito lejano siembra un rastro de oro en el cielo. Apenas tengo tiempo de elevar el profundo deseo que me arde por dentro.

- Yo también te he tenido en mí. Imaginaba tu camino, las dificultades del niño al que se le hacía difícil la falta de cariño o una mano amiga en aquellos momentos – susurra y de nuevo me alarga la mano. Ese es el deseo que he pedido, que sus dedos me acaricien de nuevo.
- Tú fuiste quien me ofreció el cariño de la vez primera. Romper al amor sin manual de instrucciones fue muy duro para mí. Lo descubrí, tomándote por referencia – afirmo, y siento de ella al fin todo el calor que he estado esperando.
- No fui yo quien te dio ese amor, que ya lo llevabas tú dentro. Pero somos niños y a veces no crecemos. Tú me ves como en realidad soy, no como sea mi cuerpo – me comenta en murmullo. He de afinar el oído para entenderla y al tiempo percibo la calidez de su aliento.
- ¿Es que no eres real? – pregunto, y de repente comprendo que cuando me está sucediendo no tiene l

... (... continúa)

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Miércoles, 12 de Julio de 2006 16:58 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. No hay comentarios. Comentar.

Una luz en el corazón

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UNA LUZ EN EL CORAZÓN

"Los dos personajes más interesantes del siglo XIX son Napoleón y Helen Keller" – Mark Twain.

De los dos personajes mencionados, esta breve introducción describe aspectos de la vida de Helen Keller, sordociega y mujer ejemplar.

Helen vino al mundo en Tuscumbia, Alabama, el 27 de Junio de 1880. Su auténtica vida comenzó, sin embargo, un día de marzo de 1887. Ella citó siempre ese día como el más importante que pueda recordar, "el cumpleaños de mi alma". Fue cuando, Anne Sullivan, una joven de veinte años, graduada en la Escuela Perkins para ciegos, aceptó ser su profesora. Desde ese instante, Helen y Anne fueron inseparables hasta el fallecimiento de esta última en 1936.

Alexander Graham Bell, inventor del teléfono y maestro de sordos, supo del caso de la pequeña Helen y se interesó de inmediato por ella. La niña había quedado sorda, ciega y sin habla a los dieciocho meses de edad, tras padecer unas terribles fiebres, probablemente escarlatina. Graham Bell era un hombre curtido en la discapacidad, pero le impresionó vivamente saber de los deseos de aquella criatura, que se aferraba de continuo a la falda de su madre y gritaba a todos por medio del tacto, del olor y de las rabietas de un genio terrible, el anhelo de comunicar al que aspiraba.

Enseñar a comunicar era el afán de Bell. Empero, el caso de Helen le resultó de una gran complejidad. Las personas sordas de nacimiento estructuran el lenguaje en razón de la vista. Una persona ciega y sorda de nacimiento, lo tiene aún más difícil. Sólo el tacto puede contribuir a superar tan grande barrera.

Bell enseñaba a los niños sordos a expresarse oralmente. Aplicaba en estos el método ideado por su padre, Melville Bell, conocido como Discurso Visible. Por medio de este, es posible reproducir los sonidos de cualquier idioma, disponiendo los labios, lengua y cavidad bucal de una determinada manera. El razonamiento de Bell, que nunca se opuso al lenguaje de los signos, es que la cultura de la humanidad es fundamentalmente cultura escrita. El lenguaje que utilizamos los seres humanos, desde el principio de los tiempos, se forma de palabras, que nombran los desvelos más profundos de los sentimientos. Hay pues que enseñar a las personas a comunicarse oralmente y a entender el lenguaje verbal. No obstante, el método del discurso visible, carecía de sentido en el caso de Helen. Aquí es donde intervino el inventor del teléfono, recomendado un sistema y recomendando, sobre todo, a Anne Sullivan, al percibir en ella a la chica inteligente, despierta y sensible que era, capaz de estimular y despertar los sentidos dormidos de la pequeña Helen.

Anne descubrió de inmediato que si Helen se manifestaba como una niña traviesa, no era por capricho, sino por el anhelo de expresarse y de saber del mundo en el que vivía. Helen sufría la cárcel del cuerpo. La incapacidad de comunicar le llevaba a golpearse contra las paredes y a esconderse en los rincones, por no entender que significaban las vibraciones y movimientos de los labios de sus padres, y, sobre todo, por saberse diferente.

Lo primero que se le ocurrió a Anne fue poner en una de las manos de Helen una pequeña muñeca, al tiempo que con la otra deletreaba "d-o-l-l", dibujando en la palma de su mano cada una de las letras. Buscaba que Helen relacionara palabras y objetos. Así sucedió. Pronto la niña aprendió a imitar las letras que denominan las cosas, pero sin ser capaz de comprender que estas designan conceptos y reflejan las sensaciones del mundo, en el que a veces se agosta nuestro malhumor. No obstante, en una ocasión se le ocurrió a Anne situar una de las manos de Helen bajo un chorro de agua, a la vez que le deletreaba como caricia la palabra "w-a-t-e-r".

El descubrimiento de la relación entre palabras y objetos, abrió de par en par una ventana en el corazón de la niña. Asoció de inmediato letras e imágenes. Hasta entonces había sido un ser de carne y sentimientos dormidos. El espíritu despertó en ella bajo el frescor del agua al deslizarse entre sus manos.

No se cansaba de preguntar. Pasó de las palabras a las frases; de estas al diálogo; tras ello, a la negociación y al disfrute que los juegos y la diversión ofrecen a los niños.

