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Resumen
- 05/03/2008 22:07 - CAMINO DE SANTIAGO, SEGUNDA ETAPA, 3 de marzo de 2008
- 12/03/2008 19:40 - CAMINO DE SANTIAGO, TERCERA ETAPA, 11 de marzo de 2008
CAMINO DE SANTIAGO, SEGUNDA ETAPA, 3 de marzo de 2008

ESCRITO DE JOSÉ ANTONIO ELIZONDO SEDANO
Amigos:
La sexta sesión de puesta a punto del lunes día 3 comenzó con la pérdida de uno de los participantes, de modo que en vez del cuarteto previsto, hicimos la caminata sólo el trío compuesto por Julio Mira, Paco Limonche y yo.
El peregrino perdido fue Juan Antonio Sánchez Moreno, que tomó un tren equivocado en la estación de Príncipe Pío y se fue a Cercedilla, el final de nuestra etapa, y no a Colmenar viejo, que era el comienzo previsto.
El tren en el que viajabamos el trío llegó a Colmenar Viejo con un poco de retraso a las 8:20, de modo que comenzamos a andar a las 8:28, después de que Paco se tomara un desayuno en el bar de la estación. Para la próxima caminata os recuerdo la conveniencia de salir bien desayunados de casa.
Desde la estación de Colmenar Viejo nos dirigimos a su parroquia para encontrarnos con las señales del Camino de Santiago y abandonar el pueblo por el Camino Bajo de Cerceda. A las 9:15 alcanzabamos el mojón que nos indicaban que nos faltaban sólo 639 kilómetros para llegar a Santiago.
A las 10:06 cruzabamos un puente medieval junto a las ruinas de un batán.
Pasadas las 11:30 llegabamos a las proximidades de Manzanares el Real.
A las 12:06 pasabamos por el desvío a La Pedriza, y ya nos faltaban sólo 624 kilómetros para nuestro destino final.
Un poquito antes de llegar a Mataelpino pasamos por la ermita de San Pedro, donde nos refrescamos en su fuente, pues hacía una mañana primaveral, con un sol de justicia.
A las 13:11 llegabamos a Mataelpino y continuamos hacia Becerril de la Sierra.
A las 13:31 encontramos un árbol precioso, y Paco no pudo reprimirse y lo abrazó fraternalmente.
A las 14:04 alcanzamos el mojón que nos decía que ya sólo nos faltaban 615 kilómetros.
A las 14:42 llegamos a Navacerrada, donde decidimos comer, pues ya veíamos que era imposible llegar a Cercedilla a una hora en que pudieramos encontrar un restaurante abierto.
Mi podómetro marcaba 32,75 kilómetros.
Al llegar a Navacerrada Julio nos llevó sin pérdida al restaurante Espinosa que tanto él como Paco ya conocían y que estaba justo en el camino marcado.
En este restaurante, situado en el número 2 de la calle Sacramento (Cerca del ayuntamiento), por si a alguno le pudiera interesar visitarlo, recuperamos fuerzas. Paco tomó de primero una sanísima crema de verduras, mientras que Julio y yo nos intoxicamos tomando cada uno dos platos llenos hasta el borde de callos con garbanzos, pues en el restaurante cometieron la imprudencia de dejar en nuestra mesa un recipiente lleno de dicha mezcla explosiva. Hubo un camarero que fue reprendido severamente por Julio, pues pretendió llevarse el recipiente antes de haberse servido la segunda ración.
De segundo Julio tomó croquetas y Paco y yo dorada a la espalda acompañadita de pimientos rojos. Estaba muy bien guisada y sabrosa.
De postre tomamos unas raciones de natillas para Julio y Paco, y una de tarta de chocolate para mí.
La faena fue acompañada con vino tinto y casera, y la rematamos con unos cafés para Julio y para mí, y un té para Paco.
A las 15:55 abandonamos el restaurante previo pago de 10 euros por barba, incluyendo propina y seguimos las flechas amarillas hasta Cercedilla.
Llegamos a la estación de autobuses de Cercedilla a las 17:10, y mi podómetro marcaba 39,66 km. Julio dice que el podómetro contó de más en este último trayecto porque dí pasos más cortos al ser un camino de bajada. También es posible que fuera debido al rebote interior que iba sintiendo por la carga de garbanzos.
Dió la casualidad de que estaba saliendo un autobús hacia Madrid, de modo que me adelanté e hice señas al conductor para que parara y nos recogiera. Así lo hizo y llegamos a la parada que hay en el exterior de la estación de metro de Moncloa, donde estudiamos los puntos de salida de autobuses para la salida de la próxima sesión, visitamos a mi hija Almudena en su cubículo de Bibliometro y tomamos el metro para nuestras casas respectivas.
La velocidad media conseguida en el tramo Colmenar Viejo - Navacerrada fue de 5,25 km/h. , en el tramo Navacerrada-Cercedilla fue de 5,53 km/h. y en el total de la etapa fue de 5,30 km/h.