Aprendió como se hace en la infancia, desde el descubrimiento, desde los sueños, hasta percibir en su cerebro el impacto de las otras mentes. Despertó al lenguaje, al saber, al amor, a las habituales nociones acerca de la naturaleza, del bien y del mal. Fui prácticamente alzada de la nada a la vida humana, dos planos tan irreconciliables como la experiencia terrena de Swendenborg (1) y sus contactos con la región que trasciende nuestros sentidos físicos.

Aprendió a escuchar en los labios de otras personas, por el movimiento y la vibración que estos reflejan cuando hablamos, habilidad que muy pocas personas son capaces de dominar. Aprendió braille, a escribir y a hablar. En 1894, acompañada de su inseparable Anne, ingresaba en la Escuela Wright – Humason para ciegos de Nueva York.

En 1904 se graduó cum laude en el Radcliffe College, siendo la primera mujer sordociega de la historia en obtener una licenciatura, de la que se tengan noticias.

Nada de esto hubiera sido posible sin la visión de Bell y sin la ayuda de Anne. Todas las lecciones; todas las lecturas y referencias le llegaron a Helen desde las yemas de los dedos de Anne. En una ocasión, en el transcurso de una conferencia, declaró a este respecto: "Todos ustedes han escuchado cómo una pequeña palabra pronunciada con las señales de los dedos de las manos de otra persona; cómo un rayo de luz, nacido de otra alma llegó hasta la oscuridad de mi mente y pude hallarme a mí misma, hallar el mundo, hallar a Dios. Ahora puedo trabajar por mí y por los demás, porque mi maestra pudo entenderme y pudo irrumpir a través de la oscuridad, de la prisión del silencio en que me encontraba".

Helen tenía profundas convicciones religiosas. Descubrir el mundo de injusticias y dolor en el que vivía le produjo un sobresalto. Su fe, sin embargo, la animó a tratar de evitar el dolor de sus semejantes, las guerras, la desigualdad. De su voz desgarrada y espíritu combativo dan testimonio las múltiples conferencias y escritos que dejó a quienes le continuamos.

Mientras estudiaba escribió el que sería su primer libro "La historia de mi vida". El libro tuvo una gran acogida, permitiéndole ganar suficiente dinero como para comprarse una casa. A este libro, que dedicó a Graham Bell (2), siguieron otros. La literatura fue su utopía, donde reinó en igualdad de condiciones con quienes se descubren en la luz de dentro.

En 1936, Helen Keller se estableció en Westport (CT), donde vivió hasta su muerte el 1 de Junio de 1968, a la edad de 87 años. De su voz quedan testimonios tan profundos como este: "En mi camino, erizado de obstáculos desalentadores, oigo voces animadoras que me susurran desde el reino espiritual. Ardo con el santo fervor que brota de las fuentes del Infinito. Me emociono con una música que vibra al unísono con el latir de Dios. Unida a soles y planetas por cordones invisibles, siento en mi alma la llama de la eternidad, percibo el caer de lluvias etéreas en el aire cotidiano, soy consciente del esplendor que vincula todas las cosas de la tierra a las del cielo. Emparedada entre el silencio y la oscuridad, poseo la luz que centuplicará mi visión cuando la muerte me libere

1 – Swendenborg, 1688, escritor de libros espirituales.

2 – En su autobiografía dice de Alexander Graham Bell que ha enseñado a hablar a los sordos y ha permitido escuchar a los oyentes.

Luz en mi oscuridad
http://www.novaigreja.org.br/Topicos/outros/helenkeller.htm

From darkness and silence: the remarkable journey of Helen Keller
http://www.britannica.com/bcom/magazine/article/0,5744,338397,00.html?query=helen%20keller

Miércoles, 12 de Julio de 2006 16:59 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. No hay comentarios. Comentar.

Alexander Graham Bell y el discurso visible, NARRACIÓN REALIZADA 4 MESES ANTES DE MARCHARME DE RIVAS PUEBLO

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A.G.B. Y EL DISCURSO VISIBLE


Francisco Limonche Valverde


RIVAS PUEBLO, finales de Junio de 2001

Taller Literario. Asunto sobre el que escribir: un relato. El relato que ahora tienes en tus manos. Abstracciones, fábulas o sucesos, acaecidos o inventados. Ese es el tema que nos han encomendando desarrollar los profesores que han impartido el curso correspondiente a 2001 de Rivas. Lo cierto es que no sé cómo iniciar este escrito. Tal vez lo que más convenga sea explicar las razones por las que tomé la decisión, hace unos meses, de acogerme a un grupo de personas, unidas en la pasión por la palabra. El amor a la palabra es una forma de entender la vida. Nada de lo que nos sucede ocurre porque sí: sucede, fundamentalmente, por el uso que hacemos de la palabra. Hiere más la palabra de odio que el corazón encogido por la rabia. Empero la palabra también sana. Instalarse en la palabra significa, entre otras cosas, vivir en el ensueño de territorios que la imaginación fabrica. Lo cual supone, de tanto en tanto, renunciar a cosas tan sencillas como tomar una cerveza en calma. En fin, me encuentro en este Taller de Rivas, abstrayéndome del sosiego de no hacer nada cuando me apetezca, por la palabra y por su método.

He escrito cosas a lo largo de mi vida. Me gusta escribir y ser leído. Necesito, sin embargo, dejarme guiar por los que ya han transitado desde el fondo a la forma. La belleza es alma, pero también lo es el cuerpo.

A finales de verano de dos mil y para una revista de telecomunicaciones, traduje del inglés al español unas cartas de amor de Alexander Graham Bell, humanista e inventor del teléfono. Descubrir la voluntad y la determinación de Alexander de dedicar su vida en favor de la palabra hablada, me llevó a biografiar aspectos desconocidos, al menos para mí, de la vida de un hombre excepcional y de referencia. Me gustó aquello. Quedé sin embargo con el regusto de algo más. Escribir y hacerlo con la fluidez del aroma de la rosa, exige leer mucho, escribir aún más y compartir lo creado con otros. En esa tarea me encuentro, mientras me imbuyo en la determinación de Alec de ofrecer el beneficio del discurso visible y de la palabra hablada.

"El poder de la palabra hablada". A Alexander le brilla la mirada: tiene fiebre. Padece una de sus habituales y dolorosas jaquecas; pero no puede dejar de pensar en el sentido de la frase, que le ronda desde el alba.

El poder de la palabra hablada transforma el universo; transforma la realidad inmediata, e incluso el futuro que se anhela. De esa fuente, la persona sorda bebe, muy de tarde en tarde, escasos sorbos de subsistencia.

Mabel Hubbard y Alexander Graham Bell, dos seres unidos en el propósito fundamental de transitar de la mano el camino de la vida y donar el poder de la palabra hablada, sin importar tiempo, lugar o distancia, que permita al verbo llegar allá donde sea preciso, en su manifestación reparadora.

Mabel Hubbard era sorda y alumna de Graham Bell. El día en que Alexander la vio por vez primera, se le aceleró el pulso y le cambió el color de la cara. Tan bonita la niña, reposando en el regazo de la madre. El pelo largo, brillante, de una delicadeza que la caricia hubiese sido lo inmediato. Alec no se atrevió. En realidad, se sintió ridículo, sin saber que hacer con el sombrero y tratando de aparentar una calma, que quedaba muy lejos de sentir. Ella era una niña de dieciséis años, pura e inocente; él un hombre hecho y derecho, educado en las formas y en el control de las emociones, que se estaba enamorando.

Alexander aparentaba más edad de la que tenía. Vino a la vida en Edimburgo, Escocia, el 3 de marzo de 1847. Ella lo hizo en Boston, EE.UU., el 25 de noviembre de 1857. La Universidad de Boston le nombraba profesor de fisiología vocal y de oratoria en 1873. Ese fue justamente el año en que Mabel se aposentó para siempre en su corazón.

Fueron años, los de mediados y finales del siglo XIX, en los que la investigación, fundamentalmente en los EE.UU., adoptaba un sesgo práctico, con inventos que revolucionaron el modo de entender la vida y la práctica diaria de lo cotidiano. Europa asistía atónita a los descubrimientos que llegaban desde la otra orilla del Atlántico, entre otros el realizado por Alexander Graham Bell, que patentaba el teléfono en 1876.

Por entonces, las personas sordas quedaban muy lejos de los beneficios de la palabra hablada, sin apenas acceso a una formación que les permitiera desenvolverse en un entorno, en el que la creciente competencia, comenzaba a constituirse en barrera adicional a la de la ausencia de oído.

Mabel vivía hacía dentro. Quedó sorda a los cinco años de edad, y nunca más volvió a oír. Un niño sordo sobrevenido, configura el espacio en el que vive, en razón del lenguaje tanto verbal como no verbal que se establece entre padres e hijos. Quien conoce el verbo, nunca lo puede olvidar. Su lógica era la del oyente. A los cinco años, la curiosidad y el descubrimiento de la propia identidad, generan un vínculo en torno a la palabra que, de quebrarse, trastoca hasta el extremo del dolor constante, los perfiles del universo que se viene construyendo. La discapacidad más severa que pueda padecer cualquier ser humano, es la de no poder comunicarse con los demás.

Mabel había recibido una educación exquisita. Su padre, Gardiner Hubbard, reputado hombre de negocios del Boston de mil ochocientos setenta, adoraba a su bella hija.

Mabel era buena, delicada y con una curiosidad por todo sin limites. El Sr. Gardiner coadyuvaba, con cariño inmenso, en el esfuerzo titánico de su hija por aprender cosas nuevas y por hacerse entender. En esa tarea se encontraban, cuando supieron de aquél hombre serio, que tenía en la ciencia humanitaria el objetivo principal de su existencia. Alexander pretendía, entre otros, transmitir la voz humana por un hilo metálico, y el envío de caracteres escritos o vibraciones, para que los sordos pudieran comunicarse entre sí o con los oyentes. No resultó de esta manera, para desgracia de los no oyentes. Pero eso es otra historia. El invento del teléfono le pareció al principio al Sr. Gardiner cosa de locos y cuanto más algo sin uso práctico alguno. Pero Alexander Graham Bell era ante todo un excelente profesor de vocalización y el mejor maestro conocido de niños sordos. Alexander precisaba de recursos para sus investigaciones y Gardiner buscaba el mejor profesor para Mabel. Ahí comenzó todo, desarrollo del teléfono incluido.

Con la ayuda de un globo, Alexander instruyó a la niña en el delicado proceso de la dicción. Hablando en la superficie del globo, las vibraciones se reproducían en la carita de Mabel. Al tiempo, las manos del tembloroso Alexander, situaban los dedos de la niña en el punto exacto de la garganta, para que esta pudiese visualizar los movimientos que se producen al hablar.

- Así, Mabel, como lo hago yo –

Y Mabel repetía una y otra vez el ejercicio, hasta que de la garganta aterida, fluían las palabras con la delicadeza que pueda hacerlo el cisne en el agua.

Alexander había logrado escapar del hálito de la plaga blanca, que se llevó para siempre a sus dos queridos hermanos. Pero la tuberculosis le dejó como secuela crisis de jaquecas, de dolor insoportable. La luz le trastornaba. Buscaba la noche y la penumbra. De hábitos nocturnos y mente en mil cosas a un tiempo, los únicos objetos de adoración que tuvo en vida fueron Mabel, sus hijas, la ciencia y el bien de los demás. Mabel, por el contrario, más práctica y apegada al disfrute de lo diario, no se cansaba del rumor que dibuja la naturaleza, en los ojos de quienes carecen del sentido del oído. Contraste entre el búho blanco, que imaginaba en Alec, y la paloma en búsqueda de dulces brisas a la que ella aspiraba.