Si hacemos caso a lo indicado por los mojones, entre los mojones 639 y 624 alcanzamos una velocidad media de 5,26 km/h. , entre los mojones 615 y 624 la media fue de 4,57 km/h, y entre el primer y el último mojón fue de 4,98 km/h. Podeis comprobar las horas de paso por los mojones viendo las propiedades de las fotos que os envié ayer. En la solapa resúmen aparece la fecha, hora y minuto en que fue tomada cada foto.
Acordamos llevar a cabo la séptima sesión el próximo martes, día 11 de marzo, festividad de San Ramiro.
El plan para dicho día consiste en recorrer la tercera etapa del Camino de Madrid, es decir, la etapa Cercedilla-Segovia. Según la información que tenemos, no existe ningún restaurante hasta el final de la etapa de modo que, ante la posibilidad de no llegar a Segovia a una hora en que estén abiertos los restaurantes, resulta necesario ir provistos de bocadillos y de agua suficiente para la caminata, pues no es seguro tampoco que encontremos fuentes. Si los hados nos favorecieran y llegaramos a buena hora a Segovia podemos guardar los bocadillos para cenar en casa.
La hora de cita para la salida son las 7:00, y el punto de cita es la puerta de la dársena 22 de la isla 2 (amarilla) del nuevo Intercambiador de Moncloa. Si vais en metro el acceso a la isla 2 está justo enfrente y a la derecha de las exclusas de salida (Hay un punto de información a la entrada misma del pasillo de acceso a las islas ¿archipiélago? y se ve desde las esclusas de salida). La compañía es autobuses "Larrea" y la línea es Madrid-Cercedilla (¡Juan Antonio, no tomes otra vez un atajo subiéndote a un autobús que vaya a Segovia!)
La vuelta la haremos en autobuses de la compañía "La Sepulvedana", que finalizan en la Estación Sur de Autobuses en Méndez Álvaro.
Como en otras ocasiones os recuerdo la conveniencia de comunicarme antes de que acabe el domingo, si teneis intención de acudir, para así saber a quienes tenemos que esperar.
Un abrazo,
Antonio
Ultreia et Suseia
DHHG
Sólo me cabe añadir algo que la discreción de Antonio ha omitido: me desvanecí en el restaurante. Creo que fue un corte de digestión, dado que mezclé varias bebidas muy frías y las natillas también lo estaban. Es la primera vez en mi vida que pierdo el control, pues aún en las circunstancias más delicadas, hasta entonces nunca me he desmadejado de tal manera. Me atendieron Antonio y Julio, la dueña del restaurante y un cliente, no sé si médico, farmacéutico o sanitario, que verificó mi pulso, puso mis pies en alto y fue el ángel que me recuperó. Gracias a todos. Un abrazo desde el corazón.
CAMINO DE SANTIAGO, TERCERA ETAPA, 11 de marzo de 2008

Hoy he recorrido, junto con mis dos compañeros de ruta, la tercera etapa del Camino de Santiago desde Madrid: Cercedilla-Segovia.
En total han sido unos cuarenta y dos km., si bien la distancia en plano es de treinta y dos. La razón, un pequeño despiste de unos diez Km., una densa niebla y una interpretación errónea de las señales.
La parte más dura ha sido la correspondiente a la subida a la Fuenfría, un desnivel de unos quinientos metros en poco más de una hora, transitando por la antigua calzada romana.
Como curiosidad, he perdido las gafas en la subida. El esfuerzo me las empañaba; comencé a ponerme nervioso por el ritmo del compañero más aventajado y por los miedos que a dios gracias voy dejando en el camino. El caso, es que he perdido las gafas.
Le pregunté al apóstol, oye ¿para subir hace falta ver? Bueno quizás no me respondió de la manera en la que esperaba, pero lo que sí hizo fue responderme.
Mis dos compañeros, además de excelentes personas y gente de corazón, están muy preparados en todos los aspectos. Yo no me oriento bien. Sin embargo, hoy, en dos ocasiones, las dos veces que nos perdimos intuí, y así se lo dije a ambos, que no eran esos los caminos.
La marcha ya sin interrupciones desde Segovia a Santiago la hemos retrasado al 29 de marzo. Cada vez que pueda iré colgando crónicas y fotos en mi blog, donde por cierto pueden leerse las dos anteriores.
http://limonche.blogia.com/
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CRÓNICA DE ANTONIO JOSÉ ELIZONDO
Amigos:
La séptima sesión de puesta a punto del martes día 3 comenzó otra vez con la pérdida de uno de los participantes, de modo que en vez del cuarteto previsto, hicimos la caminata sólo el trío compuesto por Julio Mira, Paco Limonche y yo.
El peregrino perdido fue otra vez Juan Antonio Sánchez Moreno, que se acostó el día anterior con un gripazo y no se pudo recuperar en la noche.
Tomamos en el intercambiador de Moncloa un autobús que salió a las 7:15 con dirección a Cercedilla.