Pero se amaban, como no se pueda imaginar, y trataban de permanecer el mayor tiempo posible juntos. Cuando esto no resultaba posible, circunstancia frecuente, por otra parte, se escribían. Lo hacían de lo mucho que se querían, de lo que esperaban el uno del otro, del dolor, de los motivos de discusión, del cariño inmenso con el que se regalaban...

Alexander buscaba la manera de contribuir a evitar el aislamiento de los sordos; de evitar que su querida Mabel dejase de disfrutar de la palabra hablada. La cultura humana, pensaba, es fundamentalmente cultura escrita y hablada, desde el principio de los tiempos. Ni un solo ser humano debiera permanecer alejado de semejante bien. En el afán de que alcanzara a todos por igual, puso siempre lo mejor de sí.

A esto contribuyó otra de las personas de gran influencia en la vida de Alexander, Thomas Watson, mecánico y ayudante de electricidad, que le fue asignado como colaborador en Exeter Place, lugar donde tuvo lugar la primera transmisión telefónica de la historia. Pero eso forma parte de otro acontecimiento y de otras descripciones.

Alexander escribía a Mabel, como queda dicho, siempre que esto le resultaba posible. Mabel hacía lo propio. Pasaba también a limpio los apuntes y escritos de Alec. De entre las muchas cartas de amor que ambos se dirigieron, a lo largo de más de cincuenta años de vida en común, hay una de referencia, que refleja los anhelos del inventor del teléfono, el amor por Mabel y la práctica de su vida. Dice así.


Carta de Alexander Graham Bell a Mabel Hubbard
5 Exeter Place, Boston, 1876
Miércoles en la tarde

Mi querida muchacha:

El papel usado, del que hago uso en esta carta, no creo sea el medio más adecuado para escribirte. Parece dar a entender una cierta falta de respecto al lector y ciertamente una extraña manera de mostrar los sentimientos de quien la redacta. Te pido respetuosamente no pienses que este sea el caso. He tratado de dar con unas hojas respetables, donde poder plasmar los pensamientos que me inspiras; pero el esfuerzo ha resultado vano.

... (... continúa)
Miércoles, 12 de Julio de 2006 17:01 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. No hay comentarios. Comentar.

Entornos inteligentes y discapacidad, con ocasión del III Encuentro TIC y Discapacidad, 17 mayo 2006, DIA DE INTERNET

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ENTORNOS INTELIGENTES Y CAPACIDADES EMERGENTES


Sasamón, a domingo, 16 de abril de 2006

Por:

Francisco Limonche Valverde
VICEDECANO COITT


Una de las abstracciones de mayor complejidad mental a la que se somete el ser humano, es la de tratar de ponerse en el lugar del otro. La discapacidad, entendida como dificultad para interaccionar con el entorno, sitúa el presente de cada cual, en un escenario donde cada cual también puede hacerse una idea de lo que implica experimentar una discapacidad limitante.

Las limitaciones tienen que ver con lo físico, con lo sensorial, con lo mental…y con el entorno. Una persona es fundamentalmente lo que emite. Esas, sus emisiones, de sosiego o de intranquilidad, contribuyen a que el acceso a los recursos que propician el bienestar, se hagan con mayor o con menor dificultad.

Este tercer encuentro, de telecomunicaciones y discapacidad, organizado por el COITT en su primera edición (Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Telecomunicación), y al que se han sumado el Real Patronato sobre Discapacidad, la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica de Telecomunicación de Madrid; el CEAPAT y el Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas, organismo este dependiente del IMSERSO, dependiente a su vez del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, pretende justamente eso: ser centro emisor de sosiego. Evitar el ruido, contribuir, en la medida en la que esto sea posible, a que la reflexión sobre la discapacidad, alcance a ciertos ámbitos de la universidad, donde resulta difícil encontrar este tipo de ecos.

No hay que olvidar que quienes más hacen por el bienestar de todos son justamente las organizaciones de personas con discapacidad. La contribución de la ONCE, de la CNSE, FIAPAS, CERMI…a normalizar la accesibilidad, está contribuyendo a que todos disfrutemos de una mejor calidad de vida. La universidad es uno más. Hay multitud de ejemplos prácticos donde el entorno adecuado facilita la vida a todos: en la ciudad, en los espacios públicos, en el uso de las telecomunicaciones. El entorno se hace a cada instante más complejo; se hace mas complejo el espacio temporal en el que se desarrolla nuestra existencia, que tiende de manera compulsiva a hacerse simultaneo en multitud de aspectos. El tiempo se ha acomodado a la velocidad creciente de los procesos mecánicos; el hombre es cada vez más dependiente de sus propias creaciones. Tomar conciencia de que las capacidades se hallan condicionadas al sosiego que cada cual se auto imponga, es condición para recuperar o alcanzar un equilibrio que permita situar nuestras experiencias vitales en la plenitud de su desarrollo.

La sordera física tiene que ver con la ausencia de una audición normalizada; empero, la sordera mental tiene que ver con la no audición voluntaria de la evidencia de una vida que nos reclama un entorno de mayor paz interior.

El entorno es la respuesta a nuestras emisiones. Emitimos como humanidad, como continente, como nación, comunidad, ciudad…pero también lo hacemos como personas que influencian el entorno, y no siempre lo hacemos desde la responsabilidad.

Hay un entorno y hay un microentorno. El microentorno es el espacio mental y físico en el que cada cual fija las cualidades y brillos que pretende para su vida. La mecánica de su accesibilidad tiene que ver obviamente con los avances que se producen en el desarrollo de nuevas utilidades, pero también con la predisposición a que nuestras vidas sean contributivas e inclusivas, garantía de nuestra propia comodidad, seguridad y estabilidad.

La responsabilidad del pensamiento no es delegable. Tampoco lo es la de la palabra y aún menos la responsabilidad de la acción.

Tomar conciencia es ante todo tener la capacidad de entender lo que pueda suponer estar en el lugar del otro. Una silla de ruedas es simplemente una virtualidad que separa un instante de otro. Un audífono es un dispositivo que se alcanza bien por edad bien por cualquier otra circunstancia no deseada desde el consciente, pero a la que en ocasiones nos dirigen los ruidos de una mente que a gritos y desde hace siglos nos reclama la quietud de la armonía.

La responsabilidad es ser consciente de que la discapacidad no puede ser utilizada como elemento separador, ni por unos ni por otros. Ni por quienes la experimentan con una mayor visibilidad ni por quienes entienden que les es tan lejana como Venus.

Los invitados a este encuentro lo están para aportar no sólo el conocimiento del avance de sus respectivas ocupaciones, sino para compartir experiencias de valor, de cuanto la transferencia real de las mismas aporta a sus más directos beneficiarios.

Bienvenidos y gracias a todos

Miércoles, 12 de Julio de 2006 23:19 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. No hay comentarios. Comentar.

“Universidad, nuevas tecnologías y valores universales

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COMUNICACIONES

XI Reunión del Real Patronato sobre Discapacidad


UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID, 26 y 27 octubre de 2006

Francisco Limonche Valverde

INGENIERO TÉCNICO DE TELECOMUNICACIÓN

Vicedecano COLEGIO OFICIAL DE INGENIEROS TÉCNICOS DE TELECOMUNICACIÓN

http://www.coitt.es/



Día 27 de octubre, 12,15 horas
4ª sesión plenaria
UNIVERSIDAD Y NUEVAS TECNOLOGÍAS


Subtitulo de la presentación:

“Universidad, nuevas tecnologías y valores universales”

Resumen.-

La discapacidad nos sitúa a todos, en un momento u otro, en lugares o situaciones donde la percepción de la no accesibilidad a los recursos más comunes de la vida, se hacen patentes.
Dos personas que se alejan una de otra y cuyas figuras aún permanezcan para ambas en el horizonte, son sordas y mudas la una para la otra. Advertir de un peligro o comunicar una necesidad, se torna entonces en empeño inútil, de no existir algo tan cotidiano como un teléfono móvil. Pero ¿qué ocurre si el teléfono se encuentra fuera de cobertura? ¿Qué ocurre si una de las dos personas es sorda? ¿Qué ocurre si el teléfono no es accesible?
Algo puede ser accesible, por ejemplo un teléfono de teclas grandes, pero no usable, simplemente porque no sea intuitivo, como pueda ser el caso de una persona mayor, que desee elevar el volumen de recepción de una llamada telefónica, y no encuentre la tecla reguladora o no sepa usar esta.
Las TIC, cada vez más avanzadas, facilitan la vida a quienes anteponen su voluntad a cualquier dificultad, al tiempo pueden complicar situaciones, cuando quien las planifica no se pone en el lugar del otro. La Universidad puede y debe de facilitar cuantos recursos sean necesarios, para que una persona con discapacidad que desee estudiar, pueda hacerlo en condiciones de equivalencia a las de cualquier otro alumno. Sin embargo, hay algo más que también puede hacer la universidad: aportar valores también en accesibilidad.
Pero ¿qué es la universidad?

Definiciones de Universidad en la web:
• Universidad (del latín universitas, -atis), establecimiento o conjunto de unidades educacionales dedicadas a la enseñanza superior y a la investigación. La universidad otorga grados académicos y títulos profesionales. Se crea en la Edad Media Europea. La primera institución de este tipo es la Universidad de Bolonia, la cual servirá posteriormente de modelo a centros educacionales similares, y es vertebradora del Espacio Europeo de Educación Superior.
es.wikipedia.org/wiki/Universidad
Pero universidad es también: unión en la diversidad
La sabiduría consiste en asimilar la información y el conocimiento, para transformarlos en herramientas útiles de apoyo a una vida de plenitud y sentido.
En la universidad se reúnen personas sabias. Estas personas sabias son personas diversas, de capacidades diversas, y con facilidades de accesibilidad distintas.
Pero ¿qué es la accesibilidad?
• La accesibilidad indica la facilidad con la que algo puede ser usado, visitado o accedido en general por todas las personas, especialmente por aquellas que poseen algún tipo de discapacidad.

http://es.wikipedia.org/wiki/Accesibilidad
La accesibilidad consiste ante todo en aspirar a compartir recursos, donde tengan cabida todas las aspiraciones. Concebir el mundo sin contar con todas las capacidades, es un derroche insufrible. Hacer dependiente a una persona con discapacidad, es sencillamente despilfarrar una mano necesaria.
La forma en la que vivimos, en especial en Occidente, hacen que cada vez y en mayor número, personas jóvenes pierdan oído, vista y capacidades. Esos jóvenes nos son precisos; lo son nuestros padres, abuelos…
El Espacio Europeo de Educación Superior, EEES, representa una oportunidad, extrapolable al mundo, de siembra de valores universales, entre los que los relacionados con la accesibilidad son un referente. La accesibilidad es un valor humano de primer orden
Para esta exposición he hecho las siguientes preguntas a un conjunto de personas, universitarias y con discapacidad. Reflejo la más significativa.