En Cercedilla nos bajamos en la parada de la estación de ferrocarril, y entramos a su cantina para tomar Paco y yo un segundo desayuno, sellar las credenciales y aliviar nuestras vejigas.
Una vez bien preparaditos nos enganchamos a la primera flecha amarilla que vimos próxima a la estación y comenzamos a andar a las 8:27 (Es curioso el hecho de que en las dos etapas anteriores pudimos comenzar a andar prácticamente a la misma hora, las 8:28).
A las 8:56 llegábamos a la zona de Las Dehesas y nos encontramos el primer mojón del Camino de Santiago, que nos indicaba una distancia al final de 605 kilómetros.
Después de subir por los restos de la calzada romana de la vía XXIV del itinerario de Antonino que unía Titulcia con Septimanca (Simancas) pudimos coronar el puerto de la Fuenfría a las 10:04. el mojón correspondiente indicaba que ya sólo nos faltaban 599 kilómetros para nuestro destino. Habíamos tardado 1h 8min en recorrer 6 kilómetros, por lo que la velocidad media en la subida fue de 5,29 kilómetros por hora.
Paco tuvo la desgracia de perder las gafas en este tramo, pues se le empañaban con el sudor y al quitárselas no debió guardarlas bien. Yo sudé también lo mío y con el viento frío que nos encontramos en la otra vertiente he cogido un trancazo que todavía estoy sufriéndolo.
A continuación nos adentramos en el monte de Valsaín, donde vimos un poco de nieve y a las 10:37 alcanzábamos las ruinas de la casa de Eraso.
Llegamos a la Fuente de la Reina a las 10:53, donde hay un mojón que marca 596 kilómetros hasta Santiago, con lo que la velocidad media desde el puerto fue de 3,67 kilómetros por hora. (Este dato está falseado por el tiempo que perdimos haciendo fotos en el puerto y en los puntos por los que pasamos).
El mojón con la marca de 591 kilómetros a Santiago lo alcanzamos alas 11:57, siendo la velocidad media en este tramo de 4,69 kilómetros por hora.
Viendo la buena marcha que llevábamos comenzamos a hacer planes para comer en algún restaurante de Segovia y guardar los bocadillos para la cena en casa.
Pues bien, a partir de aquí debimos equivocarnos en alguna bifurcación pues perdimos las flechas amarillas y, como había mucha niebla no disponíamos de la referencia visual de Segovia.
A eso de las 13:00 reconocimos el error y desanduvimos parte del camino hasta que encontramos a una agente forestal en su vehículo que, a pesar de que desconocía por donde discurría el Camino de Santiago nos indicó donde creía haber visto un panel explicativo del mismo. Efectivamente lo encontramos y alcanzamos el mojón con la indicación de 589 kilómetros hasta Santiago a las 13:53. Habíamos tardado 1h 56min en progresar sólo 2 kilómetros, lo que equivale a una velocidad media efectiva de 1,03 kilómetros por hora.
Dijimos adiós a nuestros planes de una comida con mesa y mantel y nos dispusimos a encontrar un lugar oportuno para comernos los "bocatas".
Por fín arribamos al Caserío de Santillana a las 14:24, donde hay un mojón que marca 587 kilómetros hasta Santiago (Velocidad media en este tramo 3,87 kilómetros por hora), y en unas rocas próximas nos sentamos para comer resistiendo el viento frío. En este caserío están los restos de la antígua casa de esquileo de Iturbieta y se atendía un rebaño de 40.000 ovejas, dando de comer a 300 familias.
Después seguimos la cuerda de Santillana hasta Segovia, cruzando un puente sobre las vías del AVE, pasando próximos a la estación del AVE y llegando a la estación municipal de autobuses de Segovia a las 16:45.
Mi podómetro marcaba 41,31 kilómetros y, teniendo en cuenta que habíamos parado 20 minutos para comer, la velocidad media alcanzada había sido de 5,18 kilómetros por hora.
Tomamos unos cafés mientras esperábamos al autobús de "La Sepulvedana" que salió a las 17:00 y dejó a Paco en Moncloa a las 18:00 y a Julio y a mí en Príncipe Pío pocos minutos después.
Durante la marcha acordamos tener una octava sesión de entrenamiento el próximo lunes 17 de marzo, festividad de San Patricio. Recorreremos la etapa "0" del Camino de Madrid a Santiago, es decir, el recorrido urbano que va desde la Catedral de la Almudena y la Iglesia de Santiago hasta la Plaza de Castilla. Para rematar la faena ese día nos iremos a comer un cocido a "Malacatín" en la calle de la Ruda. En función de la hora a la que lleguemos a la Plaza de Castilla volveremos a pie parte del camino y tomaremos el metro para asegurarnos la llegada a "Malacatín" a las 14:30.
Como en otras ocasiones os recuerdo la conveniencia de comunicarme lo antes posible si tenéis intención de acudir, para así saber a quienes tenemos que esperar y para cuantos tengo que reservar mesa.
Un abrazo,
Antonio
Ultreia et Suseia
DHHG