1 - ¿Creéis que la universidad española fomenta y/o propicia valores en accesibilidad?
Las universidades españolas van cobrando cada vez mayor conciencia de la necesidad de apoyar y atender específicamente a los estudiantes con alguna discapacidad. Prueba de ello es el hecho de que prácticamente todas las universidades españolas tienen en su organigrama un Departamento o Unidad de atención a personas con discapacidad y de que promueven de una u otra forma campañas de sensibilización y formación en relación a la discapacidad.

2 - ¿Sabéis de algún caso donde las dificultades hayan hecho que alguna persona con discapacidad especialmente limitante desistiera?
Por lo que se refiere a la discapacidad visual, sí existen algunos casos de estudiantes que han dejado sus estudios una vez iniciados, pero ello no ha sido debido tanto a la discapacidad en sí, como, principalmente, por el contexto familiar y social del estudiante (falta de apoyo, de interés y de comprensión por sus necesidades específicas) Hoy en día, todo estudiante con discapacidad visual que cuente con los apoyos y adaptaciones adecuados está en condiciones (materiales, técnicas, institucionales, legales, etcétera) de realizar sus estudios universitarios con pleno aprovechamiento.
3 - ¿Sabéis de alguna universidad que tenga en cuenta desde un inicio los criterios de accesibilidad pensando en todos sus alumnos?
Consideramos que ninguna universidad, en sentido estricto, cumple con absolutamente todos los criterios de accesibilidad en todos los casos de discapacidad. Y creemos que el principal criterio de accesibilidad que no se cumple es el relativo al profesorado universitario, que no aplica casi nunca una metodología diversificada en función de la heterogeneidad del alumnado. Los modelos de enseñanza-aprendizaje que se aplican son excesivamente uniformizadores y homogeneizantes. Habría que conseguir, por tanto, que en las universidades, con la coordinación de los Departamentos y Unidades de apoyo, se pusieran en marcha estrategias y metodologías docentes en función del tipo de accesibilidad al aprendizaje de los distintos grupos de alumnos (y entre esos grupos, los grupos de alumnos con discapacidad).

ACCESIBILIDAD EN LAS WEB DE LAS UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS

Los profesores de la ULPGC Dionisio Rodríguez Esparragón y José Guillermo Viera Santana presentaron con ocasión del día de Internet 2006, 17 de mayo, una ponencia en la UPM, en la que fruto de su trabajo de investigación y como conclusiones.
Excluyendo barreras físicas, el 54,2% de las universidades españolas tiene algún nivel de accesibilidad en sus páginas web, frente a un 45,8% que no tiene ninguna
Este año de 2006 hay 7.305 personas con discapacidad cursando estudios en las universidades españolas.
El 3% de las personas con discapacidad en España tienen titulación universitaria.

Ayudas para la comunicación, la información y la señalización


CEAPAT

MENÚ ISO NIVEL 1

Ayudas ópticas (2103)
Gafas con audífonos incorporados, véase 21 45 09
Ayudas electro-ópticas (2106)

Unidades de salida para ordenadores, máquinas de escribir y equipos electrónicos (2110)

Ordenadores (2112)
Ordenadores convencionales que no dependen de las aplicaciones para un usuario específico. Unidades de salida para ordenadores, máquinas de escribir y equipos electrónicos, véase 21 10. Dispositivos de entrada para ordenadores y equipos electrónicos, véase 24 10. Procesadores de texto, véase 21 15 09
Máquinas de escribir y procesadores de texto (2115)
Mesas de trabajo, véase 18 03 03. Dispositivos de salida para ordenadores, máquinas de escribir y equipos electrónicos, véase 21 10. Dispositivos de entrada para ordenadores y equipos electrónicos, véase 24 10
Calculadoras (2118)
Dispositivos de salida para ordenadores, máquinas de escribir y equipos electrónicos, véase 21 10. Dispositivos de entrada para ordenadores y equipos electrónicos, véase 24 10
Ayudas para dibujo y escritura manual (2124)
Brazaletes lastrados, véase 04 48 18. Mapas en relieve, véase 12 39 15
Ayudas no ópticas para la lectura (2127)
Gafas prismáticas (para leer tumbado), véase 21 03 33

Grabadoras y receptores de audio (2130)
Auriculares, véase 21 39 03. Micrófonos, véase 21 09 09. Unidades de conexión a receptores de audio y televisión, véase 21 39 12
Equipo de televisión y vídeo (2133)
Unidades de conexión para receptores de radio y televisión, véase 21 39 12
Teléfonos y ayudas para telefonear (2136)
Intercomunicadores, véase 21 39 15. Interfonos y amplificadores de interfonos, véase 21 39 18. Ayudas para señalar e indicar, véase 21 48
Sistemas de transmisión de sonido (2139)
Teléfonos y ayudas para telefonear, véase 21 36
Ayudas para comunicación cara a cara (2142)
Programas informáticos para tratamiento de texto, véase 21 15 18
Ayudas para audición (2145)
Ayudas para audición incluyendo audífonos con máscaras para acúfenos incorporados. Máscaras para acúfenos, véase 03 27 15. Trompetillas, véase 21 42 21
Ayudas para señalar e indicar (2148)
Relojes, véase 09 51. Sistemas de alarma, véase 21 51
Sistemas de alarma (2151)
Circuitos cerrados de televisión, véase 21 33 12



BREVE CV

Francisco Limonche Valverde es ingeniero técnico de telecomunicaciones por la universidad laboral de Alcalá de Henares. Ha sido gestor de proyectos sociales de Telefónica de España durante diez años, hasta su desvinculación en julio de 2004. Ha sido coordinador durante varios años de dos grupos internacionales de telecomunic

... (... continúa)

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Jueves, 13 de Julio de 2006 07:46 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. Tema: TIC y DISCAPACIDAD Hay 1 comentario.

MINERVA, LABIOS DE FRESA, Lectura continuada de El Quijote, 12, 13 y 14 abril año 2000

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Minerva, labios de fresa


Que los caminos
se abran a tu encuentro;
que el sol brille templado
sobre tu rostro;
que la lluvia caiga suave
sobre tus campos;
que el viento sople
siempre a tu espalda

que hasta el día que
volvamos a encontrarnos;
Dios nos tenga en
la palma de su mano


Bendición irlandesa
(Regalo de PROMI, Asociación de Ayuda al Minusválido Psíquico)



1


Círculo de Bellas Artes de Madrid. Punto de partida.


“ En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos consumían las tres cuartas partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas con sus pantuflos de lo mismo, y los días de entre semana se honraba con su vellorí de lo más fino...”


El cálido acento chileno de Jorge Edwards (1) acaricia los compases iniciales del capítulo primero de “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”. Jorge Edwards es feliz en la lectura y transmite esa felicidad a quienes atentamente le escuchamos.

Por distintas razones, todos cuantos participamos, de una u otra manera, en la organización de la lectura pública continuada de El Quijote del año dos mil, nos mantenemos expectantes, en la esperanza de que todo transcurra en la gozosa normalidad de años anteriores.

La lectura tiene lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en su bellísimo Salón de Columnas. Es un doce de abril; doce en punto de la mañana. La hora es la cierta. La fecha, sin embargo, no se corresponde con la natural, habitualmente asociada a la del Día del Libro, veintitrés de abril. No es así, en esta ocasión, para que no coincidan la semana de la lectura de El Quijote con la semana de la Semana Santa.

Hay un atril de lectura, situado a la izquierda del Salón, tomando por referencia los amplios ventanales que van a dar a Casa Marqués de Riera. Sobre el atril, abierto por la página en la que se hallan los párrafos antedichos, un ejemplar de un Quijote de Espasa.

Dos pantallas de retroproyección, de dos cuarenta por uno ochenta, situadas a izquierda y derecha, muestran imágenes de todo cuanto acontece, desde tres cámaras de televisión estratégicamente situadas.

Se han dispuesto tres cabinas de seguimiento de la lectura. En cada una de ellas un teléfono y un dispositivo, que permite la conexión de las líneas telefónicas regulares con el sonido general del Salón.

También hay una mesa de mezclas, y junto a ella cuatro monitores de control, varios distribuidores, un magnetoscopio, conversores, tituladora y un ordenador para fotos y diapositivas.

Hay tres equipamientos completos de videoconferencia, para un total de quince líneas telefónicas digitales y cuatro regulares. Estos constan de codificador – descodificador de señal digital, sistema, monitor y teclado de control.

El Salón se encuentra a rebosar de público. Próximo al estrado en el que se sitúa el atril, literatos, políticos y patrocinadores se arremolinan en torno a la figura del insigne escritor. Frente a estos, decenas de cámaras de televisión, micrófonos, fotógrafos, cronistas..., pugnan por captar al detalle los instantes iniciales.

Por un momento da la impresión de que algo pueda ir mal. Un encontronazo entre un fotógrafo y un cámara, deviene en un chispazo de tensión, malamente resuelto por los organizadores, que alejan entre gritos al fotógrafo.

La inquietud hace que una brisa de sudor llegue hasta mí, sacudiéndome los intestinos. En el movimiento incontrolado de cámaras y fotógrafos, se ha desprendido uno de los cables del sonido. El desbordamiento impetuoso y los nervios alcanzan la zona donde nos hallamos, y se ha de contener, de mala manera, a la marea descontrolada, para evitar que las cabinas de control caigan al suelo.

Mi cometido es coordinar la gestión de las telecomunicaciones. Las telecomunicaciones se han constituido para la lectura, año tras año, en una suerte de vínculo espiritual, que une a lectores de El Quijote del mundo entero. Esta gestión implica, entre otros, el adecuado uso de los recursos necesarios y la supervisión de los mismos.

Los organizadores se muestran cada vez más atrevidos en sus peticiones. Conforme transcurren los años y se suceden los actos, se les percibe con mayor soltura por este medio que les fascina. Es el año del final de milenio y se aventuran a solicitar más y más de las telecomunicaciones. Probablemente en el fondo lo que desean es el acercamiento, prácticamente físico, con todos cuantos desde la distancia, anhelan la emoción de la lectura compartida.

A mí me da un tanto de apuro el entusiasmo que me provoca este trabajo. Debiera mantenerme en una posición de mayor distanciamiento. Soy un profesional y es mi empresa quien patrocina los costes que se derivan del uso de las mismas. Sin embargo, a las atrevidas solicitudes "técnicas" que proponen los organizadores, acompaño yo otras de igual o parecido calibre.

Así para el año dos mil, a las habituales propuestas de los dos años anteriores, se han incluido entre otras: conexiones por videoconferencia con las sedes de Mensajeros de la Paz en Roma y Bruselas, con la sede de la Real Federación Sueca de Personas Sordas, con la cumbre del Teide, por satélite Inmarsat, con un colegio...

La participación de Telefónica, mi empresa, se circunscribe fundamentalmente a las actividades de telecomunicación que le son propias, y que tienen que ver, como en años anteriores, con las aplicaciones de las telecomunicaciones referidas al ámbito de la cultura y de su difusión, así como al patrocinio de todos los sistemas de audiovisuales y de sonido que son precisos para el acto.

En este compromiso de integración, se facilitan, además, comunicaciones por voz con todas cuantas personas intervienen en la lectura remota, ya sea desde lugares accesibles, como desde otros de acceso dificultoso: Embajada de España en Kinshasa, Buques, Cooperantes, Aeronaves, etc.

Al tiempo, la lectura se retransmite por Internet, en las modalidades conocidas como Real Audio y Real Vídeo, que permiten a quienes disponen de los medios adecuados, seguir, prácticamente en directo, todo cuanto acontece en el Salón de Columnas, desde el cual, como se ha comentado, se realiza la lectura pública en presencia.

La lectura continuada de El Quijote, que desde mil novecientos noventa y siete tiene lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, ha venido a institucionalizar una suerte de liturgia de la literatura, en la que participan gustosos los propios literatos, políticos, actores, toreros, periodistas, ancianos, niños, extranjeros, el pueblo en suma e incluso el clero.

Es esta ocasión para mí la tercera en la que participo como coordinador de telecomunicaciones. Pero ni en esta ni en las anteriores lecturas en las que he tenido el privilegio de hacerlo, he sido capaz de desligarme del sentimiento común, que induce el compartir por dos días el propósito de hacer de la palabra un instrumento de gozo.

Los lectores se suceden uno tras otro a intervalos de dos o tres minutos. Los hay de voz armoniosa y palabra redonda; los hay de voz familiar, neutra, melindre, chillona, atropellada o nerviosa. Pero ni uno solo de los que lee, se aleja un punto del respeto que la lectura pública a todos nos merece.

Sin embargo, ha sido en esta tercera lectura cuando he podido disfrutar a plenitud de la gracia y la profundidad de una historia tan ingeniosamente puesta por Dios en el corazón de un hombre. En contrapartida, este tardío descubrimiento, ha tenido el efecto de un cierto desgarro en mis cada vez más menguadas ganas de emprender nuevas cosas en la vida.

Don Quijote es un gracioso muy serio, que te pone los pelos de punta, y te lleva a la reflexión del sentido de la existencia misma. Induce pensamientos que te transportan del principio de los sueños al quebrantamiento tras un terrible esfuerzo. He descubierto que la lectura de El Quijote es un arma cargada de desasosiego.

Empero, he de confesar que hasta este año de dos mil, no me ha sido propicio leer de cabo a rabo el gran libro. Me han empujado a ello la curiosidad que provoca la audición y el atisbo de referencias vitales que se apuntan en la lectura.

No sé si la primera parte de El Quijote es mejor que la segunda, o al revés. Tal vez la segunda resulte más elaborada, por ser Cervantes más sabio cuando la escribió. Lo cierto es que tras el tópico de libro eterno, he venido a descubrir que no sólo es así, sino que es incluso un libro necesario.

Es cierto que es un tomo de muchas páginas, y que versos y poemas resultan un tanto dificultosos; pero El Quijote hay que releerlo tantas cuantas veces sea preciso recargar de sabiduría el alma.

He escuchado por ahí que la locura de don Quijote permite que brote en él lo más real y verídico de su ser, y es así como crea un mundo falso. Al tiempo que convengo en esto, pienso en el inmenso valor que es preciso tener para crear un mundo nuevo, incluso en la fantasía. Todo cambia, las referencias necesarias se trocan en otras ilusorias y no queda lugar del pensamiento al que aferrarse.

También he atisbado al inquieto don Miguel de Cervantes Saavedra, llegando a la sabiduría tras un indecible sufrimiento. No sé con quién sienta mayor afinidad, sí con Cervantes, en el cautiverio de Argel, con don Quijote, en el deambular por la quimera, o con Sancho, en su necesidad de pan y de queso.

Manchego, como ambos, creo tene

... (... continúa)

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Jueves, 13 de Julio de 2006 20:40 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. Tema: Narraciones No hay comentarios. Comentar.

Noni, el zumo de la vida

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Noni, el zumo de la vida

En diciembre del año pasado, Sagrario y yo tuvimos la fortuna de gozar de una semana de vacaciones en Marbella. Es una ciudad en la que uno puede encontrar los dos extremos, en todo. Un paseo marítimo precioso, al tiempo que un descontrol urbanístico sin mesura; gentes de rostro amable y realmente amable, al tiempo que gentes como sacadas de películas, de miradas huidizas y aspecto de pocos amigos…

Durante nuestra estancia y a consecuencia de una caída, Sagrario sufrió una fuerte contractura muscular. Nos fue preciso ir a un Spa para que un masajista le diese un masaje, pues le resultaba del todo imposible caminar sin padecer un tremendo dolor.

Al salir del Spa, vimos anunciado en el Palacio de Congresos un rastrillo de venta de productos variados, destinado a animales abandonados. Pasamos, compramos varias cosas. Entre otras el noni.

Una atractiva y simpática señora belga nos lo dió a probar “huele a queso y tiene un sabor muy fuerte”, nos dijo, pero es el zumo de la vida..

Decidimos probarlo. Desde enero hasta este mes de julio de 2006 en que esto escribo, no hemos dejado de hacerlo todos los días. Yo padezco de una artritis en la rodilla izquierda que me ha hecho pasar muy malos ratos en los últimos años: el dolor prácticamente ha desaparecido. Sagrario debía de hacer todas las noches ejercicios de estiramiento, dado los dolores lumbares que padece: ya muy de tarde en tarde precisa hacerlos.

A mis padres, ambos de más de 80 años, les va muy bien para los huesos. Creo que merece la pena que quien padezca de dolores articulares; desee reforzar sus defensas y quiera tonificar su cuerpo conozca este zumo. Es nada más que un zumo, no es una medicina, ni una hierba, sólo zumo.

Podéis encontrar información en:

http://www.tahitiannoni.com/spain/spanish/retail/index.html

Sagrario se ha convertido en distribuidora. Si deseáis contactar con ella, hacerlo a través del correo:

minerva@coitt.es


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Domingo, 16 de Julio de 2006 18:42 Autor: Francisco Limonche Valverde. #. Tema: Salud y terapias naturales No hay comentarios. Comentar.


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